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Geólogo Manuel Suárez regresa a Magallanes para hablar de su gran descubrimiento: El Chilesaurus

Por La Prensa Austral martes 1 de octubre del 2019

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“Tiempo Profundo: Acerca del tiempo geológico y el Chilesaurus diegosuarezi en Aysén” se titula la exposición que ofrecerá el jueves, en el Centro Cultural

Los paisajes de la zona austral son tan vastos que seguramente esconden miles de secretos. Y a veces solamente basta encontrar un punto, hacerse unas preguntas, escarbar y de repente, con algo de suerte, revelar alguno de estos misterios que esconden la tierra y las rocas. Eso fue lo que vivió el geólogo Manuel Suárez, cuando en febrero de 2004, se encontraba junto a su familia explorando los alrededores del lago General Carrera, en la Región de Aysén.

“Mi esposa, que también es geóloga, Rita de La Cruz, en este sector ella decía ‘tengo una roca jurásica’, pero solamente por los estudios estratigráficos. Y con un proyecto Fondecyt que teníamos, llevamos a nuestro hijo, Diego, que tenía 7 años entonces, y fuimos a ver esas rocas que Rita decía que eran del Jurásico. Ahí nuestro hijo, que andaba buscando dinosaurios, encontró un huesito y de ahí se desarrolló todo. Y tenía razón, eran jurásicas”, agrega riendo el geólogo, porque de una duda sobre las piedras, se llegó a descubrir al primer dinosaurio chileno.

En ese entonces no lo sabían, pero una vez que continuaron las investigaciones, no quedaron dudas: se trataba de un ejemplar único en el mundo, y uno de los más extraños. Una vez confirmada su veracidad, el hallazgo fue publicado por la prestigiosa revista Nature, con el nombre definitivo, Chilesaurus diegosuarezi, en honor a su pequeño descubridor.

Manuel Suárez ha seguido trabajando para descubrir más secretos, con el ejemplo del escocés James Hutton, considerado como el “padre” de la geología, que en el siglo XVII, estudiando las piedras, aseguró que la Tierra era mucho más antigua de lo que se creía.

Estos dos temas son los que sustentarán la charla “Tiempo Profundo: Acerca del tiempo geológico y el Chilesaurus diegosuarezi en Aysén”, que Suárez ofrecerá este jueves, a las 18,30 horas, en el Centro Cultural y que estará abierta a la comunidad.

Antes de su viaje, el actual director de la carrera de Geología de la Universidad Andrés Bello adelantó parte de su conferencia, mencionando, a modo de anécdota, que su familia es magallánica: “Sus padres vinieron del norte de España en 1905 a Punta Arenas, así que me crié allá y he trabajado mucho en los canales, muchas expediciones en el Cabo de Hornos, así que tengo bastante experiencia geológica en esa zona”.

La primera parte de su charla será sobre James Hutton, que dijo que “la Tierra era mucho más antigua que los 6 mil años que la gente pensaba hace más de 200 años. Y lo interesante es cómo llegó a esto, simplemente mirando las rocas en Escocia, cómo las interpretó y cómo habla de los distintos mundos que existieron en la Tierra, como un mundo que se construía con la desintegración de otro. Entonces cómo se llega a esa escala del ‘tiempo profundo’. De ahí surge toda esta revolución en entender dónde estamos ubicados nosotros en una historia de la Tierra tan larga que se sabe, que es de miles de millones de años, pero eso entonces no se sabía”. Allí es donde se enlaza esta historia hasta llegar al descubrimiento del Chilesaurus.

El dinosaurio chileno

Si bien este hallazgo fue en 2004, Suárez recalca que “seguimos investigando, hemos vuelto a terreno, porque los huesos están metidos en una roca que es como concreto, es sumamente duro, no como en otros lugares en que la roca donde están los huesos, es blandita. Este es un cemento, entonces se corta una lonja grande, de unos 30 centímetros de profundidad, menos de un metro, y eso después se manda a los expertos paleontólogos que están en Buenos Aires, que con pequeños taladritos van sacando la roca y dejando el hueso. Y ahora eso se sigue haciendo con otros bloques de roca con huesos; así se va completando el Chilesaurio”, explicó.

