Necrológicas
  • María Cornelia Oyarzo Oyarzo
  • José Humberto Jara Poblete
  • Ana María España Giraldes
  • María Elena Barticevic Marinovic

Jornada de trabajo extraordinaria

Por Palmira Muñoz miércoles 21 de agosto del 2019
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
62
Visitas

Nuestro Código del Trabajo, cuerpo legal que regula las relaciones laborales entre los empleadores y los trabajadores, define a la jornada de trabajo extraordinaria como aquella que excede del máximo legal o de la pactada contractualmente, si fuese menor. Haciendo presente que la jornada de trabajo es el tiempo durante el cual el trabajador debe prestar efectivamente sus servicios en conformidad al contrato, considerándose también jornada de trabajo el tiempo en que el trabajador se encuentra a disposición del empleador sin realizar labor, por causas que no le sean imputables. Dicho cuerpo normativo hace una distinción entre Jornada ordinaria y extraordinaria de trabajo.

Es importante recordar que en lo que respecta a la jornada ordinaria de trabajo, la normativa señala que su duración no excederá de 45 horas semanales.

Sin embargo, tenemos que en las faenas que, por su naturaleza, no perjudiquen la salud del trabajador, podrán pactarse horas extraordinarias hasta un máximo de dos por día, las que se pagarán con un recargo señalado en esta misma normativa. La respectiva Inspección del Trabajo, actuando de oficio o a petición de parte, prohibirá el trabajo en horas extraordinarias en aquellas faenas que no cumplan esta exigencia señalada precedentemente, de cuya resolución podrá reclamarse ante el Juzgado de Letras del Trabajo que corresponda, dentro de los treinta días siguientes a la respectiva notificación.

Así tenemos que las horas extraordinarias sólo podrán pactarse para atender necesidades o situaciones temporales de la empresa. Dichos pactos deberán constar por escrito y tener una vigencia transitoria no superior a tres meses, pudiendo renovarse por acuerdo de las partes. No obstante la falta de pacto escrito, se considerarán extraordinarias las que se trabajen en exceso de la jornada pactada, con conocimiento del empleador.

Cabe señalar que las horas extraordinarias se pagarán con un recargo del cincuenta por ciento sobre el sueldo convenido para la jornada ordinaria y deberán liquidarse y pagarse conjuntamente con las remuneraciones ordinarias del respectivo período. En caso de que no exista sueldo convenido, o éste sea inferior al ingreso mínimo mensual que determina la ley, éste constituirá la base de cálculo para el respectivo recargo. Haciendo presente que no serán horas extraordinarias las trabajadas en compensación de un permiso, siempre que dicha compensación haya sido solicitada por escrito por el trabajador y autorizada por el empleador.

Cabe hacer presente que para los efectos de controlar la asistencia y determinar las horas de trabajo, sean ordinarias o extraordinarias, el empleador llevará un Registro que consistirá en un libro de asistencia del personal o en un reloj control con tarjetas de registro. Cuando no fuere posible aplicar el sistema referido anteriormente, o cuando su aplicación importare una difícil fiscalización, la Dirección del Trabajo, de oficio o a petición de parte, podrá establecer y regular, mediante resolución fundada, un sistema especial de control de las horas de trabajo y de la determinación de las remuneraciones correspondientes al servicio prestado, cuyo sistema será uniforme para una misma actividad.