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“La Región de Magallanes es la próxima etapa de “astronomización” de la ciencia”

Por La Prensa Austral miércoles 23 de mayo del 2018

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Académico José M. Aguilera, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2008

De visita en la Universidad de Magallanes, el profesor de Ingeniería de la U. Católica habló del polo científico en que se está consolidando la zona austral por su biodiversidad y cercanía con la Antártica

Para José Miguel Aguilera Radic, ingeniero, académico y, además, Premio Nacional de Cs. Aplicadas y Tecnológicas (2008), la ubicación que tiene Chile en el planeta es privilegiada. De ahí que, en 2010, al llegar a la presidencia de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), acuñara el concepto de “laboratorio natural” para promover el potencial que tiene nuestro país en el desarrollo de la ciencia, entendiendo que tenemos lugares únicos en el mundo para hacerla.

Recientemente, el científico pasó algunos días en Punta Arenas reunido con el equipo del Laboratorio de Macroalgas de la Universidad de Magallanes (Umag), en el contexto de una estadía de investigación por un proyecto Corfo que lidera y que tiene como propósito dar valor culinario a las algas antárticas y subantárticas, tema que le valió para volver a la reflexión sobre los laboratorios naturales; esta vez, los circunscritos en la zona que comprende la Región de Magallanes y Antártica Chilena.

 – ¿Cómo aplica el término laboratorio natural a una región como la nuestra?

– “Tenemos que mirar esta región observando el mapamundi y viendo que es, absolutamente, única en el planeta y eso lo tenemos que explotar. Esto influye no solamente en las materias primas, influye en la biodiversidad, influye en sus efectos en el cambio climático, influye en muchas cosas y esto de los laboratorios naturales significa creernos el cuento que, en algunas cosas, somos únicos en el mundo y que tenemos la posibilidad de ofrecer estos terrenos y estos territorios a que la ciencia mundial venga a hacer sus experimentos acá porque no los puede hacer mejor en ninguna otra parte del mundo”.

 – En ese sentido Ud. ha puesto fuerte el ejemplo de lo que sucedió con la Astronomía en la zona norte. Aquí, ¿qué podría gatillar ese interés creciente de la ciencia?

José Miguel Aguilera.

– “Sí. Aquí en Chile el ejemplo más típico que tenemos es la Astronomía porque tenemos los cielos más claros y, por eso, están todos los observatorios del mundo representados acá con una inversión de 5 mil millones de dólares al año 2020, que es diez veces el presupuesto de Conicyt para toda la ciencia de todo Chile al año. Es decir, no podríamos haber hecho esas inversiones y ¿por qué la hacen ellos acá? Porque es desde donde se puede hacer mejor ciencia. Yo creo que la Región de Magallanes es la próxima etapa de la “astronomización” de la ciencia, que es nada más que creernos el cuento que tenemos lugares que son excepcionales para hacer ciencia en el mundo. Y ahora respondo la pregunta: Punta Arenas debiera ser la capital mundial de la ciencia antártica. No hay ciudad en el mundo que esté más cerca de la Antártica que Punta Arenas. Creo que hay muchas instituciones que hacen investigación en el mundo que ya saben que son únicos en ciencia antártica y, probablemente, en cosas de biodiversidad subantártica. Entonces tenemos que promocionarlo, darle facilidades”.

– Para alcanzar esos objetivos, ¿cómo se debe hacer? Porque hay una parte que le cabe a las universidades, pero también al Estado, a los privados, a las propias comunidades.

– “Claro. Yo creo que hay dos maneras de hacerlo, una es promoviéndolo desde Chile. Yo me imagino que si hiciéramos un gran campus de investigación en Punta Arenas donde se unan la Universidad de Magallanes, el Cequa, Inach y las otras instituciones que quieran tener sus laboratorios acá, no me extrañaría que muchas entidades de nivel mundial, si les diéramos las facilidades para instalarse, vendrían a instalarse acá. Entonces eso es desde cómo lo promovemos. Y lo otro es que hay que escuchar a la gente de afuera, cuando nos vengan a hacer proposiciones -porque las ha habido de instituciones muy prestigiosas del extranjero- tengamos receptividad y les demos las facilidades porque la competencia es difícil y como ya lo hemos hecho antes hay que acomodarlos de una manera que haga atractivo que se instalen acá”.

– ¿Qué opinión tiene del apoyo estatal o los fondos regionales destinados a promover los laboratorios naturales?

– “No ha avanzado mucho porque el concepto apareció hace poco y no ha habido una conceptualización operativa de esto, o sea, tampoco hemos presentado un proyecto, decir estos son los laboratorios naturales, estos son los potenciales que hay, escojamos algunos, empecemos a promoverlos, desarrollemos una hoja de ruta para estos nuevos laboratorios naturales, es decir, no ha habido nada de eso. Ahora, yo también creo que, a nivel de estos laboratorios naturales, hay que organizarse en la base y presentar cosas que sean grandes, esto no puede ser un proyecto de la institución ‘A’ en Punta Arenas, debe ser un proyecto de toda la región, de todas las instituciones que están asociadas en la ciencia y, aquí, yo conozco tres o cuatro, por nombrar algunas. Entonces tienen que ponerse todas de acuerdo, porque no puede ser que hagamos un edificio para ‘A’ y otro para ‘B’, esto debiera ser un campus, debiera haber aquí un territorio donde esté la Universidad de la Antártica más grande del mundo”.