Este “rompecabezas” natural fue sorprendiendo a los paleontólogos argentinos, a medida que iban armando el esqueleto y analizando sus características. Suárez se contactó primero con Leonardo Salgado, especialista en dinosaurios herbívoros que realiza sus estudios en la Universidad Nacional del Comahue, quien al percatarse de que se trataba de los restos de un dinosaurio terópodo, invitó a Fernando Novas (investigador del Conicet en el Museo Argentino de Ciencias Naturales en Buenos Aires), a que revisara los huesos fósiles hallados por Suárez y su equipo. Una de las cosas que más llamó la atención de Novas fue que entre las muestras existían bloques de roca que aún preservaban numerosos huesos de un pequeño dinosaurio en posición natural. Esto abría las esperanzas de que se descubrieran esqueletos enteros, para lo cual su extracción debía ser realizada por técnicos entrenados. De esta manera, Novas y su asistente Marcelo Isasi, también del Conicet, le propusieron a Suárez llevar adelante una exploración minuciosa en Aysén para buscar esqueletos articulados, y se organizaron varias exploraciones conjuntas que resultaron en la recolección de numerosos esqueletos que vislumbraron la naturaleza de este nuevo dinosaurio.

“Cuando lo descubrimos, sacamos hueso por hueso. Entonces, nuestros colegas de Argentina, Fernando Nova y su equipo, al verlos, decían ‘éste es un carnívoro’, ‘este es de un herbívoro’, cuando ya se empezó a sacar el bloque entero, aparecieron animalitos enteros, y ahí se vio que lo que antes se pensaba que era el esqueleto de un carnívoro, estaba un dinosaurio herbívoro, y se vio que era un animal que tenía huesos, formas, de distintos tipos de especies, entonces era una mezcla, como un Frankestein, ese fue el impacto. Y después, la gracia de esto que entremedio de las capas de dinosaurios hay roca volcánica, y hoy en día, con la roca volcánica se puede determinar la edad en millones de años. Si no hubiéramos tenido la roca volcánica, habríamos tenido algunas dudas respecto de la edad, entonces eso nos permitió obtener una edad de 149-148 millones de años, y al tener eso, es la parte final del período Jurásico, por eso sabemos la edad de esos fósiles”, profundizó el geólogo.

En este proceso han intervenido, además de Manuel Suárez y Rita de la Cruz, que aportaron su conocimiento geológico de la formación rocosa en donde fueron hallados los restos del Chilesaurus, en el Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires se procedió a la preparación técnica de los fósiles, realizada por Marcelo Isasi, Carlos Alsina, Marcela Milani y Ricardo Stoll, todos ellos técnicos del Conicet. El estudio anatómico de los esqueletos fue llevado adelante por un equipo de paleontólogos conformado por Fernando Novas, Leonardo Salgado, Federico Agnolin, Martín Ezcurra, Nicolás Chimento, David Rubilar y Alexander Vargas, quienes se encargaron de describir e interpretar a este descubrimiento.

Características del Chilesaurus

Se esta forma, se ha podido establecer que el Chilesaurus pertenece al grupo de los terópodos, grupo que incluye a los famosos carnívoros como el Velociraptor, Carnotaurus y Tyrannosaurus. Sin embargo, su cráneo pequeño, la presencia de un pico córneo y los dientes en forma de hoja revelan que el Chilesaurus había adquirido una dieta completamente herbívora. Sus brazos eran robustos, pero las manos sólo poseían dos dedos bastante cortos. Así, el Chilesaurus podría ser descrito como un puma con cabeza de guanaco y manos atrofiadas como las de un T.Rex.

Además, es el primer dinosaurio del período Jurásico conocido hasta el momento para Chile y representa a uno de los dinosaurios terópodos mejor documentados del hemisferio sur, y si bien ya se conocían en América del Norte y Asia dinosaurios terópodos de hábitos herbívoros, esta es la primera vez que se registra este tipo de dinosaurio en el hemisferio sur.

