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Magallánico expuso sobre gusanos marinos de las aguas regionales y las consecuencias de su posible migración en el futuro

Por La Prensa Austral martes 8 de mayo del 2018

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Congreso internacional de cambio climático

Cerca de 250 investigadores de todo el mundo acudieron a la cita en la Universidad de Évora en Portugal, siendo el investigador Américo Montiel el único que abordó investigaciones y resultados de las diversidades y distribución de los organismos marinos del Cono Sur y su relación con el cambio climático

Por Franco Manzo Mansilla

“El congreso abordó principalmente tres aristas del cambio climático: el pasado, el presente y el futuro. Hay biogeógrafos que estudian el pasado y nuestra región es un ícono de la glaciación del Pleistoceno, ya que –recordemos- donde estamos parados hoy estuvo cubierto completamente de hielo y el estrecho de Magallanes se formó producto de los avances y retrocesos de los glaciares”, introduce Américo Montiel, investigador del Instituto de la Patagonia, quien participó del congreso internacional de cambio climático “Climate Change Biogeography” en la Universidad de Évora en Portugal.

En Magallanes y en aguas antárticas, han sido identificadas alrededor de 305 especies distintas de poliquetos (gusanos marinos), el tamaño de las cuales varía desde apenas 1 milímetro hasta 20 centímetros o más. Algunas de estas especies de poliquetos pueden circular en las profundidades marinas como también se les puede encontrar a 20 metros bajo el nivel del mar. Estos organismos son conocidos también como gusanos marinos y se encuentran a lo largo y ancho de todos los océanos del globo, cambiando algunas de sus características de acuerdo a la temperatura en que se encuentren.

En palabras de Américo, los poliquetos se dividen en tres grupos tróficos o de alimentación: los detritívoros, los filtradores y los omnívoros. ”Los detritívoros son los más abundantes en nuestra región. Con el cambio climático, el aumento de la temperatura es una consecuencia inminente, por lo cual se va a generar un retroceso de los glaciares produciendo la desaparición o incremento de la esa fauna de acuerdo al lugar en que se encuentren. Gracias a esto los detritívoros podrían dejar de ser dominantes en la especie. Si esto ocurre es probable también que empiecen a llegar nuevas especies del norte de nuestro país a colonizar la zona y se podrían comenzar a mover las barreras biogeográficas, lo cual es normal que ocurra porque la distribución de la fauna marina no es estática, está en constante dinámica y esta va a depender, entre otros factores, de la temperatura del agua”, agrega Montiel.

Para poder estudiar la biogeografía es importante la integración de distintas materias científicas que se complementen como la ecología, paleontología, glaciología, química, paleo-oceonografía, oceonografía física. “Los registros fósiles datan a los poliquetos desde el Cámbrico (hace aproximadamente 500 millones de años), pero es bastante incierto determinar una cifra porque los organismos con tejido blando no quedan bien registrados en los fósiles”, precisa el investigador.

Los poliquetos se encuentran dentro de los consumidores intermedios ya que se alimentan de organismos más pequeños y, a su vez, son consumidos por otros más grandes como los peces. “Cuando piensas en el ecosistema marino, hay que imaginarse un reloj de engranaje donde ninguna de las piezas está demás, ya que cada pieza pequeña hace que la pieza más grande se pueda mover. En el mar es lo mismo, ningún organismo está de sobra. Los poliquetos son dominantes en los fondos marinos blandos como en la arena y el lodo y, aunque todos somos reservorios de carbono, ese es uno de los roles ecosistémicos fundamentales que tienen estos organismos dentro del mar, ya que si llega a aumentar el flujo de este elemento serán ellos los que puedan asimilarlo para que no quede dando vueltas en el agua”, señala Américo Montiel.

El investigador magallánico comenta que él fue el único en el congreso que se refirió al Cono Sur ya que en gran parte se trató del hemisferio norte, abarcando el Amazonas y cordillera terrestre en el continente americano. Comenta también que mucha de la información y datos que ha logrado recopilar es a través de la literatura y otra gran parte por las expediciones en terreno que ha hecho. “La particularidad que tienen las muestras del fondo marino es que son muy frecuentes y lo más probable es que si sacas una muestra vas a obtener algunos ejemplares con seguridad. Y aunque tenemos determinadas 305 especies en la región, es difícil saber cuántas especies más podrían haber”.

¿Cómo se logran obtener las muestras de poliquetos?

Las distintas especies de poliquetos se posicionan en distintas alturas del mar según sus propias características. Algunas se mueven sólo en algunos sectores y, como se mencionó anteriormente, hay otras que pueden navegar tranquilamente en la superficie del mar como también en las profundidades. Los investigadores en terreno han tenido que sacar muestras que llegan hasta los 3.000 metros bajo el nivel del mar.

Existen tres métodos principales para poder obtener estas muestras: el primero es a través de dragas, que cumplen la función de palas mecánicas marinas que llegan hasta el fondo del mar y logran obtener una cantidad de barro adecuada para el estudio. El segundo es con los llamados corers o sacatestigos que se clava desde la superficie hasta la zona donde se quiere obtener la muestra y comienza a succionar lo que se encuentra debajo. La tercera es a través de trineos con redes que son arrastradas desde el barco y con la navegación después de un rato logra obtener una gran cantidad de lodo y tierra de muestra.

¿Cuándo podría haber un cambio en la distribución de los poliquetos?

Una de las tres aristas del congreso era adelantarse a qué era lo que podía pasar en el futuro con lo que está ocurriendo hoy en día con el cambio climático. Si en algún momento, que lo es lo más probable, comienzan a irse y llegar especies de poliquetos de la zona, las distintas especies que están por sobre y debajo de estos organismos van a tener que ir adaptándose, cuestión que ha ocurrido a lo largo de la historia naturalmente. Habrán especies que no podrán obtener sus presas como acostumbran, sino que tendrán que reconocer las nuevas especies de poliquetos que vayan llegando para poder reinventar de manera efectiva su cadena alimenticia.

“Justamente el congreso estaba intentando predecir o acercarse a qué es lo que va a pasar en el futuro biogeográficamente. En el caso de los poliquetos de la región y de todo el país, su distribución va a depender de cuán grande se produzcan los cambios en la columna de agua, en especial acá en la región en la cobertura de los glaciares. Si se produce rápido, habrá un cambio rápido de la fauna marina y viceversa. Hay muchas investigaciones que se han hecho y se están haciendo de cómo cambian los glaciares, pero muy pocas en cómo esos cambios afectan los ecosistemas marinos de la región. Todo esto está en proceso de estudio y afirmar cuándo se van a producir estos cambios sería irresponsable de mi parte. Lo irrefutable es que los dos grandes factores que tenemos en esto son los cambios en la cobertura de los glaciares y las temperaturas, que van a generar en un indeterminado plazo cambios en la distribución y en la diversidad de la fauna marina regional”, concluye el investigador Américo Montiel.