Necrológicas

Parque Pali Aike fue elegido por investigadores como un “sitio imperdible” para la ciencia

Por La Prensa Austral lunes 2 de marzo del 2020

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Una botánica, una bióloga, un geólogo, un paleontólogo y un antropólogo compartieron sus «picadas» para mirar al país bajo la lupa de un experto. Se trata de áreas que permiten saber más de pueblos originarios, rarezas de la naturaleza, avistar aves o conocer una flora única. Todas características que tiene de sobra el Parque Pali Aike.

El Parque Nacional Pali Aike, ubicado a 196 kilómetros al noreste de Punta Arenas, es considerado un lugar único por sus peculiares atractivos visuales, en donde se destaca por encontrarse localizado en la aridez de la estepa de Magallanes y abarcando más de cinco mil hectáreas sorprende por sus terrenos cubiertos por lava basáltica, producto de la acción de sus volcanes desde el periodo Plioceno. Su llamativa vegetación y las especies animales que lo habitan hacen de este lugar un gran atractivo turístico y científico, pues Pali Aike, se considera dentro de los lugares arqueológicos más importantes de toda la Patagonia.  Uno de los hitos más reconocidos dentro del parque es la Cueva Pali Aike, donde se han encontrado evidencias arqueológicas de poblaciones que utilizaron el lugar como refugio hace más de 11 mil años.

El geólogo, Michael Dobbs, consultado por El Mercurio sobre áreas que permiten saber más de pueblos originarios, flora y fauna única de Chile, fue quien recomendó el parque describiéndolo como “en él se pueden observar guanacos, chingues, zorros, armadillos y aves, como el carancho y el cernícalo. Pero también se pueden ver cerca de 2.000 pequeños conos volcánicos y rocas basálticas. La lava de estos volcanes fue tan poco densa que fluyó, lo que no permitió que se generaran conos grandes”.

El arqueólogo de la Universidad de Magallanes (Umag), Alfredo Prieto, indicó que este lugar es muy significativo para la prehistoria de la región. Ya que en este territorio se inició la arqueología patagónica. “Este sitio es muy importante en términos arqueológicos y geológicos, el descubrimiento de las cuevas de Pali Aike, produjeron información de gran relevancia para la arqueología americana, ya que descubrió la presencia de fauna extinta, la cohabitación de los humanos con la fauna extinta, esto fue bastante importante respectó a la prehistoria de América del sur. En otros aspectos, también tiene una gran relevaría por haber sido un escenario donde pasaron muchos viajaron, incluso vivieron los aonikenk o patagones, quienes deambularon hasta principio del siglo XX”.

El Parque Nacional Pali Aike es un área protegida en la Comuna de San Gregorio, su alcalde, Edgar Cárcamo, manifestó respectó a este reconocimiento que “como comuna nos sentimos sumamente privilegiados y orgullosos de que nuestro parque nacional y sus alrededores sean hoy reconocido por científicos como uno de los sitios emblemáticos en lo que significa la historia patrimonial cultural y arqueológica, no sólo de la región, sino que a nivel nacional e internacional”.

 

Un lugar con belleza apocalíptica

El Parque Pali Aike, lugar se ubica en la comuna de San Gregorio, a unos 196 kilómetros de Punta Arenas, cerca de la frontera con Argentina. Esta área protegida se encuentra inmersa en la estepa de Magallanes, convirtiéndose en uno de los mejores representantes para describir el paisaje de la región.

Dentro de las cualidades que posee este atractivo turístico, inmediatamente llama la atención la fauna que convive en los alrededores previos al parque, el cual se compone principalmente por armadillos, guanacos y ñandúes. Pero la vida silvestre de este lugar no sería tan armónica si no existiera la composición de texturas y colores que se pueden apreciar desde que comenzamos nuestra aventura hacia este parque con tintes apocalípticos.

Al llegar encontrarás una acogedora oficina de Conaf; la entrada al parque tiene un valor de dos mil pesos para adultos, mientras que los adolescentes solo cancelan mil pesos, por lo cual se recomienda llevar dinero chileno en efectivo; sin embargo niños, adultos mayores y discapacitados tienen entrada liberada.

En la entrada te recibirá una guardaparques, quien está capacitada para darte toda la información que necesitas, como por ejemplo que este parque fue creado en 1970 e incluye 5.030 hectáreas de bosque, volcanes, cuevas y pampas habitadas por guanacos, armadillos y ñandúes.

Otro dato de importancia histórica es lo que ocurrió hace más de 11 mil años en la Cueva Pali Aike, sitio donde encontró evidencia arqueológica de civilizaciones que utilizaron el lugar como refugio, de seguro para protegerse del clima que distingue a Magallanes.

Además, el parque cuenta con cuatro senderos importantes: Sendero Cueva Pali Aike, Laguna Ana, Sendero Cráter Morada del Diablo y Cráter Morada del Diablo a Pozos del Diablo. Aunque si cuentas con tiempo y consigues autorización, podrás adentrarte a la Cueva Fell, sector donde podrás apreciar pinturas rupestres que se realizaron desde hace más de 9 mil.

El “Sendero a Cueva Pali Aike” tiene una duración aproximada de 30 minutos; este camino es ligero, ideal para la fotografía y se compone por vegetación y aves que se encuentran con sus nidos entre los escombros de la cueva. Al llegar a la gruta, desde las alturas se puede observar una panorámica del parque, ideal para una selfie y subirla a Instagram.

Luego de este sendero puedes dirigirte a Laguna Ana, la que tiene una extensión cercana a los 9 mil metros. En el lugar se encuentra un mirador, el que te permite observar la laguna en todo su esplendor, aquí se puede apreciar flamencos, pato jergón chico, cernícalo, entre otros.

Tanto el sendero Cráter Morada del Diablo como el Cráter Morada del Diablo  a Pozos del Diablo,  se caracterizan por tener un trekking dificultoso, ambos son de aproximadamente 45 minutos y se encuentran en el mismo sendero. En el trascurso se puede disfrutar del paisaje conformado por conos volcánicos de baja altura y campos de lava que asemejan un paisaje apocalíptico de un planeta lejano.

La mayor parte de la superficie está cubierta por extensos derrames de lava basáltica, lo que determina la existencia de vegetación semidesértica. Los terrenos que comprende corresponden a un extenso campo volcánico que se ha mantenido activo desde el Pliaceno hasta la actualidad.

Sus exóticos paisajes lunares y la singular mezcla de tonos grisáceos en los restos volcánicos, producto de la acción de sus volcanes desde el periodo Plioceno. Su llamativa vegetación y las especies animales que cohabitan en el parque, lo convierten en un lugar ideal para estudios geológicos, arqueológicos y de otras disciplinas científicas.

Sin duda el Parque Nacional Pali Aike es una experiencia incomparable; su particular encanto enamora a cualquier turista primerizo que busca una experiencia innovadora y que jamás olvidará: la belleza del extremo sur en todo su esplendor.

Fotos de Archivo