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Las injurias y calumnias

Por Palmira Muñoz miércoles 11 de julio del 2018

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Nuestra legislación define a la calumnia como la imputación de un delito determinado pero falso y que pueda actualmente perseguirse de oficio, la que al propagarse por escrito y con publicidad será castigada: 1.- Con las penas de reclusión menor en su grado medio y multa de once a veinte UTM, cuando se imputare  un crimen. 2.- Con las de reclusión menor en su grado mínimo y multa de seis a diez UTM, si se imputare un simple delito. Ahora, no propagándose la calumnia con publicidad y por escrito, será castigada con las penas de reclusión menor en su grado mínimo y multa de seis a quince UTM, cuando se imputare un crimen; y con las de reclusión menor en su grado mínimo y multa de seis a diez UTM, si se imputare un simple delito.

Cabe tener presente que el acusado de calumnia quedará exento de toda pena probando el hecho criminal que hubiere imputado. Ahora, la sentencia en que se declare la calumnia, si el ofendido lo pidiere, se publicará por una vez a costa del calumniante en los periódicos que aquél designare, no excediendo de tres.

En cuanto a las injurias, estas constituyen toda expresión proferida o acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio de otra persona. Así tenemos, injurias graves: 1.- La imputación de un crimen o simple delito de los que no dan lugar a procedimiento de oficio. 2.- La imputación de un crimen o simple delito penado o prescrito.

3.- La de un vicio o falta de moralidad cuyas consecuencias puedan perjudicar considerablemente la fama, crédito o intereses del agraviado. 4.- Las injurias que por su naturaleza, ocasión o circunstancias fueren tenidas en el concepto público por afrentosas. 5.- Las que racionalmente merezcan la calificación de graves atendido el estado, dignidad y circunstancias del ofendido y del ofensor. Ahora, las injurias graves hechas por escrito y con publicidad, serán castigadas con las penas de reclusión menor en sus grados mínimo a medio y multa de once a veinte UTM. No concurriendo aquellas circunstancias, las penas serán reclusión menor en su grado mínimo y multa de seis a diez UTM. Por su parte las injurias leves se castigarán con las penas de reclusión menor en su grado mínimo y multa de seis a diez UTM, cuando fueren hechas por escrito y con publicidad. No concurriendo estas circunstancias se penarán como faltas.

Al acusado de injuria no se admitirá prueba sobre la verdad de las imputaciones, sino cuando éstas fueren dirigidas contra empleados públicos sobre hechos concernientes al ejercicio de su cargo. En este caso será absuelto el acusado si probare la verdad de las imputaciones.

Es importante recalcar que se comete injurias y calumnias no sólo manifiestamente, sino por medio de alegorías, caricaturas, emblemas o alusiones. Así tenemos que la calumnia y la injuria se reputan hechas por escrito y con publicidad cuando se propagaren por medio de carteles o pasquines fijados en los sitios públicos; por papeles impresos, no sujetos a la ley de imprenta, litografías, grabados o manuscritos comunicados a más de cinco personas, o por alegorías, caricaturas, emblemas o alusiones reproducidos por medio de la litografía, el grabado, la fotografía u otros.

En el caso de calumnias o injurias recíprocas; si las más graves de las calumnias o injurias recíprocamente inferidas merecieren igual pena, se las dará todas por compensadas. Y cuando la más grave de las calumnias o injurias imputadas por una de las partes, tuviere señalado mayor castigo que la más grave de las imputadas por la otra, al imponer la pena correspondiente a aquélla se rebajará la asignada para ésta.

Finalmente cabe señalar que la acción de calumnia o injuria prescribe en un año, contado desde que el ofendido tuvo o pudo racionalmente tener conocimiento de la ofensa. La misma regla se observará respecto de las demás personas que se consideran víctima al ofendido por el delito. Esto es, en caso de muerte del ofendido y en los casos en que éste no pudiere ejercer los derechos que se establecen a este respecto, se considerará víctima: a) al cónyuge o al conviviente civil y a los hijos; b) a los ascendientes; c) al conviviente; d) a los hermanos, y e) al adoptado o adoptante. Señalando que la intervención de unos en este orden excluye a los otros. Pero el tiempo trascurrido desde que el ofendido pudo tener conocimiento de la ofensa hasta su muerte, se tomará en cuenta al computarse el año durante el cual pueden ejercitar esta acción las personas referidas, no pudiendo entablarse estas acciones después de cinco años, contados desde que se cometió el delito.

El condenado por estos delitos puede ser relevado de la pena impuesta mediante perdón del acusador, pero la remisión no producirá efecto respecto de la multa una vez que ésta haya sido satisfecha.