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1.400 soldados se unen por un año a la vida militar

Por La Prensa Austral lunes 15 de abril del 2019

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Proceso destaca por contar con cerca del 100% de voluntariedad en la inscripción.

“De chico siempre veía las paradas militares, me gustaba cómo se formaban y cómo marchaban. Quería eso y aunque en principio mi familia no estaba muy de acuerdo, después me apoyaron con todo. Y ahora estoy aquí”, señaló muy motivado Daniel Luque Cortés (18), quien desde hoy es parte del contingente de 1.400 soldados conscriptos -hombres y mujeres- que se acuartelarán en las instalaciones militares de Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir.

El entusiasta joven llegó el martes de la semana pasada a nuestra ciudad, procedente de San Bernardo, Santiago, para integrarse a las filas de la IV Brigada Acorazada Chorrillos de la Quinta División de Ejército con asiento en Ojo Bueno, engrosando de este modo el contingente de 1.400 hombres y mujeres que durante un año conocerán de cerca cómo es la vida al interior de la institución castrense. “El estar aquí es un hecho muy emotivo porque no veré a mi familia en mucho tiempo. Igual venir hasta esta ciudad ha sido algo especial, claro que nunca había pasado tanto frío, pero todo se compensa porque la recepción ha sido buena. No es algo traumático como podría pensarse, recién estamos en el proceso de iniciación, entonces como que todo va lento, lo que es una adecuada forma de partir”, manifestó.

Daniel compartirá espacios con otros 40 soldados conscriptos que pernoctarán en las llamadas ‘barracas’, que es donde desarrollará prácticamente su vida cotidiana en lo que se refiere al descanso, previo a las futuras salidas a instrucción.

Quien también se suma a filas, es Lucas Medel Medel (18), procedente de la localidad de Arauco -Octava Región-, quien compartió también cómo llegó a él la inquietud por acercarse al Ejército. “Siempre quise vestir el uniforme, porque me gusta todo lo que tiene que ver con el Servicio Militar. Ha sido muy positivo llegar aquí, nos recibieron muy bien y este tipo de cambios no es tan brusco como todos piensan. Es cosa de esperar que pase el tiempo y ver cómo son las cosas. Y más adelante me gustaría postular a otros ámbitos, como la Policía de Investigaciones”.

Alta voluntariedad

Durante una visita realizada el viernes por medios de prensa a la de comunicación a la Cuarta Brigada Chorrillos, el general Jorge Peña Núñez destacó que cerca del 100% de los enlistados, son voluntarios en su mayoría llegados de la zona central y con distintos grados de escolaridad, los que serán nivelados por la propia institución, de modo que los soldados logren completar el cuarto medio. En esta línea señaló además que la primera es una semana de ambientación. “No llegan de inmediato a la instrucción, porque entendemos que hay una adaptación. Los jóvenes manejan mayor información, tienen otros niveles de estudio, exigen más y está muy bien que así sea. Por lo tanto, se les hace una inserción a la vida militar en forma gradual. En la segunda semana parten con la instrucción plenamente y en la cuarta semana de la misma, van incluso a terreno”, señaló junto con detallar que los padres de los conscriptos podrán interiorizarse de todo, durante la ceremonia respectiva que tendrá lugar en el Regimiento Pudeto.

Subcentro de entrenamiento
y tanques

Las actividades que desarrollarán los soldados conscriptos para adaptarse a la vida militar son altamente especializadas, algunas de las cuales tendrán lugar en el Subcentro de Entrenamiento que posee la Cuarta Brigada, donde a través de simuladores se instruirán para la operación y manejo de tanques, antes de estar en uno real, esto de paso como un método de aprendizaje que reviste para la entidad un ahorro sustantivo en lo que se refiere a costos.

Luego de visitar el centro de entrenamiento, llegó el momento de visitar el box en que se encuentran los tanques. Cada uno de ellos es tripulado por cuatro personas, tres de ellos de carrera militar y un soldado conscripto, quién se va integrando poco a poco durante el año. Una de las encargadas de dar la instrucción es la cabo de Ejército, Marjorie Espinoza, quien llegó recientemente destinada desde la Unidad desde la Escuela de Caballería Blindada de Iquique. La conductora de tanque Leopard 1V -licencia F6- valoró en este sentido la integración de la mujer a este tipo de tareas, donde como tripulante, señala que ostenta las mismas facultades que sus pares masculinos que operan en el grupo de tanques Nº6 Dragones.