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Los tesoros de la Patagonia

Por Marcos Buvinic domingo 26 de agosto del 2018

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Cuando un habitante de la Patagonia comienza a hablar de las maravillas de estas tierras australes puede ser una historia de nunca acabar. Eso es porque quienes acá vivimos nos sentimos agradecidos de los tesoros de esta tierra, y también llenos de un sano orgullo por la vida que hemos ido construyendo en estas latitudes con el aporte de diversos pueblos y culturas que acá se fundieron en un solo pueblo.

La verdad es que son muchos los tesoros de nuestra Patagonia. Ahí están las impresionantes bellezas naturales que atraen turistas del mundo entero, y la inmensidad de sus remotos parajes para los que buscan sentirse aventureros en el fin del mundo. Es la prístina belleza de uno de los escasos rincones poco contaminados del planeta, aunque -lamentablemente- esa contaminación es cada vez mayor; por eso, los que vivimos en la Patagonia sabemos que somos custodios de un tesoro de la naturaleza en nuestra casa común.

Por supuesto, también están los tesoros de la actividad productiva, como han sido el petróleo, el gas, la ganadería, los bosques y la pesca. Pero un tesoro invaluable es su gente; la Patagonia ha sido un crisol donde se han fundido razas y culturas, principalmente descendientes de croatas y chilotes, así como de otros países que llegaron a dar vida a estas tierras. Para los que viven en otras regiones de Chile, es difícil imaginar cómo es nuestra vida. Los que acá vivimos siempre tenemos motivos para quejarnos del centralismo y de la ignorancia de los “nortinos” acerca de nuestro modo de vida, pues muchos de ellos parecen no caer en cuenta que la distancia que hay entre Puerto Montt y Punta Arenas es una vez y media mayor que la distancia que hay entre Santiago y Puerto Montt, y esa distancia, el clima, los tipos de actividad laboral, y las diversas migraciones -entre otros factores- han dado forma a una cultura propia y original.

Hay un tesoro maravilloso que trajeron los chilotes a la Patagonia como la mayor riqueza de su pueblo; se trata de la fe en Jesús Nazareno, que es el alma de la cultura chilota, la cual arraigó y se difundió de manera tal que Jesús Nazareno es de Caguach y es de la Patagonia.

Es un tesoro intangible, pero que se deja ver en muchos aspectos de la vida diaria de los habitantes de estas tierras, y que en el mes de agosto se hace particularmente visible porque miles de personas -en Chiloé y en toda la Patagonia- se reúnen a orar y conocer más la Palabra de Dios para ser mejores discípulos del Señor Jesús. Esos son los días de la Novena de Jesús Nazareno, en preparación a la fiesta y procesión que se realiza el último domingo de agosto.

En la sociedad plural que vivimos, hay personas para quienes -probablemente- esto no les dice mucho, o quizás nada; pero para muchos otros es un acontecimiento que marca la vida y es un momento esperado año tras año en Caguach y en todo Chiloé, en Punta Arenas, en Puerto Natales, en Porvenir, en Coyhaique; también en el lado argentino de la Patagonia: en Comodoro Rivadavia, en Río Turbio, en Río Grande y en Río Gallegos, siendo así la principal fiesta religiosa de nuestro pueblo austral.

Allí donde han llegado los migrantes provenientes de Chiloé han sido portadores de la herencia de su cultura forjada en el cariño profundo y religioso a Jesús Nazareno. El pueblo chilote, su historia y su cultura se unen en torno a Jesús Nazareno y su Evangelio; este es un tesoro que los esforzados migrantes chilotes -como verdaderos misioneros- han sabido compartir con otros e instalarlo en la Patagonia, donde llegaron en busca de nuevos horizontes para sus vidas y sus familias.

Esta experiencia de fe cristiana centrada en la persona del Señor Jesús Nazareno es especialmente significativa en estos tiempos complejos de la vida eclesial, pues hace presente el verdadero centro de la fe: el Nazareno y su Evangelio.

En toda la Patagonia, muchos nos sentimos muy agradecidos de los migrantes chilotes y sus descendientes que han compartido este tesoro, invitándonos a ser un pueblo unido en torno a la persona del Señor Jesús Nazareno y su Evangelio. Así, en Punta Arenas, este domingo 26 de agosto a las 14,30 hrs, se realizará -una vez más- en el Barrio 18 de Septiembre, la multitudinaria procesión y manifestación pública de fe en Jesús Nazareno y su Evangelio, saliendo desde su Santuario ubicado en la intersección de las avenidas Circunvalación y Salvador Allende.