Necrológicas
  • Leopoldo "Polo" Romero González

Despertar del espíritu

Por Jorge Abasolo lunes 29 de junio del 2020

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Lo que les relato a continuación lo vi y escuché hace poco en pleno Paseo Ahumada (Santiago) antes que apareciera la última y decadente invención china: el coronavirus.

Un tipo caminaba raudamente por el paseo aludido cuando un amigo lo vio y le preguntó:

– ¿Para dónde va tan apurado, compadre?

La respuesta sobrevino en el acto.

– ¡No tengo idea pero voy apurado!

En un mundo de gente neurótica y apurada que no va a ninguna parte, es útil detenerse un tiempo para pensarse a sí mismo.

Si algo de rescatable tiene el Covid-19 es que nos ha obligado a bucear dentro de nosotros mismos.

Sentir y emocionarse generalmente son conceptos que van de la mano, casi imbricados.

Pero plasmar en las páginas de un libro aquello que nos deja en estado de regocijo ante el mero hecho de existir, es patrimonio de pocos.

En “Despertar el espíritu”, su autor, Cecil Brown, nos refrenda que lo simple podrá ser eclipsado por la borrasca de la cotidianeidad, pero ello siempre será transitorio, pues el hombre no podrá jamás prescindir de la emoción que implica contemplar la majestuosidad de la naturaleza.

En su libro exuda optimismo, ensoñación…acezando lo más noble del ser humano, y sin finales wagnerianos.

¿Demasiado optimismo?

Puede ser, pero ello no es motivo para dejarse llevar por sus páginas.

Su texto es un cántico a la existencia, entendido ello como la capacidad de deslumbrarse ante la sombra de un árbol, prosternarse ante el amor en estado puro, que la malsana praxis termina muchas veces por extinguir…o esa sensación de búsqueda interior forjada con tanta salutífera pasión, que -lejos de desgarrar el alma- termina por dejarla en estado de plenitud.

No hay poeta ni filósofo con peso específico sin emoción. Y aquí estamos en presencia de uno en ciernes.

Me atrevo a calificar la prosa de Brown como propia de un relator existencialista, y a ratos, con trazas de misticismo.

En su óptica no hay tema que omita, y hay alegorías que impactan por lo simple y profundo, como el relato denominado Su Mejor Amigo:

– “…El muchacho lloraba desconsolado,, pues su mudo amigo estaba tirado muerto en la calle, aquel amigo que nunca juzgó nada, aquel que le daba ternura, aquel que lo miraba y le daba todo el calor de la compañía incondicional, aquel que lo quiso y lo hizo como nadie (…) no habría otro como su perro”.

El relato me hizo pensar en las palabras de Whitman: “Si los perros rezaran, caerían huesos del cielo”.

Aquí, Brown deja en claro que muchas veces la prosa debe sacudir con su pluma el estado de letargia en que frecuentemente oscila nuestra sociedad”.

“Despertar el Espíritu” es un libro para todo aquel que no se conforma con la realidad literal, para quien desea alzar la mirada más allá de lo obvio.

Termino dejándoles la buena nueva. Este libro ahora ustedes lo pueden bajar gratuitamente. Les dejo el dato:

https.//www.facebook.com/cecilbrown.cl

Léanlo, medítenlo y compártalo. Vale la pena…