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Así despidieron a querido taxista: “Móvil 13, diríjase al cielo, a su descanso eterno”

Por La Prensa Austral miércoles 17 de abril del 2019

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La víctima sufrió un infarto el sábado, en su domicilio, según confirmó el informe de autopsia.

Edmundo Rosinelli

erosinelli@laprensaaustral.cl

Más de 30 taxistas ordenados en fila en el Cementerio Parque Punta Arenas despidieron ayer a su colega Carlos Aguila Garay, fallecido el sábado víctima de un infarto.

Primero esta persona sufrió una descompensación, el miércoles pasadas las 8,30 horas, cuando conducía su taxi. Debido a esto colisionó con otro vehículo particular, accidente que sólo dejó daños menores.

Días después, el sábado, Carlos Aguila sufrió una caída en su domicilio. Esta situación quedó al descubierto cuando el mecánico que iba a reparar su vehículo llegó al domicilio y nadie le abría la puerta.

La mascota de la casa, un perro pequeño de color blanco, salió al exterior mostrando unas manchas rojizas en las patitas. Esto llamó la atención del mecánico quien optó por contactarse con Carabineros.

“Al nivel 133 ingresó una llamada (el sábado) de una persona que solicitaba la presencia de personal nuestro, luego de llegar al domicilio y ver un perro que en su pelaje tenía sangre”, informó el prefecto de Carabineros, coronel Ricardo Rubat.

Al llegar personal de Carabineros pudieron constatar que había una persona tendida en el suelo, con una aparente lesión en la frente. “Por lo tanto se solicitó personal Samu, pero en el transcurso de la tarde falleció”, indicó el jefe policial.

La autopsia confirmó que la víctima sufrió un infarto, causa del deceso.

Despedida

Carlos Aguila trabajó años en Emporchi, donde cariñosamente lo conocían como “confite”. Fue una persona muy apreciada.

Al igual que en el Radiotaxi Cofrima, donde estuvo ligado por 24 años.

El representante legal, Ramón Díaz Aguila, estaba consternado por el deceso de su amigo y socio a quien recordó como “una persona tremendamente alegre. Excelente compañero de trabajo y muy responsable. Estamos realmente sorprendidos por lo que le pasó”.

La característica principal, destacada por muchos, era tener siempre la broma a flor de labio.

Alejandra Paredes López, operadora del radiotaxi hace siete años, compartió los conceptos de cariño hacia Carlos Aguila. “Jamás recuerdo que alguna vez haya contestado mal un llamado. Muchos años trabajó de noche y siempre andaba con la broma. Era tan risueño. Realmente que lo vamos a extrañar”, indicó.

Después del oficio religioso en el Santuario María Auxiliadora, el funeral se dirigió al Cementerio Parque Punta Arenas, en el sector sur de Punta Arenas.

A la entrada se estacionaron en fila más de treinta taxistas que con bocinazos le brindaron el último adiós.

En Alejandra Paredes recayó la misión de dictarle la última carrera, lo que se escuchó así:

“QSL…móvil 13” (operadora)

“Adelante” (Respondió llorando el hijo)

“Diríjase al cielo, a su eterno descanso” (operadora).