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Estudiantes de distintas zonas del país vivieron inolvidable experiencia de investigación y conocimiento

Por La Prensa Austral martes 19 de diciembre del 2017

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Ganadores de la Feria Antártica Escolar

La Expedición Antártica Escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno llevó a una delegación de 22 personas a vivir cuatro días en la base Julio Escudero, donde los promisorios investigadores pudieron conocer bases de otros países y los proyectos que se desarrollan en la Antártica

Cuatro días inolvidables vivieron los estudiantes y profesores de distintas zonas del país en la Expedición Antártica Escolar 2017, que año a año organiza el Instituto Antártico Chileno, que con este viaje premia a los ganadores de la Feria Antártica Escolar, que se realizó en junio, en Punta Arenas. Lágrimas en la despedida, mucho cariño, pero sobre todo, una inconmensurable cantidad de conocimiento e información que los estudiantes y docentes recabaron en cada paso que dieron entre la nieve.

Bajo la coordinación general de Paulina Rojas, encargada de Educación del Inach, los estudiantes y sus profesores, a los que se sumó el cantante nacional Fernando Milagros y el artesano Christian Zerega, ganador del concurso Antartikanos, abordaron el martes a las 20 horas, el avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile. La primera sorpresa al aterrizar fue notar que estaba de día. Sobre todo para quienes llegaban desde otras zonas del país, pues esta expedición contó con representantes de San Carlos (Región del Ñuble), La Serena, Coquimbo, Puerto Varas, Concepción, y Santiago, a los que hay que sumar a cuatro estudiantes estadounidenses y dos docentes, que llegaron por el convenio entre el Inach y el Programa Polar de la National Science Foundation, a través de Dartmouth College.

Una vez instalados en la base Teniente Julio Escudero, la primera jornada, debido al horario, fue una caminata por la bahía Fildes hasta llegar a la Iglesia Ortodoxa de la base rusa.

El miércoles, muy temprano la delegación se dirigió a uno de los talleres del Inach, donde conocieron un proyecto de medición meteorológica, y más tarde, fueron recibidos en la Capitanía de Puerto, por el capitán Ignacio Rojas. Más tarde, el grupo llegó hasta la base Bellingshausen, de Rusia, donde compartieron, a pesar de la barrera idiomática, un ameno encuentro.

Pero sin duda una de las visitas que más disfrutaron los estudiantes fue a la base King Sejong, de Corea del Sur, para lo cual debieron cruzas la bahía Fildes el zodiac, y que les permitió disfrutar del aire antártico. En la base asiática fueron recibidos con una cordialidad que los sorprendió, así como la tecnología e infraestructura con la que cuenta este centro.

El jueves, los estudiantes visitaron la Base Eduardo Frei, siendo saludados por el comandante Sergio Cubillos Alvarado, quien luego los guió hasta el tótem representativo de la base. Luego visitaron la planta de tratamiento de aguas servidas, la instalación sanitaria de la base y la escuela de Villa Las Estrellas.

Durante la tarde, y debido a las adversas condiciones climáticas, los estudiantes presenciaron la charla del español Pedro Llanillo, de la Universidad de Santiago, “Análisis de la estructura thermohalina en la bahía de Maxwell”.

Posteriormente, la base Julio Escudero recibió las visitas de las delegaciones de Rusia y de las dotaciones de la Armada y la Fuerza Aérea, oportunidad en la que los estudiantes expusieron los trabajos que les permitieron ganar la Feria Antártica Escolar.

La Expedición Antártica Escolar se cerró con una agradable fiesta, en la que se entregaron regalos y recuerdos, donde los estudiantes pudieron reforzar los lazos de amistad que forjaron en este encuentro, los que se vieron consolidados en una entretenida dinámica realizada horas antes del vuelo de regreso a Punta Arenas, cerca de las 14 horas de ayer.

Testimonios

Una experiencia inolvidable para todos, y que les dejó muchas enseñanzas para el futuro. Alessandra Norero, de La Serena, comentó que “lo que más me gustó fue conocer a gente que nos acogió muy bien, conocimos un nuevo continente, que era súper lejano, y nos ayuda a expandir nuestras fronteras”.

En tanto, Matías Stöckle Medina, del Colegio Puerto Varas, manifestó que “conocí distintas realidades, cada uno vive en su propia burbuja y poder ‘reventarla’ de vez en cuando, es súper sano. Me pareció muy interesante que todos tengan un mismo objetivo, que esa coordinación es fundamental para llegar a futuros acuerdos y un respeto mutuo, que este ambiente esté destinado a la ciencia y la paz, es fundamental para enfrentar de forma correcta los conflictos que podremos tener en el futuro”.

Iñaki Mendoza Echiburú, del Colegio Raimapu, de Santiago resumió que “en cuanto a los conocimientos, en primer lugar, aprendí inglés más en esta semana que en toda mi vida, por la interacción con los otros estudiantes. Aprendí sobre el funcionamiento de los glaciares y entender qué es la Antártica”.

Finalmente, Danthe Villa Celedón, de la ciudad de San Carlos indicó que “tuvimos que sacrificarnos mucho para llegar aquí y la recompensa fue muy linda, algo especial haber llegado aquí y conocer a tanta gente que vive una realidad distinta a la de nosotros”.

Fotos Cristian Saralegui