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Investigación sobre cáncer gástrico, leucemias linfáticas y envejecimiento dan inicio a labor del Cadi-UMAG

Por La Prensa Austral martes 14 de mayo del 2019

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Centro comenzará a funcionar en el segundo semestre

La profesora asociada de la Escuela de Medicina y genetista Yolanda Espinosa estará a cargo del Laboratorio de Medicina Molecular, junto al médico e investigador, Marcelo Navarrete. La investigadora entregó detalles respecto de los principales proyectos que desarrollarán

En el Laboratorio de Medicina Molecular (LMM) trabajarán los grupos de la investigadora de Barcelona Yolanda Espinosa, y de Marcelo Navarrete. Además del LMM, en el Cadi también se encuentra el Centro de Excelencia en Biomedicina, Cebima, el director del cual es el neurobiólogo y premio nacional de ciencias Nibaldo Inestrosa.

El principal enfoque que tendrá este laboratorio, indica Espinosa es la medicina personalizada o de precisión, “conocer la base genética de la enfermedad de cada uno, para poder entender qué es lo que a esa persona lo lleva a enfermar, o cuáles son los fármacos y tratamientos que le pueden resultan bien a una persona y no a otra. Es llegar a entender qué dicen nuestros genomas sobre qué disposición tenemos a enfermar y también cómo reacciona nuestro cuerpo frente a diversas terapias”.

Cáncer gástrico

Espinosa se encuentra en proceso de investigación sobre el cáncer gástrico, mientras que Marcelo Navarrete, sobre el linfoma, proyectos financiados por Conicyt (Nº1170446 y 1180882). En el caso del cáncer gástrico, que ya lleva dos años, el proyecto tiene dos ramas, una parte más clínica, que se realiza junto con el equipo médico del hospital, de los servicios de Gastroenterología, Endoscopía, Anatomía patológica y Cirugía, “estamos trabajando utilizando unas moléculas denominadas microRNAs que son unos RNAs de muy pequeño tamaño que tenemos en todas las células de nuestro cuerpo y que son reguladores génicos. Las células secretan estos pequeñísimos RNAs al torrente sanguíneo, lo interesante es que un célula tumoral secreta unos microRNAs particulares y diferentes a los de una célula no tumoral. A veces estos microRNAs son transportados dentro de lo que se llama vesículas extracelulares, y pueden circular por el torrente sanguíneo, portando señales e información entre tejidos de nuestro cuerpo”

Cada tipo de tejido, ya sea que esté sano o enfermo, o con tumor, secreta unos u otros microRNAs “y si los podemos distinguir, que es el objeto de la investigación, a través de una biopsia en sangre, podemos determinar si esa persona está en un estado de enfermedad determinada. Esto nos beneficiaría porque, a partir de una muestra de sangre ahorraríamos el tiempo de espera de una endoscopía, que puede ser muy malo para el desarrollo de la enfermedad, y sobre todo, diagnosticar o priorizar, es decir determinar si ‘una persona tiene una enfermedad no maligna, como gastritis, por su análisis de sangre, por lo que no seria urgente enviar a endoscopía’ o si tiene cáncer, y en ese caso, hacer urgente una endoscopía”, profundizó la investigadora.

Las muestras comenzaron a tomarse en octubre, y la ventaja que ahora tendrán, es que el centro se ubica junto al Hospital Clínico. Hasta ahora, “tenemos una persona que va cada día al hospital con los consentimientos informados. El administrativo en el hospital, en el Servicio de Endoscopía, le da el listado, entonces los pacientes pasan, se les explica de qué va el proyecto, porque es consentimiento informado, no solamente es importante que acepte, sino que sepa para qué es el estudio. Los que aceptan son a los que se les extrae la muestra para el estudio, pasan a hacer la endoscopía”.

Pero no solamente la cercanía influirá en un mejor análisis, ya que también el equipamiento con el que contará el Cadi, permitirá hacer análisis moleculares detallados y donde se podrán cultivar células humanas.

