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La historia de Marta Vargas Vidal (o la 2ª parte de “Recordando al Dr. Domenech”)

Por Marino Muñoz Aguero domingo 12 de mayo del 2019

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El 3 de junio de 2018 en esta misma columna escribíamos “Recordando al Dr. Domenech” (Oriol Domènec Llavallol, Barcelona, España, 1923). Contábamos la historia de este médico catalán avecindado en Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina y repasábamos mi experiencia personal en la materia cuando me operó a los seis años de edad, a fines de 1966.
La crónica llegó a las manos de Domènec: se la mandó desde Punta Arenas Doña Marta Consuelo Vargas Vidal. Nos enteramos de ello cuando una tarde cualquiera recibimos el llamado de nuestro amigo Juan Miranda Vargas (locutor, escritor y músico) sobrino de Marta, contándonos que su tía quería entregarnos un sobre que el catalán nos había enviado por correo desde Barcelona.
Marta nació en Punta Arenas -aun cuando su familia vivía en Río Gallegos- pues su madre venía a tener sus hijos (as) a nuestra ciudad. Por esa circunstancia ella nació acá, pero a los dos meses de edad volvió con su madre a Argentina. En 1962 se empleó en la casa de Domènec, médico especialista en “garganta, nariz y oído”.
Marta guarda los mejores de recuerdos del médico y de su esposa Mercedes Elizalde Bertrand de quienes nos refiere, eran gente sencilla, afable y humanitaria. De Domènec nos señala que era un profesional sin horarios ni condicionantes económicas para atender a sus pacientes, al punto que Mercedes le reprochaba que se había casado con la medicina. Llegó a ser muy querido en Río Gallegos y en las ciudades cercanas (Piedrabuena, San Julián, Punta Arenas, Puerto Natales, entre otras). Era amistoso y cercano; Marta recuerda que la gente lo paraba en la calle para conversar o hacerle consultas, él tenía tiempo para todos – sin importar condición social u otras consideraciones – todos eran iguales y merecían la misma atención. Asimismo, nuestra amiga destaca que Doménec era (es) un tipo que sobresalía por su vasta y amplia cultura general. Su partida definitiva a España en 1970 caló hondo en la comunidad santacruceña y fue noticia destacada en la prensa local.
En la Patagonia fue además estanciero: compró una estancia de 8.500 has. en el sector de El Chaltén, a las que agregó tierras fiscales.
Su casa (y consulta) estaba en calle Piedrabuena Nº32, en la misma cuadra y vereda del puesto de Policía, frente al Colegio María Auxiliadora y a 20 mts. de Av. Néstor Kirchner (ex Roca). Marta confirma nuestro lejano recuerdo de que la clínica era la primera pieza a la derecha de un largo pasillo y agrega que en la habitación frente a ésta había una cama para los pacientes que requerían reposo post operatorio. La rutina diaria para Marta comenzaba a las 05:00 hrs. cuando en su calidad de arsenalera preparaba el material para los procedimientos que se iniciaban a las 07:45 hrs.; su esposa Mercedes era la principal asistente del médico y era quien lo acompañaba a las localidades cercanas a atender sus pacientes.
Marta trabajó con el médico hasta 1968, Como ya dijimos, él se fue definitivamente de Argentina en 1970. Pero en 1989, estando ella radicada en Punta Arenas, viajó hasta acá para llevarla a Barcelona a trabajar nuevamente con él. La foto que acompaña esta nota fue tomada en dicha oportunidad en el Hotel Cabo de Hornos y muestra a Marta junto al médico. Nuestra amiga permaneció en España hasta 1998.
El matrimonio Domènec Elizalde tuvo cuatro hijos: Eva, Ulia, Ivo y Alejandro. De ellos solo Ivo se quedó en la Patagonia, específicamente en El Chaltén, donde tiene una estancia y un negocio de ramos generales (poli rubro).
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