Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García

La lenta muerte de los bosques magallánicos por la acción del castor

Por La Prensa Austral viernes 15 de septiembre del 2017

Compartir esta noticia
881
Visitas

Lanzan millonario proyecto para su control

Elizabeth Murga

emurga@laprensaaustral.cl

“Es increíble porque los castores parecen animales lindos, pero la verdad es que no son de aquí, no tienen predadores y crean anillos alrededor de los árboles que los hacen caer. Parece un acto pequeño, pero no lo es…”, sentenció Evy Crowley, consultora de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (Fao) de las Naciones Unidas (Onu), en la presentación del proyecto para el control y la erradicación del castor canadiense de la Isla Grande de Tierra del Fuego y algunas islas de Magallanes.

Se trata de un proyecto financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Gef), una asociación internacional que se creó para hacer frente a los problemas ambientales.

Efectivamente el Castor Canadensis fue introducido intencionalmente en el año 1946 en el lago Fagnano, ubicado en la zona centro de la Isla Grande de Tierra del Fuego, Argentina con la intención de desarrollar la industria peletera. El problema fue que este supuesto gran negocio no prosperó y las 20 o 25 parejas (o individuos, ya que es un dato que no se conoce a ciencia cierta), fueron liberados a su suerte en el ecosistema patagónico.

Con la capacidad de adaptación que tiene la especie, lejos de extinguirse, su población creció sin control en los siguientes 50 años y se expandió hacia el territorio chileno, específicamente a las islas Navarino, Dawson, Nueva Lenox, Picton, Hoste y entre otras, del extremo sur del estrecho de Magallanes.

“El último análisis de crecimiento de la población fue en el 2006 donde se estimaba que había entre 70 mil y 150 mil individuos de esta especie. Eso fue diez años atrás, nadie sabe cuántos hay hoy, porque se reproducen rápido, no como los conejos, pero a un nivel acelerado de todas maneras”, explicó Crowley.

Junto con talar y matar los árboles de la zona, este animal, cuyo habitat natural se encuentra en Canadá donde tiene predadores que mantienen el crecimiento de la población en control y viven en bosques de árboles que se regeneran a gran velocidad, está generando severos daños al ecosistema patagónico.

“La lenga, el ñirre, son árboles que necesitan años para volver a crecer. El ecosistema patagónico no cuenta con ninguna defensa ante esta especie exótica invasora. Con los mismos árboles que matan, los castores hacen represas, las cuales cambian la circulación del agua, su química y temperatura. Luego, una vez que las represas se destruyen generan inundaciones, matando aun más especies vegetales y animales originarios del bosque patagónico”, detalló la consultora Fao sobre los daños ocasionados por el castor y que están generando un efecto en cadena.

“Es increíble, desde los imágenes satelitales se puede ver la devastación al lado de los bosque riparios, la cantidad de árboles muertos y después esto también tiene un impacto sobre las turberas, que su función es retener el carbono de la atmosfera lo que ayuda en la mitigación del cambio climático, pero lamentablemente se están muriendo por el efecto del castor, eso sin mencionar toda la biodiversidad asociada con este ecosistema único en el mundo: los animales, las platas, entre otros que son menos visibles, pero que dependen de este ecosistema para existir y si esto sigue así es posible que no se pueda recuperar este ecosistema”, advirtió la experta Evy Crowley.

Acciones para la erradicación del castor

Otros de los efectos negativos que podría generar el castor es la interrupción del abastecimiento de agua en los centros urbanos, la competencia de los grandes herbívoros nativos con la industria ganadera al no existir regeneración del bosque después de las inundaciones, la introducción de nuevas especies vegetales exóticas que puedan ser nocivas para los animales nativos que las consumen, etc.

Ante este escenario los distintos organismos nacionales como el Servicio Ganadero Agrícola (SAG), el Ministerio del Medio Ambiente y otras entidades postulan a los fondos Fao para obtener financiamiento y así controlar la situación.

“Nuestro punto focal es avanzar en la conservación de los ecosistemas donde está presente el castor. Pretendemos hacer un manejo de esos ecosistemas y también controlar la densidad poblacional de los castores”, señaló Marco Antonio Henríquez, Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Medio Ambiente.

Para lograr esto Felipe Guerra Díaz Coordinador del Proyecto Gef castor comenta que “tenemos tres años para ejecutar el proyecto a contar desde julio del presente. La idea es que al final de estos tres años podamos tener un documento oficial para entregárselo a las autoridades con la información adecuada para crear estrategias, es decir, marcos de gobernanza, de gestión, marcos regulatorios a niveles locales y regionales, para el total control y futura erradicación de esta especie tan dañina para nuestro ecosistema”.

En un futuro, que no se sabe si va a ser muy cercano, lo que se busca en erradicar la especie, es decir dejar en cero, lo cual no se va a poder conseguir de aquí a tres años. hay que pensar que el castor ya lleva viviendo 70 años en la región y todavía no se ha podido contabilizar a cuanto ha crecido.

Por lo pronto se utilizará un sistema de trampas que permiten atrapar y matar al animal de manera rápida para que no sufra, lo cual puede generar algún tipo de controversia en grupos animalistas.

Ante este posible escenario el seremi Henríquez argumenta que “el proyecto va a estar basado en las normas actuales chilenas de control de fauna, por lo tanto, vamos a estar abiertos también a recibir todo tipo de recomendaciones de organismos que tiendan a proteger estas especies, lo que hay que entender hoy día es que tenemos una amenaza sobre la biodiversidad regional, estamos teniendo perdida de biodiversidad”.

En este sentido explicó que estas trampas, que no representan un peligro para las personas porque serán colocadas en lugares de acceso restringido para las personas y se mantendrá una estricta supervisión de éstas, se pueden utilizar otros métodos como tomar a las hembras y esterilizarlas, con el fin de tener un control y no generar una matanza o exterminio de la especie.

No obstante según aparece en los resultados esperados de la implementación del proyecto se estima que se logre la erradicación en al menos 110 mil hectáreas o mil kilómetros de causes, con lo que se validaría la mejor forma de controlar al castor.