Necrológicas

Segundo tiempo y los goles de camarín

Espero me sea posible leer, pasados los años, un documento serio y explicativo de lo que está aconteciendo en estos momentos en Chile. Ahora que está de moda mandar todo a la “nube” computacional, no es extraño haber entrado en una nebulosa política de proporciones. Los meteorólogos están de moda, se nos aparecen en todos los canales de televisión. Lástima que no exista una especialización en meteorología política para predecir lo que vendrá. Porque al parecer con los grupos económicos golpeando la mesa, se nos vino un “anti-ciclón” regulatorio del comportamiento político y social del país. Su aparición “dará estabilidad al clima y a la atmósfera nacional”, aseguran unánimemente los inefables cronistas de los fines de semana tanto en La Tercera como en El Mercurio.
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Por Ramón Arriagada miércoles 15 de julio del 2015

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Espero me sea posible leer, pasados los años, un documento serio y explicativo de lo que está aconteciendo en estos momentos en Chile. Ahora que está de moda mandar todo a la “nube” computacional, no es extraño haber entrado en una nebulosa política de proporciones. Los meteorólogos están de moda, se nos aparecen en todos los canales de televisión. Lástima que no exista una especialización en meteorología política para predecir lo que vendrá. Porque al parecer con los grupos económicos golpeando la mesa, se nos vino un “anti-ciclón” regulatorio del comportamiento político y social del país. Su aparición “dará estabilidad al clima y a la atmósfera nacional”, aseguran unánimemente los inefables cronistas de los fines de semana tanto en La Tercera como en El Mercurio.

El domingo por la mañana, Francisco Vidal, el más vociferante de nuestros políticos nos trató de convencer que el frenazo gubernamental de las reformas, se debe a la negativa de la derecha económica, el uno por ciento, aquel de los diez grupos económicos, de seguir contribuyendo al crecimiento de la riqueza en Chile, argumentando un supuesto clima de anarquía existente en el país con tanta reforma y tantos Robespieres criollos.

Pero Vidal, si ese planteamiento ya es lección aprendida para los chilenos. Está tan internalizado que sólo falta incorporarlo a los planes de estudios de la educación en todos sus niveles. La Concertación gobernó cuatro períodos y jugó sus mejores partidos con la cancha rayada por los grupos económicos, que además colocaban los árbitros. Siempre se trataba políticamente de sacar el mejor resultado en la medida de lo posible. El frenazo de hoy, anunciado por el ministro de Hacienda, tiene una sola explicación; los dueños de la pelota la fondearon, después de meter un gol de camarín. Entraremos al segundo tiempo como perdedores.

Lo triste de esta falta de muñequeo de la Nueva Mayoría, es que las diez familias se están llevando a su causa importantes sectores medios, comerciantes e industriales que están convencidos que la baja en la ventas (que obedece a un decrecimiento de la economía mundial), se debe a la Reforma Tributaria, antes que esta parta. En esa misma línea, también está el comportamiento irracional y colectivo, de quienes decidieron llenar estanques -ante un desabastecimiento de combustible inexistente- que hizo fácil presa a mentalidades sugestionables.

Hasta Napoleón dijo en su oportunidad “Es más fácil dictar leyes que ejecutarlas”. Los revolucionarios rusos llegaron a formular aquello, que muchos han olvidado “un paso adelante, dos atrás”. La gran nación China, hoy productora de todo lo que necesitamos, en 1958 quiso transformar su economía agraria en industrial, dirigidos por su líder Mao Tsé Tung. Ese “gran salto adelante”, costó una hambruna y la muerte de 30 millones de chinos.

Dura lección para quienes se equivocaron y creyeron que dictando leyes se acababa con la desigualdad en Chile