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Monitoreos glaciológicos permiten abordar efectos del cambio climático

Por La Prensa Austral viernes 4 de enero del 2019

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Investigadores realizaron muestreos en los glaciares Schiaparelli y Conway

Trabajo glaciológico en la región destaca por la alianza entre instituciones como Cequa, Inach, Umag, universidades de Brasil (Federal de Río Grande) y de Alemania (de Humboldt) y el importante apoyo logístico de la Armada de Chile

El glaciar Schiaparelli comienza en el estrecho de Magallanes. Se ubica a 180 kilómetros de Punta Arenas y posee 10 kilómetros de longitud. Como tiene exposición oeste, recibe toda la circulación atmosférica del Pacífico, con masas de aire que le aportan humedad y precipitaciones. Estas características lo convierten en un glaciar de referencia para los investigadores y, por ello, es un sitio de permanente observación por parte de los especialistas que abordan fenómenos específicos como el cambio climático.

Precisamente, dos investigadores del Centro Regional Fundación Cequa realizaron una campaña en terreno en el glaciar Schiaparelli y también en el glaciar Conway. En su travesía, realizada entre los días 19 y 30 de noviembre, se encargaron de la mantención de estaciones meteorológicas, instalación de balizas de ablación, realización de vuelos drone sobre y en las inmediaciones del glaciar Schiaparelli y Conway. A ellas se sumó la batimetría de la laguna proglacial del lago del glaciar Conway, lo que permitió obtener datos inéditos.

El equipo de trabajo estuvo encabezado por el glaciólogo Inti González Ruiz y el master en Oceanografía, Rodrigo Gómez Fell, a los que se sumó el estudiante de magíster de la Umag, Isaac Gurdiel.

Las actividades realizadas se enmarcan en el monitoreo glaciológico que la Línea de Cambio Climático y Variaciones Recientes de Fundación Cequa realiza desde el año 2013 en cooperación con instituciones como el Instituto Antártico Chileno (Inach), la Universidad de Magallanes (Umag), la Universidad de Humboldt y la Universidad Federal de Río Grande de Brasil. Destaca además la Armada de Chile, a través de la Tercera Zona Naval, por su crucial apoyo logístico en el traslado de los investigadores dentro de los intrincados parajes de la Patagonia austral.

Los datos obtenidos de esta campaña liderada y organizada por Fundación Cequa contribuyen a caracterizar la dinámica glaciar de una de las zonas glaciológicas de la Patagonia y evaluar la respuesta de estos glaciares a cambios atribuibles al calentamiento global.

Varias áreas de interés

Inti González, investigador a cargo del monitoreo glaciológico.

Inti González Ruiz señala que desde el año 2013 se ha trabajado en la observación conjunta de varias áreas de interés. Destacan, por ejemplo, las actividades en Campo Patagónico Sur (glaciar Grey) y Cordillera Darwin (glaciares Schiaparelli, Cuevas, Kalv y Marinelli), levantando información de variación de frente glaciar, velocidad de desplazamiento, pérdida de masa superficial y datos meteorológicos. También se han registrado datos meteorológicos en glaciares en Campo Patagónico Sur (glaciar Grey) y Cordillera Darwin (glaciares Schiaparelli y Marinelli).

Asimismo, estas acciones han posibilitado el seguimiento a la formación de hielo marino en glaciares de Cordillera Darwin. Desde el año 2014, y en el marco de la conformación del Grupo Chileno de Hielo Marino, Fundación Cequa comenzó a desarrollar estudios en esta temática en los fiordos patagónicos. Inti González advierte que se trata “de un trabajo inédito, ya que hasta la fecha no ha sido sujeto de estudio, implementándose un método, con el seguimiento y la clasificación de hielo con imágenes de radar de libre acceso.

Investigación colaborativa

El especialista resalta que la investigación glaciológica regional tiene un carácter colaborativo, al conformarse un grupo de estudio en Criósfera Regional con socios internacionales que incluye al propio Cequa, al Inach, la Umag, la Universidad Federal do Rio Grande (Brasil) y la Universidad de Humboldt (Alemania). “Además del aporte en capital humano especializado y el apoyo de estudiantes, las instituciones extranjeras han aportado a la investigación glaciológica regional con instrumental meteorológico (tres estacionales meteorológicas avaluadas cada una en US$20 mil), alimentación e implementos menores necesarios para la operación de campañas en terreno.

A eso se suma que el Inach y la Umag aportan con instrumental glaciológico y alimentación. A partir de la adjudicación del proyecto Conicyt-BMBF “Responses of glaciers, Biosphere and Hydrology to climate variability across the southern Andes (Gaby-Vasa), liderado por la Umag, fue posible financiar en gran parte las operaciones en terreno desde el año 2015 (sin contar las navegaciones), con la posibilidad de presentar resultados de la investigación en el Congreso Internacional realizado en Berlín en 2017.

