Necrológicas
  • Julio Sebastián Calderón Maclean

Natales in Tranquilo

Por Juan Francisco Miranda jueves 15 de diciembre del 2016

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Es inevitable que cada cierto tiempo entren en tensión miradas diversas del desarrollo o progreso de una comunidad. Más aún si no se especifica qué tipo de desarrollo, o si no se tiene una mirada integral, de largo plazo haciéndose cargo de lo mediato e inmediato. Habría que preguntarse qué se entiende por desarrollo, qué se entiende por progreso, y qué se entiende por comunidad, antes de que se generen proyectos de alto impacto. Creo que así como hay planes reguladores comunales en las ciudades, debe haber un plan regulador para uso del territorio a escala regional, pues de lo contrario, cualquiera pudiese en nombre del progreso generar cualquier tipo de proyecto, contradiciendo eventualmente la estrategia de desarrollo de una comunidad.
En estos días se ha vuelto la mirada hacia Puerto Natales, y el proyecto de explotación de carbón Tranquilo, a sólo 15 Km de la ciudad. Recientemente el Consejo Regional rechazó este proyecto, y parte de la comunidad de Natales, y de la región ha ido mostrando su posición. Mientras, el proyecto sigue su tramitación ante el Servicio de Evaluación Ambiental, y sin embargo, aun con el rechazo mayoritario de la comunidad, este podría aprobarse.
Creo que no se trata de apuntar a la legalidad para analizar este proyecto, pues a lo que se debe apuntar es a la mirada del tipo de desarrollo para una comunidad como la natalina, y para esta parte del país, que afortunadamente aún no necesita carbonizar su matriz energética, pues según Enap tenemos gas por un buen tiempo. Adicionalmente se han ido desarrollando proyectos para utilizar fuentes energéticas renovables como la eólica, solar, mareomotriz, y creo que también hay espacio para analizar la hidroelectricidad mediante minicentrales de pasada, que restituyen las aguas en la misma cuenca sin necesidad de embalsar.
En lo técnico, el proyecto deberá responder múltiples inquietudes asociadas a la debilidad de aspectos fundamentales de sus etapas, como por ejemplo en el área de la hidrogeología, pues en el área del proyecto, no bastan unos cuantos sondajes para simplificar un área que es compleja, y no bastan argumentos gruesos para sostener que los impactos son mínimos o acotados, toda vez que parte de la red hídrica que alimenta al río Tranquilo se verá fuertemente afectada (se deberán modificar una veintena de pequeños cauces y con ello su ambiente), con lo cual el lago Balmaceda, que recibe las aguas tanto superficiales como subterráneas verá alterada su recarga.
En lo social es importante que la comunidad sienta el desarrollo, pero la región ha definido que ese desarrollo debe ser sustentable, y que, por lo mismo, en el caso de Natales, se siga fomentando el turismo, diversificando a las mundialmente reconocidas Torres del Paine, para lo cual se avanza en el camino Hollemberg-Río Pérez, Bahía Talcahuano-Fiordo Staines, y acercando los campos de hielo milenarios mediante la mejora de la conectividad Natales-Tortel. En ello se ha ido invirtiendo en más y mejores caminos, en ampliar el aeropuerto, en mejorar la infraestructura portuaria, y generando más conocimiento de un territorio que debe ser preservado y conservado como patrimonio de la humanidad. No se trata de no hacer nada, sino que de hacer las cosas inteligentemente teniendo una mirada de largo plazo.
Parece contradictorio entonces, que por una parte se siga invirtiendo en una provincia para que desarrolle una vocación turística, y que en su entrada se explote un recurso energético como el carbón. Pero parece más contradictorio que con argumentos de legalidad se atente contra la estrategia de desarrollo y se vaya en contra de lo que la comunidad decida.