Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García

Estudiantes descubren el uso de energías no tradicionales

Por La Prensa Austral jueves 28 de julio del 2016

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– La actividad fue realizada por Par Explora Magallanes durante este período de vacaciones y fue dictada por el docente de la Universidad de Concepción, Rubén Peña, quien explicó a los alumnos el uso de los paneles fotovoltaicos y de la energía eólica.

“Les mostré todo el sistema interconectado central, en el que del 100% de la energía que se produce cualquier día, alrededor del 2,5% es eólica y un 1,5% es fotovoltaica, entonces estamos hablando que el 94% es ya sea térmica (carbón, petróleo o gas) o hidroeléctrica” explicó el académico Rubén Peña, a cargo del taller

“En Chile, la energía eólica se ocupa y aprovecha muy poco, sobre todo en Magallanes, o en el desierto de Atacama con los paneles solares”, advirtió el estudiante Sebastián Vidal

Fernando Vargas, del Liceo Industrial opinó que lo que más disfrutó del taller fue “trabajar con los paneles, porque se ven de afuera y uno no los conoce en profundidad”

Durante estos últimos días se ha discutido mucho el tema de las energías renovables, principalmente tras la aprobación de las tronaduras para extraer carbón en isla Riesco por el proyecto Mina Invierno. Un tipo de energía cuyo uso va a la baja en todo el mundo, pero que en Chile sigue siendo explotado, al igual que los recursos hidroeléctricos, poniendo en riesgo a reservas ecológicas.

Por eso, la búsqueda de alternativas y hacer un uso sustentable de los recursos, es una de las tareas fundamentales para producir energía sin poner en riesgo a la naturaleza. En ese sentido, Par Explora Magallanes incluyó, dentro de sus talleres de invierno, un curso de experimentación con celdas fotovoltaicas y energía eólica, dos sistemas que aún no han sido desarrollados de manera masiva en el país.

El curso fue dictado por el doctor Rubén Peña, académico de la Universidad de Concepción, y estuvo dirigido a alumnos de enseñanza media. Un grupo estuvo conformado por los estudiantes del Instituto Don Bosco Felipe Macías, Dante Güenchur, Daniel Poveda, Franco Vidal y Matías Valencia. En otro sector trabajaron los alumnos del Liceo Industrial Fernando Vargas, Erik Mansilla, Claudio Pino, Jocelynne Rivas Vittof y Gabriel Ascencio; finalmente, el tercer conjunto fue formado por Sebastián Vidal y Camila Oyarzún del Liceo Experimental Umag y Daniel Pérez y Cristofer Huenchumán, del Don Bosco.

Este taller se desarrolló en las instalaciones del colegio salesiano, donde durante una semana, los estudiantes partieron con clases teóricas, para después experimentar con el material proporcionado por el profesor Peña. “Para el taller fotovoltaico trajimos dos fotoceldas pequeñas de la Universidad de Concepción, y aquí en el laboratorio estamos emulando el sol con fotos alógenos, pero aprovechamos el mediodía para hacer pruebas con luz solar, y midiendo la radiación, donde nos dimos cuenta que las nubes afectan bastante la radiación y por lo tanto, bajan la potencia capturada”, explicó Rubén Peña. Justo cuando se desarrollaba el taller, las favorables condiciones climáticas permitieron que los alumnos pudieran probar estos paneles con luz solar.

Trabajo en terreno

La clase teórica no llamó tanto la atención de los alumnos, pero este trabajo práctico los dejó muy entusiasmados, sobre todo al ver el funcionamiento de los paneles.

“En este tiempo de invierno hay pocas horas en que se puede usar un sistema fotovoltaico, pero hacia el verano, la cantidad de horas que uno podría utilizar o capturar energía a partir del sol aumenta significativamente. Nosotros estuvimos midiendo radiación con unos instrumentos que trajimos de la Universidad de Concepción, vimos que afuera que cuando no había nubes, incluso en invierno, hay mil watts por metro cuadrado que es la radiación de diseño de los paneles, claro que si pasa una nube, la radiación baja y se pierde la potencia capturada. A medida que se acerca la primavera o verano, las posibilidades de capturar energía con paneles aumenta y además, porque en ese tiempo el viento también se acrecienta, por lo que podemos capturar más energía”, explicó el académico.

En cuanto al sistema para captar energía eólica, Rubén Peña explicó que el trabajo en sala incluyó “turbinas educacionales, traídas también de la Universidad de Concepción y aquí emulamos el viento con ventiladores y la idea es crear el efecto del viento sobre la tensión generada: a mayor viento, mayor tensión generada; por otro lado estudiar cómo afecta el número de paletas que usamos en la potencia que se captura, entonces ellos pueden experimentar con seis paletas, con tres; ambos grupos trabajan de manera similar, entonces son dos experiencias, las energías renovables más usadas en Chile no convencionales son fotovoltaica y eólica, entonces ellos tienen la posibilidad de experimentar con ambos sistemas”, desarrolló Rubén Peña.

Energía eólica y solar

En ese sentido, el académico de la Universidad de Concepción recalcó el provecho que podría obtenerse con estos recursos. “Les mostré durante el curso todo el sistema interconectado central, en el que del 100% de la energía que se produce cualquier día, alrededor del 2,5% es eólica y un 1,5% es fotovoltaica, entonces estamos hablando que el 94% es ya sea térmica (carbón, petróleo o gas) o hidroeléctrica, con los embalses que hay, pero principalmente en estos momentos, en que afecta la sequía a la zona central, es térmica: carbón, petróleo y gas”. En ese sentido reconoció que “es verdad que en la región se ha explotado poco, pero eso es así a nivel nacional. Les mostré curvas de los países de Europa, de latitudes similares a las que tiene Punta Arenas, por ejemplo, y el aprovechamiento de la energía tanto eólica como solar es mucho mayor”. Por caso, Peña mostró a los estudiantes el ejemplo de Liverpool, ciudad inglesa con condiciones climáticas muy similares a Punta Arenas.

La voz de los protagonistas

Por eso, los estudiantes además de conocer el uso de estos instrumentos, tomaron conciencia del poco aprovechamiento que hay de estas condiciones.

Esa fue la opinión que mostraron algunos de los alumnos participantes. “Me ha parecido muy bueno y es muy distinto a los talleres anteriores, he venido los dos últimos años a los talleres de Explora y es muy interesante, porque se amplía no sólo a biología o química, sino a la electricidad y energías renovables. Lo que más me ha llamado la atención es el equipo, los minigeneradores que trajo el profesor. En Chile, la energía eólica se ocupa y aprovecha muy poco, sobre todo en Magallanes, o el desierto de Atacama con los paneles solares”, indicó Sebastián Vidal.

A su vez, Fernando Vargas, del Liceo Industrial opinó que lo que más disfrutó del taller fue “trabajar con los paneles, porque se ven de afuera y uno no lo conoce en profundidad. No sé si podría desarrollarse más en Punta Arenas, no así el de la energía eólica, porque los paneles requieren de más sol y que esté más despejado”, estimó. Complementó la visión Erik Mansilla, señalando que “en Punta Arenas existe la radiación suficiente para emitir energía y se puede decir que es una buena alternativa para ser utilizada, pero es inestable el sistema porque hay muchas nubes”.

De todas maneras, con talleres como éste, los jóvenes están aprendiendo que hay otras maneras de conseguir energía, y que sólo hay que desarrollar proyectos sustentables, innovadores y que respeten al medioambiente.