Necrológicas
  • María Zulema Valderrama Vidal
  • Camilo Lizama Morales
  • Adrián Jutronich Arancibia
  • Adela Márquez Oyarzo

¡Vamos por las 40 horas!

Por Gabriel Boric domingo 8 de septiembre del 2019

Compartir esta noticia
105
Visitas

Esta semana tuvimos una intensa jornada en la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados, donde se aprobó en particular los dos artículos propuestos en el proyecto que busca reducir la jornada laboral a 40 horas semanales.

Esta iniciativa tiene el respaldo de una bancada transversal, pero además tiene el apoyo de sindicatos, trabajadoras y trabajadores de todo Chile, haciendo que el proyecto siga su curso y avance en materia legislativa. Ha sido liderado por la diputada Camila Vallejo, autora del proyecto, en conjunto con la presidenta de la Comisión de Trabajo, Gael Yeomans, que ha cumplido una excelente labor dirigiendo esta difícil comisión, con gran paciencia y liderazgo.

A medida que ha avanzado la discusión de este proyecto, han aparecido distintos actores que han aportado al debate. Hemos presentado novedades respecto de algunos acuerdos que se han tomado, el más importante tiene relación con la incorporación de un criterio de gradualidad en la implementación de la disminución de jornada para las pymes, de cinco años para las empresas que facturan menos de 75 mil UF al año y de un año para las grandes empresas.

Esto es un ejemplo de que hemos escuchado, estamos conversando posibilidades de ver ciertos estatutos especiales, vamos a presentar algunas indicaciones en la Cámara de Diputados cuando esto pase a tabla en sesión de sala. Hemos distinguido la diferencia entre pequeñas y grandes empresas, lo que es una muestra de que estamos abiertos a seguir dialogando en beneficio de trabajadores y trabajadoras del país.

Este proyecto, contrariamente a lo que el gobierno y la derecha han querido hacer pensar a la ciudadanía, no ha tenido una tramitación rápida. Llevamos discutiendo esta iniciativa por cuatro meses, en 10 sesiones, donde se ha dado espacio para que intervinieran diversos actores.

La Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) han presentado sus aprensiones en la Comisión de Trabajo. En aquella instancia tuve la posibilidad de interpelar a la Sofofa respecto de cuál había sido su postura cuando se redujo la jornada laboral de 48 a 45 horas en el año 2000, y resulta que es exactamente la misma que la de hoy. Decían que aumentaría el desempleo, que disminuiría la inversión, que bajarían los sueldos, que la economía no estaba preparada. Nada de eso pasó.

El proyecto de rebajar la jornada laboral a 40 horas, logró concitar grandes apoyos no solamente entre los parlamentarios de la DC, PPD, PS y el Frente Amplio, sino que además en una base social que está apoyando este proyecto en las diferentes regiones. A lo largo del país se han constituido coordinadoras regionales por las 40 horas. La virtud del proyecto es que no es sólo una idea de diputados y diputadas, sino también es un proyecto apoyado por fuerza social organizada.

En Magallanes estamos levantando la “Coordinadora por las 40 horas” a nivel regional, replicando el importante esfuerzo de articulación que se está haciendo en todo el país. Se trata de empujar esta iniciativa desde el mundo de los sindicatos y las trabajadoras y trabajadores, que son en definitiva los actores protagonistas.

Es alentador ver el acuerdo que se ha producido en esto, hemos logrado ver más allá de las diferencias y eso es muy importante en política. Lo que viene ahora es votarlo en la sala, con la totalidad de los diputados y diputadas. Si se aprueba pasa al Senado, donde esperamos que el apoyo sea transversal como lo ha sido en la Cámara de Diputados.

Sin duda, esta discusión nos ha abierto a nuevos diálogos, como el valor del trabajo, la importancia del tiempo en familia, la salud mental de los trabajadores, la baja diversificación productiva, el fortalecimiento de las negociaciones colectivas y el robustecimiento de las pymes, entre otros. Es nuestro deber, especialmente el mío como parlamentario y autoridad electa, defender con vigor los intereses de las y los trabajadores de nuestro país.