Mediciones en el glaciar Schiaparelli.

En el caso de Cequa, aporta con instrumental glaciológico, logística de campamento. Además coordina con la Armada el apoyo de transporte marítimo a zonas de difícil acceso, mediante un convenio de colaboración entre la Fundación Cequa y la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar). “Este aporte ha sido y sigue siendo vital para la operación y estudios en terreno, los sitios de estudio (glaciares) deben ser revisitados por lo menos dos veces al año, con la finalidad de extraer datos del instrumental instalado, mantención al equipamiento y reinstalación de balizas de ablación, las cuales tienen una autonomía de 8 meses”, señala, junto con explicar que, además, si no se reinstala el material, se pierde la señal y los datos de un año de trabajo. Por ello, seguir operando con las unidades de la Armada permite proyectar y pensar en sitios de estudio de largo plazo y de importancia mundial.

En el marco del convenio que Cequa mantiene desde el año 2014 con la Armada de Chile, la Directemar ha apoyado al menos 12 operaciones de traslado con medios navales de las Gobernaciones Marítimas de Punta Arenas, Puerto Natales y también medios navales y aéreos dispuestos por la Tercera Zona Naval.

 

Un socio estratégico

La Armada de Chile es uno de los socios estratégicos de quienes se dedican a la investigación glaciológica en la Patagonia. El gobernador marítimo saliente de Punta Arenas, capitán de navío LT, Cristián de la Fuente Sanhueza, señaló que la vinculación de la Armada de Chile con instituciones científicas “nos permite el intercambio de conocimientos y experiencias de nuestros profesionales con la academia, contribuyendo a nuestra mejora continua, en temáticas como: cambio climático y su interacción con glaciares, hielo marino y uso de sensores remotos (satélites) con fines científicos y operativos”.

Los glaciares patagónicos son fuente directa para la investigación sobre los efectos del cambio climático en el mundo.

Sobre el convenio de colaboración entre la Armada de Chile y Fundación Cequa, precisa que “nuestro apoyo se ha materializado en el transporte de científicos hacia sus áreas de estudio en la Región de Magallanes en nuestras unidades, pronósticos meteorológicos para el desarrollo y planificación de sus actividades en terreno, disponibilidad total de datos meteorológicos dependientes de nuestra jurisdicción para sus investigaciones, presencia activa de profesionales meteorólogos y en la creación del Primer Grupo de Expertos de Hielo Marino en conjunto con Inach, Cequa, Umag y Armada”.

Por lo mismo, resalta que la Armada de Chile pretende mantener este tipo de convenios colaborando con los recursos disponibles al desarrollo de la ciencia en la región y en el país. Y a su vez, espera que” la academia pueda dar respuesta a preguntas de desarrollo científico como, por ejemplo, métodos de procesamiento de imágenes satelitales para detectar hielo marino, detección de derrames de hidrocarburos, modelamiento meteorológico a mesoescala y validación de nuestras salidas de WRF, asesoramiento en nuestra red de estaciones automáticas, desarrollo de aplicaciones para la difusión de información meteorológica, asesoría en el desarrollo de scripts para la automatización de procesos etcétera. Aportando directamente a la integración de nuevas tecnologías a nuestra tarea fundamental que es: salvaguardar la vida en el mar”.

El importante rol logístico de la Armada

Unánime es la opinión de los investigadores sobre el rol que cumple la Armada de Chile en el desarrollo de la ciencia en la Patagonia austral. El glaciólogo Gino Casassa se desempeñó hasta mediados de este año en la Dirección de Programas Antárticos y Subantárticos de la Umag, y desde esa vitrina pudo comprobar el apoyo de la Armada para las investigaciones a las zonas remotas de los fiordos de la zona austral, por sus conocimientos y capacidades como por el aporte que ello significa, sobre todo considerando los recursos limitados de los proyectos científicos.

El doctor Christoph Schneider, director del Departamento de Geografía de la Universidad de Humboldt, en Berlín, señala que el apoyo logístico de la Armada de Chile ha sido “extremadamente confiable, eficiente y solidario. Sería muy difícil mantener las estrategias de monitoreo a largo plazo que realizamos junto con nuestros socios en la investigación en Punta Arenas.

Sobre este punto, el académico alemán recuerda que existe una fructífera cooperación científica de larga data con Chile en la investigación sobre la variabilidad climática y el cambio climático y su impacto en los glaciares y la biósfera en Fuego-Patagonia, entre otros. “La logística es siempre un gran desafío en las áreas remotas de la isla de Tierra del Fuego, pero también en la Patagonia”, agrega.

Schiaparelli es un glaciar de referencia para los investigadores y un sitio de permanente observación por parte de los especialistas.

