Necrológicas

Antecedentes de numerosas imprudencias del público del GP de la Hermandad salen a la luz

Por La Prensa Austral martes 16 de agosto del 2016

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– Decenas de autos que ingresan a la ruta de la competencia, incluso horas después que oficialmente se cierran los caminos, presencia de grupos familiares con niños pequeños ubicados en peligrosas curvas y el ingreso a pie o en otro tipo de vehículo al camino para auxiliar a otras personas en problemas, se encuentran entre la irregularidades.

“Debemos hacer un mea culpa en este asunto y la organización misma tiene que mejorar el tema de la seguridad”, dijo Carlos Soto (Adelfa)

Entre otros hechos recién conocidos de la 43ª versión del Gran Premio de la Hermandad, que hasta antes del doble accidente en el sector argentino ocurrido el sábado último sólo se comentaba entre los pilotos participantes en la prueba de automovilismo deportivo en Tierra del Fuego, se cuentan decenas de automóviles que ingresan a la ruta de la competencia, incluso horas después que oficialmente se cierran los caminos. Asimismo, la presencia de grupos familiares con niños pequeños ubicados en peligrosas curvas -donde un mínimo inconveniente puede significar el despiste de una máquina en competencia a altas velocidades- y el ingreso a pie, o en otro tipo de vehículo, con tan buenas pero imprudentes intenciones como ir a socorrer a otras personas en problemas.

Todas estas situaciones, aseguran los directivos de la organización, en las ediciones futuras del GP de la Hermandad y otros eventos de automovilismo deberán erradicarse para que la prueba deportiva vuelva a tener la calidad de “segura” en lo que respecta a espectadores, auxilios y personas ajenas a la carrera misma.

No existe un protocolo deportivo

“Eso recién se está digiriendo. La verdad es que nos pilla mal y lo hemos conversado en estas horas, porque no existe un procedimiento frente a esta situación, salvo los policiales y judiciales. Pero en el ámbito deportivo, no. No está contemplado en el reglamento si se para o no la carrera, o el tramo. No hay nada escrito”, reconoció el presidente de la Asociación Deportiva Local Fueguina de Automovilismo (Adelfa), Carlos Soto.

“Pero queda todo un año para estudiar y formalizar un protocolo que nos diga qué hacer frente a esta situación. Es algo que no le hace bien a la carrera y que algún día iba a pasar y justo nos tocó ahora, pero ¡bueno!, hay poner la cara y el ‘pecho a las balas’ y salir adelante de la mejor forma posible, porque es un accidente ajeno a la carrera misma”, estimó.

Pese a que le propuso a Silvio Oyarzo, presidente del Automóvil Club de Río Grande (la contraparte trasandina del evento deportivo), largar la segunda etapa de la carrera sólo en el tramo chileno, Soto valida la decisión adoptada por los directores técnicos de la prueba, avalados por sus comisarios deportivos, que determinaron suspenderla. Explicó que los directores de ambos países son los jefes en terreno de la carrera y los comisarios los apoyan.

En la parte chilena, el director era Mauricio Manquemilla y los comisarios Omar Manquemilla y Enrique Carrasco; en la argentina, la dirección era de Víctor Garcés y su comisario Rubén Rumachella. Todos ellos, junto al ente dirigencial y administrativo de los dos países, aseguró Soto, harán una exhaustiva revisión de las medidas de seguridad, en lo que compete al comportamiento del público.

Mea culpa

“No ha pasado en el lado chileno, pero debemos tener empatía con lo sucedido a nuestros pares argentinos, pero esto no lo podemos endosar a la Policía argentina, ni a Carabineros ni a ningún otro servicio. Debemos hacer un mea culpa en este asunto y la organización misma tiene que mejorar el tema de la seguridad. Nosotros tenemos un equipo preparado para la seguridad, pero de los corredores, este año lo mejoramos con camionetas, por segundo año consecutivo con teléfonos satelitales, un GPS con ‘botón de pánico’, en eso trabajamos. Pero frente a un accidente, o una imprudencia, es otra cosa”.

“Entonces, hay que trabajar para tratar de evitar esas imprudencias, quizás dándole más información al público, en fin… ¡queda tanto por hacer!”, admitió al finalizar el dirigente de Adelfa.