Lo que aún está en discusión es a qué grupo pertenece el Chilesaurus. “La idea es encontrar más huesos, que vayan dirimiendo esta cosa súper especializada de si es un terópodo, un tetanuro o un ornitisquio, porque tiene caderas de uno, patas de otro, y así, entonces dentro de la evolución de los dinosaurios, marca un punto raro, qué está haciendo este dinosaurio con tantas cosas de distintos grupos”, se pregunta Suárez.

Nuevos descubrimientos

Es más, en ese sector han encontrado huesos, pero de otros dinosaurios, lo que da cuenta de la importancia que tienen las montañas de nuestro país, y los secretos que guardan.

“En la zona hay tres especies de los de cuello largo, los gigantes. Esos están rotos, también son herbívoros, pero de los de cuello largo se han encontrado de tres grupos distintos. O sea, se han hallado especies de Chilesaurio y otras tres, todos herbívoros, los saurópodos, que se conocen en otras partes del mundo. El Chilesaurio es único hasta ahora, porque tuvimos la suerte de encontrarlos enteros, y son varios, más de diez, algunos más chiquitos”.

Esto también trajo aparejada otras investigaciones, ya que Suárez mencionó que están desarrollando un proyecto Fic, “Puesta de valor de Geología y conocimiento de dinosaurios Región de Aysén”. “Hay otras cosas que estamos encontrando y que tenemos que confirmar, porque son bastante espectaculares. Y viendo la Geología, o sea, si estamos en una isla volcánica o no, si había conos aluviales, estábamos llegando al mar o no, si era un delta; todo eso estamos estudiando ahora para darle el ambiente de dónde vivían los dinosaurios, que ya tenemos una idea. Y repescando en otras zonas, donde hemos encontrado animales extintos, marinos, más jóvenes, como plesiosaurios, que sería el más antiguo de Sudamérica”, puntualizó Manuel Suárez, siguiendo esa suerte de slogan de que apenas se resuelven algunas dudas, aparecen otras, que van enriqueciendo el conocimiento.

Otra de las características llamativas del hallazgo en este sector, está relacionado con la forma en que se encuentran estos restos. “Los depósitos donde están metidos son de flujos de agua y barro, muy violentos, y dan la impresión de que estaban acostaditos y los agarró una inundación, pero en varios niveles, cayeron varias veces en esa trampa, parece; ese es un tema a seguir mirándolo, porque los grandotes están todos destrozados, pero éstos no. Encontramos juveniles y adultos, era como un ñandú, y medía como tres metros de cola a nariz”, indicó.

Otro tema que aún falta por resolver es qué depredadores, tuvo el Chilesaurus, si es que los tuvo. “No hemos encontrado ningún diente ni nada de carnívoro, no hemos encontrado evidencia de que hubieran habitado, en la misma época, junto a ellos, carnívoros. Pero no quiere decir que no haya habido, no los hemos encontrado. Sería interesante encontrarlo”, expuso finalmente, Manuel Suárez.

Interés turístico

Si bien el sector donde se halló el Chilesaurus es de muy difícil acceso, este trabajo puede ser de mucha importancia para potenciar el turismo en la Patagonia, puntualmente de Aysén. “Eso es parte del proyecto, cómo poner de acuerdo a los dueños del campo con los operadores, es un tema que estamos recién iniciando y ojalá se pueda tener una sala museográfica en el pueblo cercano, que es Mallín Grande, y también como desarrollo, como ha sido así en Argentina. Allí hay un libro que en la Patagonia empezaron a encontrar los dinosaurios y a armar uno de los museos, en Trelew, donde la gente va por turismo a ver los dinosaurios al museo, entonces eso es como un motor importante en el asunto del turismo, entregarle más valor a recorrer una zona. En Chile tenemos los paisajes, pero si se les entrega a los turistas información sobre cómo se formaron, es más atractivo, y si le dices que arriba del cerro se encuentran restos de dinosaurios, un cementerio, que vivían de tal forma, se hace más atractivo viajar por un lugar lindo”, propuso Manuel Suárez.

Fotos cedidas