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Ojo con Ultima Esperanza

Por Gabriel Boric domingo 14 de agosto del 2016

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La provincia de Última Esperanza posee un enorme patrimonio natural y cultural. El parque y Reserva Mundial de la Biósfera Torres del Paine, el Parque Bernardo O’Higgins, Campos de Hielo Sur, Laguna Sofía, Sierra Baguales, Río Hollenberg y quizá cuántos otros que aún no son conocidos. Sin embargo, no lo defendemos como debiéramos cuando se ve amenazado. Desde hace un tiempo han comenzado a aparecer proyectos que por una casi nula planificación territorial, ponen en serio riesgo nuestros tesoros regionales. El proyecto “Piscicultura de recirculación Lago Balmaceda”, ubicado a 18 kilómetros de Puerto Natales y a tan sólo 15 kilómetros del Parque Nacional Torres del Paine. El Sistema de Evaluación Ambiental (Sea) de Magallanes aprobó el establecimiento de un vertedero de residuos orgánicos y químicos provenientes de las pisciculturas de salmón ubicadas en río Hollemberg. El mes pasado hubo una fuga de más de 20.000 salmones en Capitán Aracena. Según Sernapesca la empresa dijo que fue por culpa de una tormenta, como si no supieran al momento de instalarse acá, de las condiciones climáticas extremas que tenemos en Magallanes. Asimismo, el mes pasado se rechazó por problemas de forma —y no de fondo— el proyecto de la mina a carbón de Río Tranquilo, ubicada a 14 kilómetros de Puerto Natales y a 4 de la bocatoma de agua que abastece la ciudad. Todo hace prever una próxima ofensiva de la empresa.

En el Parque Nacional Torres del Paine, que el año pasado recibió más de 213.000 visitantes —más de 11 veces la población de la provincia—, no hay ningún estudio de la capacidad de carga del parque. Su degradación ha llegado a un estado grave, con una Conaf que no cuenta con los recursos ni las facultades para preservarlo adecuadamente y compatibilizarlo con el turismo. ¿Qué solución se ha sugerido? Delegar a concesionarios con una privatización encubierta del parque. Sin duda que urge una nueva institucionalidad para nuestras áreas protegidas.

¿Cuál es el futuro de Magallanes y de la Provincia de Ultima Esperanza? ¿Son necesarias actividades como la salmonicultura y la minería del carbón para el desarrollo local? Nos ha parecido como oficina parlamentaria, válido hacernos estas preguntas y propiciar un debate ciudadano regional en torno al modelo de desarrollo de Magallanes. En el caso de la provincia de Ultima Esperanza, no parece lógico que teniendo un gran patrimonio natural, y un enorme potencial para la energía eólica, se permitan actividades que depredan nuestro territorio e impactan negativamente en las comunidades como la salmonicultura y la minería del carbón. Debemos entender de una vez por todas que si no somos nosotros los que nos hacemos cargo de nuestro desarrollo, y propiciamos una planificación territorial que persiga el bienestar de todos, seguirán siendo las actividades económicas de rápida rentabilidad pero de gran impacto ambiental las que terminarán imponiéndose.