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Manuel Suárez: este terruño nuestro, la patria del corazón

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Por Ramón Arriagada miércoles 20 de enero del 2016

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Nuestro patriarca Manuel Suárez nos ha sorprendido con una nueva publicación cuya portada nos  invita a leer su  biografía  con el sugerente título “Inquietudes de un Visionario”.  No en vano son 92 años de vida ligados a una comunidad- la de Puerto Natales-  cuyo sello identificatorio ha sido el sacrificio colectivo  por hacer soberanía en condiciones de una  conectividad marginal respecto al resto de la región y el país.

Pero nuestro escritor ha manifestado a quienes le hayan querido escuchar, su   llamado de atención por la horfandad de quienes en Chile pretenden contribuir  con  sus escritos  a generar una identificación social y cultural en territorios  donde lo más difícil es sentirse parte de la cultura nacional.  Después de un largo recopilar  antecedentes de la presencia humana en Ultima Esperanza, Manuel golpeó muchas puertas.  Apreciaban lisonjeramente su esfuerzo, pero sin siquiera abrir su publicación, le expresaban  la consabida frase, “pero si para esto hay fondos concursables don Manuel”.

Suárez, el escribidor, sabe que los “fondos” dedicados a cosas de la cultura,  son inalcanzables, pues  han ido proliferando a su alrededor una burocracia donde gestores de dudosos procederes,  inventan y maquinan  proyectos de mucha fluidez perceptiva, abundantes  de imaginarios sobre los impactos de la obra en una  ciudadanía- según fundamentan-  expectantes por leerlos, verlos o escucharlos.

Por ello, Manuel Suárez,  con su lucidez que nos tiene acostumbrados,  un poco con esa impertinencia que  dan los años,  confiesa  que no pretende seguir besando manos de oscuros  burócratas  y cortesanos  y con sus escasos ahorros de jubilado, dejará con este libro: un testimonio a las próximas generaciones,  que se siguen favoreciendo  del turismo, cuyas  vetas son posibles de continuar explorando, gracias a una generación de natalinos, que ya no están con nosotros y que le entregaron a Manuel la tarea de contar que la aventura no fue fácil.

Un viejo maestro le sugería  en sus inicios al joven Barros Arana… “escriba no más joven, mire que en este país nadie lee”. Chile es un país regado de ejemplos de brillantes literatos que terminaron sus días sumidos en la incomprensión y el olvido.  Es cierto, el mundo literario es un sótano, donde quienes  emergen al éxito deben en muchos casos, sortear zancadillas y guerrillas con muchos campos minados y dardos venenosos. En este Chile tan  centralizado, quienes están cerca del poder y en Santiago, no sólo tienen mejores posibilidades de publicar, sino también el acceso a las estanterías de las grandes librerías.

Bienvenido el libro de Manuel Suárez Arce, nuestro patriarca, que a sus 92 años nos entrega una lección de amor profundo por  la Patagonia y por Puerto Natales. Si usted ve el libro, cómprelo, será la mejor  demostración  que para todo  natalino este terruño es la patria del corazón.