Ricardo Jaña, doctor en Recursos Naturales y Glaciología e investigador de la sección de Cambio Climático del Departamento Científico de Instituto Antártico Chileno (Inach), advierte que “la cooperación establecida con la Armada de Chile es de la más alta relevancia para todas las instituciones que intervienen. No solamente es muy conveniente por el hecho de proporcionar a las iniciativas científicas el más alto estándar de seguridad y eficiencia para llegar a sitios remotos en los medios navales que es posible usar en base a la programación de desplazamientos que la Armada dispone habitualmente”.

Explica que “esto produce una economía de escala que ayuda a usar mejor los recursos disponibles para la ciencia y que minimiza la huella de carbono de estas expediciones por concepto del transporte. A la vez, existen otras interacciones que es preciso destacar y que se refieren a la cooperación científica y tecnológica establecida con el Centro Meteorológico Marítimo de Punta Arenas. En contrapartida, hemos invitado a los profesionales de esa unidad a participar del curso de capacitación asociado al Programa de Transferencia Científica y Tecnológica MoCliM que Inach desarrolla. En resumen, creo que estamos construyendo una relación virtuosa que va mucho más allá de lo logístico”.

En tanto que Jorge Arigony-Neto, profesor asociado de la Universidad Federal do Rio Grande, dice que el apoyo de la Armada Chilena “es esencial para nuestra operación en el sector de los fiordos de Tierra del Fuego. Con su experiencia en operar en las condiciones ambientales extremas de ese sector, los científicos tenemos tranquilidad para concentrarnos en nuestros experimentos científicos. Además, sabemos que en caso pase cualquier emergencia, ellos estarían muy preparados para ayudarnos a coordinar un rescate”.

Alianza desde la Patagonia

Los expertos que participan en la investigación glaciológica regional valoran esta estrategia de colaboración. Gino Casassa, asumió en agosto de este año la Unidad de Glaciología y Nieves de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (Mop), con el desafío de impulsar la estrategia nacional de glaciares. Espera que los estudios colaborativos en glaciología tengan grandes proyecciones, en una región que concentra en Chile la mayor cantidad de glaciares y con grandes desafíos aún por resolver.

Ricardo Jaña destaca la necesaria asociación entre científicos para cooperar y enfrentar sinérgicamente el desafío de hacerse cargo de la investigación de los glaciares en la región. “Hemos logrado unir recursos y capacidades que, de otro modo, hubiese sido imposible. Hoy podemos demostrar que este modelo ha permitido establecer y mantener la observación de la Criósfera en diferentes sitios y que éstos se están consolidando como observatorios para estos fines”.

Por ello considera que, para el estudio de las variaciones recientes de los glaciares en Patagonia y Antártica, “hemos establecido una red de cooperación a nivel regional con Cequa y la Umag. Esta asociación se ha extendido a nivel internacional con la incorporación de investigadores de la Universidad Federal do Rio Grande y de las universidades alemanas de Humboldt, en Berlín, y de Friedrich Alexander, de Nürnberg-Erlangen, y de Macquarie University, en Australia. Esto ha generado un enorme desarrollo donde la formación de jóvenes investigadores ha sido posible bajo proyectos cooperativos. Ese esquema empezará a dar los frutos de aumentar la productividad científica y aporte de conocimiento de interés global”.

Colaboración internacional

Para Jorge Arigony-Neto, ha sido muy positiva la alianza entre el Instituto de Oceanografía de la Universidad Federal de Río Grande y Cequa como socio estratégico en la Patagonia. “Desde que empezamos los estudios glaciológicos conjuntos en ese sector, hemos avanzado mucho tanto en términos de desarrollo de nuevos métodos para monitorear los glaciares, como por ejemplo el uso de drones para levantamientos de cambios en la superficie de los glaciares, desarrollo de estaciones glaciológicas y meteorológicas de bajo costo, uso de nuevos métodos para obtener datos batimétricos en los fiordos, como también en el conocimiento de la dinámica de los glaciares de Patagonia y los factores ambientales que contribuyen para su derretimiento”, agrega.

Christoph Schneider resalta la alianza colaborativa entre las distintas instituciones que participan en las investigaciones glaciológicas en la Patagonia. Plantea su sincera esperanza de que, también con la ayuda de la Armada de Chile, “podamos establecer formal y firmemente un programa de monitoreo a largo plazo en el glaciar Schiaparelli, en el monte Sarmiento. Esta área prístina ofrece todo lo necesario para el monitoreo único e importante de un ecosistema frágil y bellos glaciares que lamentablemente responden en gran medida al cambio climático. Si podemos prolongar nuestras actividades en Monte Sarmiento en los próximos años Cequa y sus partidarios de la investigación, entre ellos, Humboldt-Universität, Berlín, Alemania, podremos proporcionar conocimiento científico y conjuntos de datos únicos que serán reconocidos en todo el mundo. Los esfuerzos contribuirán y mejorarán nuestra comprensión de los impactos del cambio climático y respuestas del ecosistema en las latitudes medias y altas del Hemisferio Sur”.