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Coronavirus

La igualdad y equidad del Covid-19

Por Gloria Vilicic Peña jueves 21 de mayo del 2020
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Definitivamente, observando los embates del Covid-19, voy confirmando mis sospechas que no somos todos iguales o al menos algunos personajes de la política local se empeñan en recordármelo. La tasa de mortalidad de los hombres causada por este virus es más del doble que de las mujeres, los enfermos crónicos son menos propensos a resistir el virus, la edad le juega en contra a las personas contagiadas. Es por esta razón que el Ministerio de Salud dispuso a través de la resolución exenta Nr 217 del 31 de marzo de este año, medidas precautorias para los ciudadanos de los que se sospeche puedan ser portadores del virus. Pero el Covid-19 tampoco es equitativo, porque las respuestas del gobierno y políticos han tenido efectos devastadores, más allá de su salud, en las personas en situación o en riesgo de pobreza. Luego de las largas y obligadas cuarentenas, y luego de los enormes paquetes de apoyo financiero implementados por el gobierno, las personas más vulnerables están recibiendo menos de lo que perdieron por causa de las cuarentenas o, lo que es peor, están quedando excluidas de las ayudas e incentivos financieros decretados. Lo más preocupante es que en consecuencia, el Covid-19 es aún menos igualitario y menos equitativo con los adultos mayores. Porque siempre los más vulnerables y desprotegidos de nuestra sociedad, son los más dañados durante una pandemia.

De nuestros gobernantes, parlamentarios y autoridades sanitarias sólo esperamos lo obvio, lo cual no siempre es obvio a la luz de los últimos hechos, y es que sean los primeros en predicar con el ejemplo de igualdad y equidad en los cuidados sanitarios que exige la ley. Las irresponsables acciones del senador Quinteros son reprochables y deben ser sancionadas por la ley. En Magallanes la seremi de Salud o el gobierno regional también debieran investigar y sancionar a aquella galena que públicamente reconoce que habría infringido las restricciones sanitarias, poniendo en riesgo la salud y vida de adultos mayores al incumplir con los resguardos sanitarios demandados por ley y sentido común.

La equidad es un principio ético o de justicia en la Igualdad. Y en una sociedad donde algunos políticos y galenos no reconocen a otras como iguales, nos alejamos de ser o buscar una sociedad justa. Alguna mujer sabia afirmó alguna vez que «la igualdad es ética y la equidad es política», por ello el Colegio Médico debiera aplicar la máxima sanción moral a esos galenos que ignoraron las resoluciones sanitarias y expusieron a sus congéneres al contagio, en un avión, un pasillo, un ascensor, o por donde fuere que se pasearan, sin importarles que en su propio edificio viven personas mayores de edad y más vulnerables a los contagios.

No deja de sorprenderme que Lidia Amarales, médico que estuvo a cargo de la subsecretaría de Salud, y su esposo Eric Román, también médico, ambos nuevos vecinos míos, se pasearan por nuestro edificio, subieran al ascensor junto a otras personas, no importándole exponer a mi madre a un contagio letal para ella. Mientras otros ciudadanos comunes y corrientes son sancionados por las autoridades sanitarias por haber incumplido con la cuarentena, personajes como esta galena se pasean por los medios de comunicación justificando lo injustificable: su falta de auto crítica y falta de ética hacia sus vecinos. La falta de la ex subsecretaria de Salud y su esposo fue no cumplir, al igual que el senador Quinteros, con la cuarentena sanitaria obligatoria para todo ciudadano que se someta al examen por posible sospecha de contagio de Covid-19, poniendo eventualmente en riesgo la salud de la población vulnerable que convive con ellos.