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Aprovechan sus vacaciones para aprender inglés de manera entretenida

Por La Prensa Austral viernes 12 de enero del 2018

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Segunda generación de estudiantes comenzaron sus clases el lunes

El programa de Micro-becas de acceso al Inglés Access, de la Embajada de EE.UU. en conjunto con la Universidad de Magallanes, reúne a 20 estudiantes que durante enero tendrán clases intensivas, para continuar el resto del año en una jornada sabatina, más otro intensivo en invierno, hasta completar dos años de aprendizaje

La primera promoción egresó en abril de 2017. Fueron 20 estudiantes que aprendieron inglés a través del programa English Access, iniciativa de la Embajada de Estados Unidos en conjunto con la Universidad de Magallanes. En vista de esa exitosa experiencia se realizó una nueva convocatoria, pero siempre pensado para una veintena de alumnos, y hubo que seleccionar para este nuevo proceso, debido a que el interés fue masivo.

Así, desde el lunes, los estudiantes seleccionados comenzaron sus clases intensivas de inglés, en el segundo piso de la biblioteca de la Umag, donde se ubican las oficinas de American Corner. Allí aprenden de una manera entretenida, diferente a la que estaban habituados, lo que los tiene muy entusiasmados.

Y eso que no es fácil para un adolescente estar desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde, de manera continuada y solamente con un breve espacio para almorzar. Pero las clases son asumidas de forma lúdica, por lo que al final se convierten en un pasatiempo provechoso.

El profesor encargado de las clases es Ian González, quien explicó que la metodología consiste en actividades variadas: “Van a estar haciendo programas de música donde mostrar sus talentos, y por ejemplo, mañana (hoy) tienen un city tour, hoy (ayer) grabaron una entrevista, la próxima semana tendrán clases de tecnología y un paseo al Fuerte Bulnes. Siempre vamos cambiando, esto no es un curso regular de inglés como los que se toman en un instituto. Los chicos vienen y a través de actividades como ésta, van reforzando el inglés. Todo lo que hablamos con ellos es 100% en inglés y ellos tienen que dirigirse a nosotros en inglés, la mayoría del tiempo”, puntualizó el docente.

González destacó que este programa, como su nombre lo indica, busca entregar acceso al idioma a estudiantes, especialmente de establecimientos municipales o particulares subvencionados, “y que quizás no han tenido la posibilidad de experimentar con el idioma, pero lo importante es el interés, hay niveles variados, gente que sabe mucho y gente que sabe muy poco y entre ellos se ayudan. Solamente les hicimos una prueba de diagnóstico para saber cómo estaban los niveles, pero en sí no se exige nada respecto del inglés, sólo la motivación previa”, destacó.

Las clases se desarrollarán de manera intensiva durante todo enero (también en vacaciones de invierno) de lunes a viernes, y desde marzo a diciembre los días sábado. Pero además de enseñar el idioma, el programa busca potenciar el liderazgo de los estudiantes y que puedan ayudar a la comunidad y ser parte activa de ella.

Diferente a lo conocido

Entre los estudiantes consultados, hubo coincidencia en destacar este tipo de enseñanza, muy distinto al que estaban acostumbrados en sus respectivos establecimientos educacionales.

Matías González pasó a segundo medio en la Escuela La Milagrosa, y comentó que la posibilidad llegó gracias a que la jefa de UTP del establecimiento lo seleccionó junto a otro compañero, aunque igual consideró una suerte haber sido admitido tras el proceso, por lo que “aproveché la oportunidad nomás, como dicen que el inglés abre puertas al futuro. Llevamos tres días pero es una enseñanza distinta, porque en el colegio hacen escribir mucho y acá no, es más hablado, y con más actividades, por ejemplo, acá estamos haciendo un afiche sobre el programa. Mi nivel de inglés era ahí nomás, me gusta sí, así que como me gané esta oportunidad tengo que aprovecharla, así que le meteré empeño para aprender. Los profes son simpáticos, alegres, los compañeros igual, hay un buen ambiente. Espero que cuando termine esto, tener un buen nivel, no como para hablar como un gringo, pero más avanzado, para comunicarnos con otra gente”, exteriorizó.

A su lado, Oscar Fuentevilla, del Liceo San José, destacó el ambiente que se formó: “Mucho más amistoso, te puedes llevar con todos, en el colegio con algunos nomás, por las diferencias que se tienen. Vamos a tener salidas, en cambio en el colegio eran pura sala y escribir en la pizarra. Creo que podría cambiarse, porque es más fácil aprender con actividades que simplemente escribiendo, conversando se puede aprender más que en la modalidad del colegio”.

Similar opinión expuso Giovanni Vásquez, del Instituto Don Bosco, quien sostuvo que “acá es distinto, te ayudan más, no es una clase general, es más personalizado. Mis expectativas son salir hablando inglés, poder comunicarme, enseñar a alguien, como a mis amigos. Lo que pretendo es poder, por ejemplo, hablar con turistas. Con esto se abren otras puertas para poder viajar a otros lados y tener mejor futuro”, manifestó. A su vez, Camila Caiguán, del Liceo María Behety, insistió en la idea: “Es otra onda, porque no es lo mismo estar aquí que en un salón de clases de escuela, porque te enseñan muchas cosas diferentes y más encima es todo en inglés, así que debes adaptarte o no entender nada, tienes que hacerlo por conocimiento o deducción; igual es bakán porque aprendes más interactuando más que con la pizarra”.

Jocelyn Negüe también estudia en el Liceo María Behety, y reafirmó el concepto: “allá es más gramatical, te hacen escribir guías, no tanto hablar como aquí. Es mejor la práctica, porque aprendes más rápido, y es más motivante, conversan, ponen música. Usamos tecnología, por ejemplo, estamos creando un personaje ficticio, haciendo preguntas en inglés y hacerlo como las historias de Instagram, y ahora tratamos de mejor el logo con materiales, con los Tablet, y todo en grupo”.

Por ello, su compañera Scarlett Peykovich propuso que el sistema de enseñanza cambie, y que podría ser mucho más fructífero para los estudiantes: “Sería mucho más divertido, así entenderíamos todo el inglés y podríamos hablar con los extranjeros que vienen, porque en la calle nos encontramos con muchos y no siempre entendemos, así que la incorporación de manualidades, juegos y tecnologías sería mucho mejor para el sistema educacional. Punta Arenas completo es turístico, hay historia y sería bueno explicarlo, sería más fácil para ellos, vendría más gente”, reflexionó.

Finalmente, José Quintul, otro estudiante del Liceo María Behety, insistió en que el curso es “bastante divertido y diferente para poder aprender, porque siempre se aprende de lo básico, pero de forma aburrida; si no hay diversión, no es motivante. Mi motivación es poder socializar y aprender a la vez, ayudar a otro también, poder hablar con gente de afuera sin necesidad de alguien más”, finalizó el estudiante.