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El nuevo límite de velocidad para vehículos motorizados en zonas urbanas y sus sanciones

Por Palmira Muñoz miércoles 8 de agosto del 2018
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Con fecha 4 de agosto en curso entró en vigencia la Ley Nº 21.103, promulgada el 17 de julio pasado, y que modifica la Ley N° 18.290 o Ley del Tránsito, en lo relativo a la velocidad máxima de circulación de los vehículos motorizados en zonas urbanas, reduciéndola de 60 a 50 kilómetros por hora.

Para determinar el alcance de esta modificación legal en cuanto a las sanciones aplicables por el Juzgado de Policía Local, se debe atender al rango de tolerancia general de 5 kilómetros por hora que estableció el legislador en el artículo 200 bis de la Ley de Tránsito, y en este contexto podemos identificar las siguientes situaciones:

a).- Si se excede en hasta 5 kilómetros la velocidad máxima, esto es, si se conduce entre 51 y 55 kilómetros por hora, se está dentro del margen de tolerancia que permite la ley, por lo que no existe sanción aplicable.

b).- Si la velocidad es entre 56 y 60 kilómetros por hora, la conducta se tipifica como falta menos grave, lo que trae aparejada una multa de 0,5 a 1 UTM, vale decir, entre $23.864 y $47.729, a la fecha.

c).- Si la velocidad de desplazamiento es ahora entre 61 y 70 kilómetros por hora, la sanción a que se expone el infractor va de 1 y 1,5 UTM, o sea, fluctúa de $47.729 a $71.593.

d).- Y, por último, si el vehículo alcanza 71 o más kilómetros por hora, la infracción se considera gravísima, por lo que la multa puede establecerse entre 1,5 y 3 UTM, esto es, entre $71.593 y $143.187, más la suspensión de licencia de 5 y 45 días.

Además, resulta importante tener presente que las sanciones anteriores son también aplicables para las situaciones contempladas en los artículos 151 y 152 de la Ley de Tránsito, pues en el primero de ellos se faculta a las municipalidades en las zonas urbanas y a la Dirección de Vialidad en las zonas rurales, en casos excepcionales, por razones fundadas y previo estudio elaborado de acuerdo a los criterios que contemple el Manual de Señalización de Tránsito para la determinación de las velocidades mínimas o máximas, para que se aumenten o disminuyan los límites de velocidad establecidos en la Ley N° 18.290, respecto de una determinada vía o parte de ésta, modificaciones éstas que deberán darse a conocer por señales oficiales.

Asimismo, dicho artículo establece para zonas de escuelas, en horarios de entrada y salida de los alumnos, que los vehículos no podrán circular a más de 30 kilómetros por hora; constituyendo, además, una situación especialísima el aproximarse un conductor a un vehículo de transporte escolar detenido en los lugares habilitados para ello, con su dispositivo de luz intermitente encendido, pues en este caso incluso debe detenerse de ser necesario.

Por su parte, el artículo 152 ordena que se prohíbe conducir un vehículo a una velocidad tan baja que impida el desplazamiento normal y adecuado de la circulación, y así la Dirección de Vialidad o las municipalidades podrán fijar velocidades mínimas bajo las cuales ningún conductor podrá conducir su vehículo, cuando por estudios técnicos se establezca su necesidad para el normal y adecuado desplazamiento de la circulación.

Por último, y en cuanto a la permanencia de las actuales señaléticas de velocidad indicando 60 kilómetros por hora en las zonas urbanas, si bien es un antecedente que el juez de Policía Local podría considerar al momento de resolver, no es menos cierto que la ley una vez publicada en el Diario Oficial se presume conocida por todos y es obligatoria de acuerdo al artículo 7 del Código Civil, por lo que dicho argumento podría ser legalmente rechazado como atenuante o eximente de responsabilidad.