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Navidad: hacer algo mejor para todos

Por Marcos Buvinic domingo 25 de diciembre del 2016

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Hoy es Navidad, palabra que viene del latín “nativitas”, que quiere decir “nacimiento”. Es la fiesta del nacimiento del Señor Jesús, una fiesta de alegría que atraviesa -en modos diversos- al mundo entero, en medio de la violencia de las guerras y la violencia de tantas injusticias, de las discriminaciones y los rencores odiosamente cultivados, de la mediocridad y corrupción, y una larga lista de  penosas situaciones que somos capaces de engendrar los seres humanos. En medio de todo, su nacimiento es una luz de esperanza, pues Dios sigue confiando en que somos capaces de hacer algo mejor, y El se compromete en eso.

Hace unos días recibí a través de las redes sociales un texto que quisiera compartir con ustedes, al menos algunos de sus párrafos. El autor es un joven médico chileno, llamado Alberto Larraín, y se titula “Si Jesús naciera en Chile hoy”,  haciéndonos presente que el Señor Jesús -el festejado de estos días- ha nacido precisamente porque en nuestras vidas hay muchas cosas que no andan bien.

“Si Jesús naciera en Chile hoy, ya no sería en un pesebre en Belén sino en una mediagua de uno de los 680 campamentos del país o en la Araucanía, la región más pobre, donde el 23% de sus habitantes vive en esa condición. Si Jesús naciera en Chile hoy, José, no sería hoy un carpintero sino un simple empleado de una multitienda comercial, donde pese a trabajar toda su vida y muchas horas diarias nunca dejaría de ser pobre. Si Jesús naciera en Chile hoy, sería parte del 73% de los niños que nacen fuera del matrimonio; María su madre, habría tenido que lidiar con la discriminación de un embarazo adolescente, y ver en ese contexto cómo mediar para que su hijo creciera fuera de las drogas, haciendo ‘milagros’ para llegar a fin de mes con el sueldo de José.

Si Jesús naciera en Chile hoy, sus padres tendrían la disyuntiva de ponerlo en la educación municipal o hacer el esfuerzo de ponerlo en un colegio subvencionado donde la calidad [a veces] es dudosa, pero el cobro de la mensualidad no perdona. Si Jesús naciera en Chile hoy, se atendería en los consultorios; María se levantaría temprano para sacar un número, y tendría -como máximo- 10 minutos para que vieran a su hijo enfermo. Si Jesús naciera en Chile hoy, en una de cada tres familias de su barrio encontraría un discapacitado, aún esperando por las políticas estructurales de inclusión, alguien de su familia tendría depresión, probablemente su tía Isabel, luego que su primo Juan [Bautista] fuera detenido y procesado por luchar por las demandas de su pueblo, el pueblo mapuche.

Si Jesús naciera en Chile hoy estaría -en resumen- determinado por donde nació y quienes fueron sus padres, pero los nuevos fariseos lo justificarían dicien-do que no se puede hacer más cambios porque el modelo nos beneficia a todos, o simplemente que el que no progresa es porque no se ha esforzado lo suficiente.

Algo no ha quedado claro al parecer desde el nacimiento de Jesús hace 2000 años, donde nos pidió una sola cosa: amar al otro como a uno mismo. La Navidad es la fecha en que la que los cristianos celebramos al Dios que se hace fiel e ingresa a la historia para ser parte de ella; la historia se divide en un antes y un después de eso, y este misterio no es sólo alegría de esperanza sino la invitación a ser testimonio de lo que creemos. Ningún chileno que celebre la Navidad, puede querer acaparar esta noticia sólo para él, porque es una noticia relacional, Jesús nos llama a nacer y vivir por los otros, relevando la importancia de una sociedad que viva comunitariamente.

Nadie que celebre esta fecha puede permanecer indolente al Jesús que sigue naciendo hoy en Chile luchando por ser parte de nuestra comunidad, porque como dijera el poeta León Felipe ‘voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo’.

Hasta ahí el texto del médico Alberto Larraín -que circula por las redes sociales- el cual nos llena de preguntas y de espe-ranza a todos los que en Chile celebramos el nacimiento del Señor Jesús y con El queremos hacer algo mejor para todos.

¡Feliz Navidad!