Necrológicas
  • María "Mila" Muñoz Gómez
  • Herminda del Carmen Contreras García
  • Belarmino Segundo Burgos Vásquez

Estudios glaciológicos recientes en el interior de Antártica occidental llevaron a descubrir el «Lago Subglacial CECs»

Por La Prensa Austral martes 10 de julio del 2018

Compartir esta noticia
388
Visitas

Desde el verano de 2014, el Centro de Estudios Científicos (CECs) ha realizado cinco expediciones de largo alcance al plateau central de Antártica occidental, con el objetivo de estudiar la estabilidad del casquete de hielo y la hidrología subglaciar. Estas travesías se han realizado a bordo de convoyes tirados por tractores, integrados, entre otros, por un módulo de investigación científica móvil diseñado por este centro, que posee un espacio de trabajo e instalación de equipos científicos, sector de almacenaje, seis camas y baño

Estas travesías han permitido realizar estudios glaciológicos a lo largo de cientos de kilómetros de los valles englaciados de los montes Ellsworth y del plateau antártico, incluyendo mediciones con receptores GPS, métodos sísmicos, estaciones meteorológicas, extrayendo testigos someros de nieve y con mediciones de balance de masa

Un lago subglaciar de cerca de 300 metros de profundidad, ubicado bajo 2.653 metros de hielo, que presenta condiciones propicias para llevar a cabo un programa de investigación multidisciplinario de largo plazo, figura entre los principales resultados obtenidos por el equipo del Centro de Estudios Científicos (CECs) de Valdivia que ha realizado cinco expediciones al territorio antártico occidental.

Se trata de un depósito de agua dulce que no figuraba en ninguna carta o mapa publicado a la fecha y que dataría de más de 20 mil años, que albergaría formas de vida extremas aisladas de la atmósfera.

Este descubrimiento fue uno de los resultados de la decisión del Laboratorio de Glaciología del citado centro de iniciar el año 2013 un nuevo programa de estudios glaciológicos en Antártica occidental. Este programa es la continuación de la investigación llevada a cabo en el Continente Blanco, donde, desde el año 2002, se han realizado numerosas travesías sobre nieve y operaciones aerotransportadas de largo alcance.

Rutas con las travesías terrestres llevadas a cabo en enero (líneas rojas) y diciembre (líneas rosadas) de 2014. Perfiles sísmicos medidos el 2016 (líneas celestes). Perfiles de radar medidos en diciembre de 2017 (amarillo). En negro las divisorias de las principales cuencas glaciares. Fuente de imagen de fondo: mosaico MOA elaborado por Ted Scambos, del NSIDC, en el 2007.

Con el apoyo logístico de la empresa Antarctic Logistics & Expeditions (ALE), en enero de 2014 se realizó una travesía sobre nieve desde el glaciar Unión (79° 46’ S / 83° 24’ W) hacia la divisoria continental entre el glaciar Pine Island, que drena hacia el mar de Amundsen, y la Corriente de Hielo Institute, que lo hace hacia el mar de Weddell. En dicha expedición se instaló una red de balizas para mediciones dinámicas y de balance de masa del hielo, también se capturaron datos de topografía superficial y subglaciar de una vasta área y se extrajo un testigo somero de nieve. Durante esta travesía se descubrió (Rivera et al., 2015, en Geophysical Research Letters) al suroeste de los montes Ellsworth (79° 15’ S / 87° 34’ W) un lago llamado desde entonces “Lago Subglacial CECs”, en honor al instituto que realizó la expedición descubridora. Gracias al apoyo del Inach, este nombre ha sido oficialmente adoptado por SCAR (SCAR Gazetteer referencia Nº 19844).

En diciembre de 2014 se realizó una segunda travesía terrestre a la misma zona, con el objetivo de medir con mayor resolución y determinar así el área del lago, su contexto topográfico y posible dinámica.

En esta ocasión se recorrió una grilla regular con una separación de 1 km en la zona del lago y luego se realizó una travesía exploratoria hacia el glaciar Rutford. En esta segunda expedición se remidieron las balizas instaladas con anterioridad, se extrajo un testigo somero de 10 m de largo y se instaló una estación meteorológica que operó en forma continua midiendo numerosos parámetros meteorológicos en la zona.

1. Perfil de radar (A-A’) sobre el “Lago Subglacial CECs”. Entre el km 0 y 4 se ve la topografía subglaciar que baja desde unos 0,8 m hasta 1,5 km de profundidad. Entre el km 4 y 8 se ve el retorno proveniente de la interfaz hielo-agua del lago. El lago es un reflector plano aproximadamente a 2.650 m de profundidad. Entre el km 9 y 16 se ve la topografía compleja que rodea el lago por el sur.

