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  • María Bernilda Díaz Oyarzo

Apología de las pantrucas

Por La Prensa Austral sábado 24 de septiembre del 2016

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Por Carlos Poblete Avila

Profesor de Estado

Director Centro de Estudios

Conciencia Crítica

Chile, septiembre de 2016

 

Hace unos días en una jornada de estudio nos preguntábamos ¿Qué hace a lo chileno hoy en este siglo XXI? Se apuntaba a la identidad del ser chileno, al carácter, siempre en términos de interrogación. Existen algunos datos que señalan ciertas pistas, pero que no son suficientes para dar con las respuestas más certeras. Todo indica que el ‘ser chileno’ está en desarrollo, en exploración, en vías de hallazgo.

La historia dice algo, también ciertamente la literatura, y otras disciplinas. Se habló del llamado determinismo geográfico, del factor climatológico -el chileno siempre habla del clima -, entre otras vías de aproximación.

La constatación de la pérdida por usurpación o por entrega de nuestro patrimonio nacional, principalmente de las riquezas existentes en el territorio, de naturaleza hídrica, minera, forestal y diversas fuentes de energía, ha contribuido seria y gravemente en el menoscabo del sentido de identidad de los ciudadanos. Asistimos a una situación de desnacionalización.

Ciertamente el tema es complejo. El fenómeno de globalización mundial que no es sólo económico sino que cultural, en mucho es un instrumento de alienación. Las líneas que orienten a la pesquisa hay que seguirlas.

Costumbres colectivas de las comunidades ancestrales y de hoy, giros idiomáticos, formatos corporales, temperamentos, realidades geográficas, inmigraciones históricas y actuales son determinantes en el ser de los pueblos. El hacer hace al ser.

Desde “La Araucana” de Alonso de Ercilla hasta nuestros escritores nacionales mayores de hace un tiempo y más actuales, ha habido intentos por decir de algún modo qué hace a lo chileno. Mistral, Neruda, Castro, De Rokha, Lihn, Parra, y otros largo de mencionar han dicho en sus obras palabras que retratan y configuran el ser chileno. Son escritos, palabras y pensamientos que en casos enaltecen el carácter del chileno, y en otros no tanto, esto por el espíritu crítico de sus autores.

Existen comidas que nacen de la creación popular y que vienen de larga data, pero que suelen ser con el tiempo pasto seco de la desmemoria. En un mundo del vivir acelerado, del comer rápido y, por lo tanto del no saborear, ‘las pantrucas’, de origen incaico o mapuche, han corrido esa mala suerte. Las comidas son expresión cultural de los pueblos, sin ellas no es posible la vida. Las pantrucas como el sagrado pan de cada día nacen de la tierra, el germinal y buen trigo es su materia. Ellas como otras creaciones de la cadena alimentaria son hebras de nuestros orígenes como pueblo.