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Sigamos democratizando: ahora, goles para todos

En los próximos días, no dudo, va ir tomando vuelo  la iniciativa  que proclama “Goles para todos” patrocinada por el diputado chileno  Daniel Núñez.  Las redes sociales ya apoyan la iniciativa. Se observa que sus componentes  afectivos son de la misma validez que la campaña iniciada en la comuna de Recoleta para lograr las “Farmacias Municipales”. Ambas iniciativas pretenden liberar de la especulación y el negociado, bienes de consumo masivo,  como lo son el fútbol y los medicamentos.
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Por Ramón Arriagada martes 5 de enero del 2016

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En los próximos días, no dudo, va ir tomando vuelo  la iniciativa  que proclama “Goles para todos” patrocinada por el diputado chileno  Daniel Núñez.  Las redes sociales ya apoyan la iniciativa. Se observa que sus componentes  afectivos son de la misma validez que la campaña iniciada en la comuna de Recoleta para lograr las “Farmacias Municipales”. Ambas iniciativas pretenden liberar de la especulación y el negociado, bienes de consumo masivo,  como lo son el fútbol y los medicamentos.

Democratizar su acceso es la consigna.  No nos dimos cuenta en el caso del fútbol, como  fue lentamente cayendo en la esfera de codiciosos inversionistas, que comprando un equipo de fútbol diversificaban sus carteras bursátiles. ¿Se recuerdan del legendario Jules Rimet, presidente de la Fifa? Fue él quien en un discurso del Mundial de Fútbol en Chile en 1962,  alertó a quien quisiera oírlo que… “Hay que tener mucho cuidado porque el fútbol se está convirtiendo en un negocio”. 

Es posible, ya estaban asomando sus fauces por el organismo rector del fútbol mundial, Blatter y sus adláteres (buen nombre para la pandilla), hoy  cubiertos por la mácula de  negocios indignos.

La iniciativa parlamentaria en Chile, tiene el mismo sentido del “Fútbol para todos”,  de lo cual hoy se benefician los argentinos seguidores de este deporte.  Por lo menos, dos partidos deberían ser visto en la televisión abierta, todos los fines de semanas. 

Además, ningún canal tendrá la exclusividad de mostrar los goles de la competencia. Todos los canales podrán hacerlo, incluso en despachos inmediatos desde los estadios. Se concluye, que las transmisiones deberían ser administradas  por Televisión  Nacional de Chile, canal  venido muy a menos, y que necesita ser favorecido en días difíciles  para la televisión como medio de  consumo  masivo.

Siempre he sido espectador de fútbol los fines de semana. Como escribió Burgess, parafraseando el mandato divino:  cinco días son para trabajar, el séptimo para el  Señor, tu Dios y el … sexto, para el fútbol. En Chile con el negociado de CDF, sólo quienes estamos abonados a la televisión por cable, por una tarifa especial, podemos ver nuestro fútbol a destajo. 

Me gustaría que las nuevas generaciones de futbolistas natalinos y chilenos, tengan acceso a conocer a sus ídolos nacionales; no sólo verlos cuando ya son seleccionados y  mareados por las lucas. Es posible, veríamos en las pichangas de  los barrios magallánicos, menos camisetas de River y de Boca.

Todo lo que rodea al fútbol lo encuentro mágico.  Hay que sacar a nuestros jóvenes de esos juegos malignos – que los encierran tardes enteras – detrás de máquinas enajenantes como lo son “playstation”. Mientras escribo esta  columna un  lunes, a la una de la madrugada, un grupo de jóvenes juega en una canchita iluminada frente a mi casa. Es edificante escuchar su zalagarda y sus gritos de gol. Agonística de vacaciones en piernas incansables de jóvenes. Los botes y rebotes de la pelota no me perturban el sueño.  Recuerdo tantas cosas bonitas que han escrito sobre esta pasión de multitudes, literatos de la fama  de Eduardo Sacheri, Roberto Fontanarrosa y Osvaldo Soriano.

Recemos por el éxito de “Los Goles para todos”, pues,   ha de saber usted,  que el fútbol es la única religión que no tiene ateos.