Necrológicas

Un héroe para Magallanes

Por Alfredo Soto martes 28 de agosto del 2018

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Un día como hoy y hace 102 años, surcaba los mares australes la Escampavía Yelcho con un destino impredecible, de alto riesgo no sólo por las características del lugar de corrientes marinas muy borrascosas de tormentas muy violentas, tiempo atmosférico bruscamente cambiante y por sobre todo en el invierno Polar Austral, la presencia de hielo marino como así también de innumerables iceberg. Misión: el rescate de los náufragos del buque Endurance de bandera de Gran Bretaña, comandada por el explorador y marinero Ernest Shackleton, quienes se encontraban en la isla Elefante, al norte de la Península Antártica. Específicamente el día 28 de agosto debieran haber estado en la carga de carbón en la isla Picton.

Este escampavía era una pequeña nave que sus principales características eran: de 36,5 metros de eslora (largo), 7 metros de manga (ancho), de 467 toneladas, sin calefacción, ni alumbrado eléctrico, sin radiotelegrafía y de baja borda constituyéndose esta última como lo más negativo para emprender este tipo de navegación en una zona plagada de hielos flotantes a la deriva, considerar además, que no disponía de doble fondo lo que la convertía en resumidas cuentas en una nave no apta para realizar esta difícil y arriesgada travesía. Pero lo que le faltaba en las condiciones marineras para navegar en zona Antártica le sobraba en las cualidades personales de toda su tripulación que disponían de un gran coraje, calificada y destacada preparación profesional y un gran espíritu de cuerpo. La nave estaba al mando, como capitán, el piloto 2º Luis A. Pardo Villalón, oficial recién nombrado para dirigirla ya que el titular el piloto 1º Francisco Miranda por diversas razones desistió realizar este viaje, por tal motivo, el piloto Pardo se presentó voluntario para ejecutarla como también lo hizo la mayoría de la tripulación ya que todos ellos provenían del Escampavía Yáñez dando a entender claramente que todos los tripulantes no sólo reconocían la capacidad marinera y profesional de su capitán, sino también le dispensaba un gran respeto y admiración, en otras palabras para ellos era un verdadero y genuino líder.

Hasta el 31 de julio de 1916 el piloto 2º Luis A. Pardo V., era el capitán del Escampavía Yáñez. El capitán de la Yelcho era el piloto 1º Sr. Francisco Miranda B. Como antecedente, recién a fines de septiembre de 1916 la Armada de Chile lo nombró oficialmente como capitán de la Yelcho, al piloto Pardo, es decir cuando ya llevaba embarcado como dos meses y había cumplido ya la difícil misión de rescate. Después de la recalada a Punta Arenas desde Puerto Stanley, se iniciaron los preparativos para el viaje de rescate de los 22 náufragos ingleses y que ya llevaban más de 3 meses esperando auxilio, todo bajo la supervisión directa del piloto Pardo, objeto dejar en buenas condiciones a la Escampavía. Zarpa la Yelcho de Punta Arenas, el 25 de agosto de 1916, llevando a bordo a Shackleton y los Oficiales ingleses Worsley y Crean, recalando primeramente en Ushuaia el 26, dirigiéndose posterior-
mente a caleta Banner -en isla Picton- para realizar faena de carga de carbón donde se abastece de 30 toneladas zarpando en forma inmediata apenas finalizó la labor de carga del combustible sólido. A la isla Elefante llegan al mediodía del 30 del mismo mes, en donde permanece el tiempo necesario para rescatar a los náufragos, que no serían más de dos horas regresando inmediatamente a Punta Arenas. Atracan en el puerto de Punta Arenas al mediodía del 3 de septiembre. En dicho Puerto, son recibidos como héroes por toda la población de esta austral ciudad incluso hubo tiempo para que los náufragos se retrataran junto al piloto Pardo. La expedición de Shackleton fue una de las epopeyas más heroicas y sacrificadas que se hayan realizado en el continente Antártico y muy especialmente en el viaje de retorno de los 28 náufragos en demanda de alcanzar tierra firme después de que se hundiera el Endurance. Es necesario saber que el día que fueron rescatados los náufragos, les quedaba comida solamente para 4 días más y a media ración. Ellos ya se habían comido hasta los perros de la expedición. Todos estos náufragos rescatados hacía un año y medio que no se cambiaban de ropa y dos años que no se bañaban.