Necrológicas
  • Luis José Rodolfo Mansilla Cárcamo
  • María Orfelina Almonacid Miranda
  • Enrique Guillermo Bacho Herrera

Mesa de Diálogo Social Regional

Por Diego Benavente viernes 24 de noviembre del 2017

Compartir esta noticia
31
Visitas

Para los tiempos que vienen se hace necesario establecer una instancia de diálogo social regional, donde el lenguaje y estilo sean concretos, con una estructura de participación que sea muy eficiente y entretenida, para que no se distancien o alejen los distintos actores. El concepto y estilo deben ser la acción, más aún, la eficacia en la acción. Se debe buscar aprovechar en su máxima expresión, algunos conceptos o estilos como “la unión hace la fuerza”. Pero en todo y siempre, es necesario cautelar de corazón el concepto de “la mesa de todos y donde la opinión de todos vale lo mismo”.
Es necesario tener visión de campo y de futuro, así como también altura de miras que permita aprovechar todas las oportunidades así como las ventajas comparativas y competitivas del territorio y su gente. Tener presente que juntos siempre se es más y que enfrentar los desafíos globales solos o en forma aislada es imposible. Se requiere el concurso de toda la gente, sin gastar ni un minuto en las legítimas diferencias. En esto es importantísimo aprovechar la experiencia de los que van más adelante y sobre eso construir estrategias eficientes y consensuadas. Privilegiando instrumentos articuladores del emprendimiento, de tal forma que se aprovechen muchas ideas sueltas que generalmente abundan, pero que por falta de apoyo, de encadenamiento y seguimiento posterior, se quedan sólo en el terreno de las ideas. Asimismo hay que ser capaces de diseñar y adecuar instrumentos y programas actuales que no responden a las necesidades reales de los territorios.
El norte fundamental del accionar de la mesa, debe ser empoderar a cada comunidad, reforzando su identidad, potenciándola de modo que le permita defenderse de la inercia centralista, por un lado y, por otro, sacar el mejor partido de la ola globalizadora. Y en todo esto, buscar tener una voz potente que permita instalar en la agenda pública lo que la región y sus comunidades tienen que decir. En lo medular y estratégico no perder nunca de vista que siempre hay que tener coherencia y solidez en lo valórico así como una visión innovadora en lo organizacional y estructural.
Chile en el concierto latinoamericano, es el país que tiene la economía más libre de América, sin embargo es el país más centralizado de todos. En dos palabras un Estado muy fuerte, un mercado central-metropolitano muy fuerte y una Sociedad Civil muy débil en cuanto a su organización. Donde, “no es lo mismo el libre juego de la oferta y la demanda, que la oferta del que manda”, más aún considerando el grado de concentración del capital político, económico y social que tiene el país.
No es necesario abrumarse por lo inalcanzable que a veces aparecen las metas estratégicas de mediano o largo plazo, las cuales ya sea en cuanto a valores y/o líneas estratégicas de desarrollo, cumplen sólo esa función, dar orientación, nunca amargar a los equipos.
Por último, lo que nunca debiera ocurrir en este proceso, es lo que un campesino de Chiapas expresaba frente al desarrollo del Nafta (Acuerdo de Libre Comercio con EEUU): “estábamos mejor cuando estábamos peor”.