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En Zig-Zag es la cosa…

Por Jorge Abasolo lunes 8 de octubre del 2018

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Un borracho es detenido por un carabinero a altas horas de la noche.

– ¿Adónde se dirige usted?

El curadito, con la lengua traposa responde:

– Voy a una conferencia sobre el abuso del alcohol y sus consecuencias nefastas en el organismo, lo que supone un mal ejemplo para los hijos y otros trastornos en el desarrollo de la familia, el problema que causa en la economía y la irresponsabilidad derivada de la falta de madurez…

Algo descolocado, el carabinero, lo mira con cara de asombro y le dice:

– ¿Ah, sí?  ¿Y se puede saber quién es el conferenciante que ofrecerá esa charla a estas horas de la madrugada?

– Mi señora, apenas llegue a mi casa…

Este relato humorístico es uno de los tantos que contiene el libro “Chistes y memes re locos”, de Johnny Joker, de Ediciones Lea, y que en Chile distribuye Editorial Zig-Zag.

En tiempos convulsos, en donde quien no está al borde de la “depre”, anda angustiado, o con los nervios más alterados que un taxímetro, conviene adquirirlo para darse un duchazo de regocijo.

El libro contiene sólo 64 páginas, e incluye algunas frases y chistes cortos para amenizar esas veladas en donde nadie se atreve a decir algo gracioso por no quedar fuera de tono. Más aún en un país con seriedad de inauguración de morgue.

Aquí les va un ejemplo:

– ¿Es cierto que eres un fanático de la computación?

– Mouse o menos…

Si pasamos la raya de la superficialidad, el humor puede ser considerado un proceso intelectual que surge como una reacción a una situación incongruente.

Podemos ilustrarlo mediante relatos como el siguiente: “En un restaurante, el camarero le pregunta al cliente: “¿Cómo ha encontrado el bistec?”. Y el cliente le responde: “Por casualidad, debajo de la papa”.

Si nos remontamos a la historia, comprobaremos que fueron los griegos quienes le asignaron la importancia debida al humor. Ellos entendieron que la risa desinhibida indicaba alegría de vivir. Es decir, para los griegos era una señal de confianza en el futuro y en del combate contra el poder de la muerte.

Pero no quiero ponerme grave. Mejor volvamos al libro:

– Doctor, tiene que ayudarme. Ya no se qué hacer para que mi hijo deje de hacerse pichí en la cama.

– Es muy fácil, señora. Hágalo dormir en el baño.

Según Aristóteles, “la ironía conviene más a un hombre libre que la bufonada, puesto que él bromea para su propio placer…y el bufón para el de los demás”.

El libro “Chistes y memes re locos” también incluye relatos que categorizan en lo anteriormente dicho:

– Papá, ¿es verdad que los padres saben más que los hijos?

– Por supuesto…

– A ver…¿quién inventó la lámpara?

– Edison.

– Entonces, ¿por qué no la inventó el padre de Edison?

Paradojalmente, quienes se opusieron tenazmente a la risa como aderezo para una buena salud mental, fue la Iglesia Católica, que encontraba la risa muy colindante al placer…y de estos placeres, al sexual. ¡SIC!

Mejor volvamos a hablar de este libro, pues los textos de chistes no abundan en un país de carácter grisáceo como el nuestro:

– ¿Viste el apagón de anoche?

– No. En mi casa no había luz.

Gracias a Zig-Zag por distribuir este libro en Chile.

Y gracias a Jimena Carrasco por hacérmelo llegar…