“En este caso, son células de un paciente o células que se compran, y para cultivar estas células y poder hacer los experimentos, necesitamos tenerlas incubando en condiciones parecidas a las fisiológicas, esto es a 37 grados y con CO2. En un experimento In vitro tienes células de cáncer y en ese caso, lo que puedes ver es cómo las mutaciones de esas células afectan a que la célula tenga más capacidad para crecer descontroladamente o invadir, que es la segunda parte del estudio. Poder meter en una célula una mutación que has encontrado en un paciente, la reproduces en la célula y esto permite ver si esa mutación aporta a la célula, por ejemplo, una mayor capacidad de migrar e invadir, que es algo que estamos viendo. Este tipo de estudio se hace con células de cáncer gástrico que, en este caso, uno compra a compañías internacionales. Uno compra las células y se pueden usar muchas veces, porque tenemos la capacidad de multiplicarlas ya que son células inmortalizadas”.

En ese sentido, Espinosa valoró el equipamiento con el que contará el Cadi: “Hay equipos de última generación de biología molecular y celular, y contamos con muchos sistemas de análisis genómicos, donde uno puede, por ejemplo controlar las calidades del ADN o ARN, realizar amplificaciones cuantitativas de ácidos nucleicos y determinar sus secuencias, o separar células según sus características moleculares y visualizarlas por microscopia. El equipamiento del Laboratorio de Medicina Molecular y del Cebima son sin duda de primer orden”.

El envejecimiento

Eso con el proyecto que está en desarrollo, pero además el centro está buscando financiamiento para poder impulsar estudios del envejecimiento, que buscan contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas que llegan a edades avanzadas, aminorando el riesgo de que padezcan enfermedades.

“Nos interesa mucho estudiar el proceso del envejecimiento, y lo estamos realizando en colaboración con otras universidades nacionales e internacionales. Nos interesa entender cómo se envejece para poder envejecer bien, llegar a edades avanzadas como está ocurriendo, pero lo más sanos posibles. Las mujeres viven más, pero sus últimos años son de peor calidad que en los hombres. No nos interesa tanto llegar a los 150 años, sino llegar al final de la vida sanos de cuerpo y mente, sin enfermedades neurodegenerativas o incapacitantes”, justificó Yolanda Espinosa, que buscará involucrar en este proyecto al Cadi como centro asistencial y de investigación, al Centro de Rehabilitación, y al Hospital Clínico.

“La genética no la podemos modificar hoy en día, pero sí la podemos conocer y actuar en función de ella. Hay algunas mutaciones que predisponen al Alzheimer, pero en muchos casos la causa que gatilla la enfermedad se desconoce, el Alzheimer es una enfermedad que no se puede curar, pero se pueden realizar intervenciones para que aparezca más tarde o debilitada. Lo que se ha visto es que tener una mente verdaderamente activa, hace que la enfermedad aparezca más tarde. Para un envejecimiento saludable se ha demostrado que un factor importante es el ejercicio, no ir al gimnasio, sino estar activo físicamente, así como incluir una dieta saludable y balanceada en nuestras vidas”, ejemplificó la investigadora.

Yolanda Espinosa, al tener una visión desde fuera en su calidad de extranjera, estima que el tema del envejecimiento en Chile es muy importante, pues “uno envejece mejor cuando está mejor mentalmente y esto tiene que ver con todos los componentes sociales; esa parte hay que trabajarla mucho en Chile, ya que hay mucho adulto que llega a edades avanzadas solo o en condiciones de aislamiento. La persona tiene que ser independiente, pero no estar sola, necesita la interacción social”.

En ese sentido, la labor del Cadi “es importante para armar un proyecto con mucha gente involucrada, para ver qué pasa en Chile con la gente mayor y cómo podemos mejorar eso, conociendo su genética y ambiente social y físico, intentando tener alguna intervención para que se mejore su calidad de vida. La longevidad en Chile en cuanto a la esperanza de vida está al nivel de los países más desarrollados, pero lo que hay que mejorar es la edad libre de enfermedad, es decir reducir los años de enfermedad o discapacidad al final de nuestras vidas. Este es un objetivo prioritario en temas de salud a nivel internacional y como no también en Chile”, finalizó Yolanda Espinosa.