Con los datos obtenidos en ambas travesías, se logró precisar que el lago CECs es un cuerpo de agua dulce, ubicado bajo una capa de hielo de 2.653 m de espesor promedio, ubicado a más 600 m bajo el nivel del mar. La topografía superficial del hielo que se encuentra sobre el lago tiene una elevación promedio de 2.029 m y una pendiente casi nula. A partir de los datos de radar fue posible definir un perímetro de 22,8 km y una superficie de 20 km2 aproximadamente. Se estimó que el agua del lago tiene una temperatura de -1,8 °C y se encuentra bajo una presión de 23,8 MPa.

Tercera y cuarta campaña

En enero de 2016 se llevó a cabo una tercera campaña a la zona de este lago, cuando se remidió la red de balizas instaladas en años anteriores, permitiendo la obtención de velocidades del hielo que fluctuaron entre 60 y 100 cm por año y una estimación del balance de masa de la zona, caracterizado por una acumulación de aproximadamente 20 centímetros equivalentes de agua por año.

En esta campaña se instaló, además, una estación GPS permanente en el hielo sobre el lago, el que fue alimentado con generadores eólicos y paneles solares. Se logró también recuperar la estación meteorológica que había dejado de medir en abril del 2015 por problemas de energía, dejándola energizada, midiendo en forma continua y transmitiendo hasta un servidor en Valdivia, donde los datos se suben a una plataforma web de acceso libre (http://www.cecs.cl/awsm/plateau_es/).

1. Integrantes de la campaña sísmica de diciembre del 2016 en la estación base del lago CECs. De izquierda a derecha: Alex Brisbourne (BAS), Andrés Rivera (CECs), Rodrigo Zamora (CECs), Nick Gillet (BAS), Felipe Napoleoni (CECs). Se puede ver detrás de los investigadores, el módulo de investigación científica CECs 1.

En la cuarta campaña, de diciembre de 2016, se llevó a cabo un levantamiento sísmico en la zona del lago, con el objetivo de determinar su batimetría y la posible presencia de sedimentos en el fondo. Para estos efectos, se logró un acuerdo de colaboración con el British Antarctic Survey (BAS), con quienes se midieron tres líneas sísmicas transversales al eje longitudinal del lago, donde pudo verse con claridad el fondo del lago a unos 300 m de profundidad. Paralelamente, se volvieron a medir las balizas y se realizaron trabajos de descarga de datos y mantención de las estaciones GPS y meteorológica.

En la quinta campaña de diciembre del 2017 se midieron cerca de 440 km con un radar de 155 MHz instalado el convoy de la travesía y 270 km con uno de 2,5 MHz tirado por motos de nieve. Además, se revisitaron 30 balizas, instaladas el año 2014, donde se midió el balance de masa local y su posición GPS.

Impacto internacional del descubrimiento

Gracias a los resultados obtenidos en todas estas campañas se ha generado un creciente interés de la comunidad internacional, lo que motivó la realización en Valdivia de una reunión científica titulada “Subglacial Lake CECs Exploration Program”, en marzo del 2017, que contó con la participación de 40 expertos de Chile, Estados Unidos y el Reino Unido. En esta reunión se discutió un programa de estudio de largo plazo para este cuerpo de agua y hubo un consenso general de que es un sitio privilegiado para el estudio de la historia y dinámica del casquete de hielo antártico, así como de la posible existencia de vida en dicho cuerpo de agua.

1. Participantes del seminario “Subglacial Lake CECs Exploration Program”, llevado a cabo en Valdivia en marzo del 2017.

Los resultados obtenidos en las cinco expediciones realizadas desde el 2014 a la fecha en la Antártica occidental han logrado mapear con radar 2.660 kilómetros donde existían muy pocos datos previos.

Esto permitió descubrir una topografía subglaciar compleja, compuesta por valles de origen glaciar muy profundos rodeados por montañas conspicuas y rugosas, entre las cuales se descubrió un lago que se estima posee agua dulce, que no aparecía en ninguna carta o mapa publicado a la fecha y donde se estima deberían existir formas de vida extremas, que podrían haber estado aisladas de la atmósfera por cientos de miles de años. La perforación de este lago con el fin de analizar sus aguas y sedimentos es la meta que nos hemos propuesto para los próximos años.

Por Rodrigo Zamora, Andrés Rivera y José Uribe

Centro de Estudios Científicos (CECs)

Artículo publicado en el Boletín Antártico Chileno,

del INACH (disponible gratuitamente en www.inach.cl)