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Derecho al tiempo

Por Gabriel Boric domingo 21 de abril del 2019

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Esta semana en comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, acabamos de aprobar en general la idea de legislar para hacer imprescriptible la responsabilidad penal en delitos sexuales contra víctimas menores de edad.

Este proyecto de ley, conocido como “Derecho al tiempo”, busca hacerse cargo del desfase entre los tiempos que establece la ley para perseguir estos delitos y los tiempos que una víctima de abuso necesita para poder denunciar. Esta iniciativa es tremendamente relevante, porque como hemos estudiado, existen múltiples evidencias de las graves secuelas provocadas por agresiones y abusos sexuales en la infancia, los que son muy complejos de procesar para las víctimas, demorando muchos años en denunciar, si es que pueden hacerlo.

En la sesión que tuvimos en la Comisión de Constitución en el Congreso, recibimos a James Hamilton, médico y una de las víctimas del ex sacerdote Fernando Karadima y a Vinka Jackson, psicóloga especialista en temas de abuso y ética de cuidado. Ellos, quienes además han liderado esta iniciativa, realizaron una presentación en la que evidenciaron con estadísticas y estudios consolidados cómo las víctimas de abuso se ven afectadas a nivel neurobiológico, emocional, social y de salud.

Cada día, más de 50 niños, niñas y adolescentes son abusados sexualmente en Chile. ¡50! Y 6 de cada 7 víctimas revelará su abuso recién en la adultez. Entre un 5% y un 7% de los abusos son cometidos por desconocidos, es decir, las víctimas en su enorme mayoría tienen alguna relación afectiva y/o de parentesco con su agresor. Esto hace mucho más difícil poder identificar el abuso como tal y armarse de valor para denunciar con la rapidez que actualmente nos exige la ley, cuyo plazo más largo es de 15 años.

Por lo tanto, en estas circunstancias, se hace urgente una modificación legal que le entregue a las víctimas la seguridad de que podrán contar con acceso a la justicia cuando estén preparadas para hacer una denuncia y por eso he votado a favor de esta iniciativa. Ahora vamos a empezar a discutir la iniciativa en particular, pero me parece que es un avance después de estar 9 años en el Senado y que en la Cámara de Diputados le demos un despacho mucho más rápido para poder terminar con la impunidad con la que muchos han contado para cometer estos delitos que son terribles contra los más indefensos de nuestro país.

Actualmente la ley establece una prescripción en cinco o diez años, que según la gravedad de la pena asociada al delito, van desde los 5 a los 15 años, plazos que según este tipo comienzan a contarse desde que las víctimas cumplen 18 años. Y si bien la regla de imprescriptibilidad de la acción penal sólo regirá respecto de los delitos cometidos con posterioridad a la entrada en vigencia de esta ley cuando se apruebe, es un tremendo avance como sociedad, porque habremos dejado un lugar más seguro para nuestros niños, niñas y adolescentes.

Con mucha convicción estamos apoyando este proyecto porque hemos tomado un compromiso firme por la protección de la infancia, especialmente la niñez vulnerada. Gracias a la evidencia hemos comprendido que las víctimas deben lidiar con efectos permanentes en el tiempo y requieren reparación más allá de la barrera de la prescripción. Como país estamos en deuda con los niños, niñas y adolescentes, que no pueden seguir esperando. Quienes estamos en política tenemos el deber de ponernos de acuerdo. No hay espacio para más excusas.