Necrológicas
  • Dora del Carmen Soto Carrillo
  • José Arturo Gómez Blanco
  • Juan Carlos Cavada Covacich
  • Elba Altamirano Vidal
  • Luis Serpa Yáñez

 ¿Quién tiene la autoridad? ¿El vecino o el político?

Por Dr. Ramón Lobos miércoles 14 de marzo del 2018

Compartir esta noticia
51
Visitas

Hace algunas horas se ha iniciado un nuevo periodo gubernamental y ya se ha fijado como prioridad la infancia, los niños vulnerados y vulnerables. ¡Enhorabuena! Era una de las prioridades que había que tener, al igual que salud y seguridad ciudadana. Eso como realidad país, pero también tenemos que tener prioridades locales y esperamos escucharlas de boca de las autoridades designadas en las próximas horas.

Una vez más en forma abierta a partir de esta columna de opinión quiero solicitar a estas autoridades regionales la necesidad de una POLITICA REGIONAL PARA EL ADULTO MAYOR.

¿Por qué una política? Porque no es la tarea de un ministerio o servicio específico, sino que se deben aunar las voluntades, el trabajo y los recursos tanto de entidades públicas como privadas. Basándose en las realidades y los diagnósticos locales, donde se articulan estas políticas en un plan regional y local, es decir, se debe dar cuenta de la diversidad territorial de la región, responder a las diversas necesidades que los habitantes mayores tienen en el territorio.

Las necesidades a cubrir y los programas a implementar superan con creces los ámbitos de un servicio, la institucionalidad local de éstos es pobre, los recursos escasos y para desarrollar sus programas deben -constantemente- pedir financiamiento local. Por eso, es mejor que desde el gobierno regional  “se tome la sartén por el mango” y la acción sea liderada localmente.

Muchos de los convenios de programación que se han implementado en Salud, Obras Públicas, Vivienda, Economía y Deportes tienen ese sentido: Regionalizar decisiones y hacer las necesarias diferencias de una Política Nacional. La idea es que las autoridades y quienes tomen las decisiones operativas sean locales, conozcan las realidades y diferencias territoriales para dar respuesta a las necesidades que nuestra población plantea. Ojalá a la distancia queden los ministerios y las jefaturas de servicios, donde usualmente se pierde el clamor y la urgencia local.

En el país son muchos los que claman por decisiones urgentes y prioritarias que los beneficien para salir de los problemas. La distancia y las múltiples solicitudes hacen que este clamor se pierda y así tantos requerimientos no son escuchados. Pierden fuerza. Lo mismo ocurre a nivel regional, nuestra capital se lleva todo y deja con menos a las provincias. Y claramente las necesidades en cada punto del vasto territorio son distintas y nuestras respuestas locales deben dar cuenta de esa diferencia. Como somos un territorio grande, tenemos muchas realidades a las cuales responder.

Esa es la tarea para los nuevos equipos. No hay tiempo que perder en buscar estudios o levantar diagnósticos, ya están hace tiempo o bien son realidades que vivimos cada día.

Tratar de maquillarlas  presentando soluciones parciales, sólo nos lleva a que la ciudadanía se moleste más con la clase política, porque no escucha sus necesidades.

Por eso ya no es tiempo de escuchar, es tiempo de trabajar, los que lo entendieron es porque escucharon a la población y se pondrán manos a la obra. Los que no, estarán una vez más esperando las órdenes de su Padrino Mágico que avaló su llegada al puesto y al que le deben una leal subordinación. Eso es lo que tiene mal a quienes se desenvuelven en política hoy: ¿A quién le responden? ¿Quién es su sujeto de acción?

 La ciudadanía ya está aprendiendo la lección, razón por la cual ya no hay lunas de miel esperando la instalación de las autoridades. Hay que empezar a trabajar ya. Un trabajo honesto, transparente y con ética.

Ahí estaremos para trabajar y aportar. Para eso fuimos elegidos y en eso los vecinos y vecinas cuentan conmigo.