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Hallan restos de un dinosaurio semiarticulado en Magallanes

Por La Prensa Austral martes 10 de abril del 2018

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El ejemplar fue encontrado en la localidad de cerro Guido, provincia de última Esperanza. Preserva buena parte de su esqueleto, aunque aún no se puede revelar su tipo

Restos de un dinosaurio semiarticulado sería el hallazgo más relevante realizado este verano durante una nueva expedición paleontológica afincada en el sector de cerro Guido-valle Las Chinas, en la comuna de Torres del Payne, Ultima Esperanza.

“Lo más interesante es que se trata de un ejemplar de dinosaurio semiarticulado que preserva buena parte del esqueleto. Aún no se puede revelar qué tipo es, pero que sería el primer hallazgo de un dinosaurio de este tipo para Magallanes, siendo uno de los más australes y una nueva especie para Chile”, detalla Sergio Soto, paleontólogo de la Universidad de Chile, que formó parte del equipo expedicionario.

La expedición organizada por el Instituto Antártico Chileno (Inach) tuvo como objetivo continuar con la búsqueda de rastros que corroboren la conexión entre Antártica y Sudamérica en el que podría ser

el proyecto paleontológico más grande del país.

Según se explicó, la importancia del referido hallazgo radica en que encontrar especies articuladas o semiarticuladas es capital para los investigadores por la cantidad de información que entregan sobre el animal.

Importancia del sector cerro Guido-valle Las Chinas

El sector donde se está trabajando se ha denominado “el valle de los dinosaurios”, por los cientos y cientos de restos fósiles encontrados y es, de hecho, el lugar más rico en fósiles que tiene Chile.

Uno de los hallazgos previos más importantes en la zona ha sido el de fósiles de hadrosaurios, dinosaurio herbívoro más austral encontrado en el continente sudamericano.

Si aquello no fuera poco, tiene como mayor relevancia el hecho de que darían cuenta de los últimos minutos geológicos de la era de estos “lagartos terribles” (del griego, deinos=terrible; y sauros=lagarto).

“Eran miles de animales cuyos huesos están parcialmente quemados, lo que nos hace pensar que, quizás, habrían sido víctimas de un incendio forestal. Es algo extraño”, comentó en su momento el Dr. Marcelo Leppe, paleobiólogo y director del Inach.

Dentro de las especies identificadas está el hadrosaurio, que corresponde a los dinosaurios -herbívoros de la familia de los pico de pato- más australes hallados hasta el momento en el continente.

Leppe fue partícipe de la campaña de este verano en cerro Guido y destaca la relevancia de realizar estudios en el lugar: “Una de las razones que nos llevan a estudiar esta zona es que se trata de corredor o aduana temporal de varios millones de años entre Sudamérica y Antártica. Además, por los tipos de ambientes que posee, se preservaron manifestaciones de vida tan diversas como macrofósiles de planta hasta microfósiles de animales, pasando por un amplio rango de invertebrados, plantas, hojas y madera”.

Otro aspecto distinguido por Leppe es que cerro Guido posee una alternancia entre ambientes marinos y continentales. De hecho, en estos últimos se encontraron cerca de seis tipos de floras distintas, de fácil identificación y que corresponderían a un momento de la historia natural con diversas singularidades, tanto en sus precipitaciones como en su temperatura.

“En cuanto al estrato animal, se ha descubierto una gran diversidad de réptiles de mar, dinosaurios en tierra, como también variadas formas de mamíferos, en una interacción global entre especies que todavía se busca entender de mejor manera y que debe ser objeto de estudio para las próximas temporadas”, agrega Leppe.

El sector es rico en fósiles vegetales, como este correspondiente a un árbol.

En la expedición paleontológica se encontró una diversidad de mamíferos, específicamente, tres morfotipos correspondientes al Cretácico, período de hace 145 a 65 millones de años. Además, se halló una variedad de otras especies, como posibles lagartos, peces y réptiles marinos, pero el hallazgo más relevante sería el de los restos de un esqueleto semiarticulado de un dinosaurio.

Metodología del trabajo

En esta temporada, la expedición fue compuesta por un grupo de 23 personas instaladas en dos campamentos y que conllevó alrededor de diez de trabajo. El encargado de logística de la campaña, el paleontólogo Sergio Soto, detalla el desarrollo de la campaña en la formación Dorotea. “La metodología consistió en prospectar en la zona buscando afloramientos de roca visible sin vegetación hasta encontrar huesos, sus niveles y tomar decisiones respecto al momento de excavar o el utilizar otros métodos de trabajo. Una vez en terreno, se utilizaron dos técnicas de extracción de vertebrados: una de ellas fue el picking, que consiste en realizar pequeñas extracciones como dientes u otros fragmentos, a través de un tamizado y posterior lavado de los sedimentos para la búsqueda de estas piezas en laboratorio. La otra técnica radica en una excavación sistemática en un quarry, un sector donde se encontró un dinosaurio semiarticulado y que se extrajo a través del método de bochones, que consiste en aplicar chaquetas de yeso para contener y proteger al fósil y, de esta manera, se traslada para su posterior análisis”, comenta Soto.

La expedición tuvo como objetivo continuar con la búsqueda de rastros que corroboren la conexión entre Antártica y Sudamérica.

 Colaboración internacional

El Inach destacó que, como cada año, la cooperación internacional estuvo presente en cerro Guido. Por ejemplo, en esta temporada se contó con la presencia de la Dra. Julia Clarke, de la Universidad de Texas, Estados Unidos, especialista en aves y pequeños dinosaurios. Tras la expedición, la Dra. Clarke destacó la relevancia del valle de las Chinas debido a su diversidad de especies en dinosaurios y plantas a una alta latitud; además, señaló el creciente interés por seguir encontrando evidencia que permita ligar la fauna del lugar con la Antártica.

 

Mientras tanto, otro investigador asociado fue Jonatan Kaluza, técnico paleontólogo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), quien capacitó tanto a los investigadores principales como a estudiantes de pre y posgrado en técnicas de extracción y prospección de vertebrados en roca.

Al respecto, el Dr. Marcelo Leppe destaca el aporte de los investigadores extranjeros a la expedición paleontológica: “El proyecto se ha transformado en una escuela que permite a jóvenes investigadores recibir conocimiento de profesionales seniors de primer nivel, provenientes de diversas partes del mundo y que ayudan en el crecimiento de lo que podría ser el proyecto paleontológico más grande del país”.

Las expediciones paleontológicas en cerro Guido corresponden a una iniciativa organizada por el INACH desde hace siete años. En el caso de la excursión de esta temporada, el proyecto principal se titula “Patrones paleogeográficos v/s el cambio climático en Sudamérica y la península Antártica durante el Cretácico tardío: ¿Una posible explicación para el origen de la biota austral?”, que es dirigido por Leppe y financiado por Fondecyt, en una investigación que estudia las conexiones entre Sudamérica y Antártica al final de la “era de los dinosaurios”.