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  • Otilia del Carmen Alvarez Ferraz

“Camilo Sesto; de espaldas al mundo… de cara al amor”

Por La Prensa Austral viernes 20 de septiembre del 2019

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Comprábamos y escuchábamos sus discos que aún conservamos, nos identificábamos con las letras de sus canciones, y si era del caso se las dedicábamos por radio a las chicas que adornaban nuestros sueños de juventud

Por Marino Muñoz Agüero

Y si algo de juventud nos quedaba, ésta se la llevó Camilo Sesto en la madrugada del pasado domingo 8 de septiembre, cuando falleció a los 72 años de edad. Más que fanatismo o idolatría desenfrenada, eso representa para nosotros el cantante español: el recuerdo de la juventud para quienes estamos en el umbral de las seis décadas de existencia. Por este motivo, recuperamos una crónica que publicáramos en este diario en el año 2000 y -actualizaciones de por medio- la traemos a colación.

De Camilo Blanes a Camilo Sesto

A principios de la década del 70 -salvo Julio Iglesias- no se vislumbraba ningún ídolo de la música romántica en España. A lo anterior, se agrega la muerte a principios de 1973 de Nino Bravo. Entiéndase que estamos hablando de música popular romántica, ya que figuras como Serrat, Víctor Manuel, Paco Ibañez, Luis Eduardo Auté y otros alejados del marketing (al menos en ese entonces), tenían su propio público que se encantaba con sus creaciones “con contenido”. En esa coyuntura surge Camilo Sesto o Camilo Blanes, que es su verdadero nombre. El apellido artístico viene por ser el sexto de los hermanos de una modesta familia de Alcoy, Valencia. Nace el 16 de septiembre de 1947 y en su juventud viaja a Madrid para estudiar bellas artes. Pero, pudo más la pasión por la música y a mediados de la década de 1960 integró los conjuntos “Los Dayson” y “Los Botines”, grabando también como solista con el nombre de Camilo Sexto. Estas primeras incursiones de estilo rockero y también cercanas al pop hispano de esos años tuvieron un éxito discreto.

“Fresa Salvaje” en el Politeama

Sus condiciones como compositor y cantante alertan al productor y también compositor Juan Pardo con quien realiza su primer álbum “Algo de mi” en 1972, donde sobresale el tema que le da el título, y las dos primeras grabaciones del cantante como Camilo “Sesto”: “Buenas noches”, -adaptación de la melodía de Brahms-, y “Ay, ay Rossetta” dedicada a Rossetta Arbex. La dama -con quien se le atribuyó un intenso romance- es hermana de Fernando Arbex autor del recordado hit “Soley, soley” del grupo holandés “Middle of the Road”. También se incluyen dos clásicos italianos de Eduardo di Capua: “Oh Sole mío”, y “Oh Mari”. En el mismo volumen hay algunas composiciones de Pardo, destacando “Mendigo de amor”. Pardo y Arbex han sido, según el propio artista dos de las personas más importantes en su carrera. Este álbum fue el tercero que se publicó en Chile, a mediados de 1974 con el título “Camilo Sesto, nuestro amigo” y sin la canción “Algo de mi”, que había sido lanzada anteriormente. El segundo álbum que lleva por título «Sólo un hombre» fue publicado también en 1972. De dicha producción destacan: “Sólo un hombre”, “Fresa salvaje” (donde él hace los coros), “Con razón o sin razón”, y el inolvidable “Amor…amar” compuesto con Lucía Bosé. De la actriz italiana, madre de Miguel Bosé, se dice habría estado ligada sentimentalmente a Sesto. «Sólo un hombre» fue el primer álbum disponible en Chile, se difundió en 1973 agregándole la canción «Algo de mi», con la cual se dio a conocer el cantante en nuestro país el verano de ese año. Recordamos que este álbum lo tocaban en los intermedios del Cine Politeama. La distinguida concurrencia (en especial los que íbamos a platea alta a fumar nuestros primeros cigarrillos) esperaba los balazos de Franco Nero escuchando “Fresa Salvaje…con cuerpo de mujer…”.

Al filo del toque de queda

El cantante triunfaba con sus baladas de lenguaje sencillo sustentadas en cuidadosos arreglos orquestales y alta calidad técnica de las grabaciones. En 1973 compite en el Festival OTI con “Algo más” (arreglos de Juan Carlos Calderón, el creador de Mocedades y de Sergio y Estíbaliz). En el certamen ocupó el quinto lugar, sin embargo, “Algo más” fue éxito a nivel iberoamericano y la incluyó en el álbum homónimo junto a “Hablemos de algo”, “Quien”, “Sin remedio”, “Yo también te quiero”, “Volver, volver”, y “Todo por nada”. Todas las composiciones son de Sesto, excepto “Volver, volver” del mexicano Fernando Maldonado (compositor y orquestador de Javier Solís). En la versión chilena del álbum (fines de 1973) quedó fuera “Si se calla el cantor” del argentino Horacio Guarany incluida en la edición original (“No saben los cantores de agachadas, No callarán jamás de frente al crimen…”) siendo fue remplazada por “Yo también te quiero”. También, a fines de 1973, el artista visitó por primera vez Chile, actuando en televisión y haciendo algunas presentaciones personales con gran éxito. En 1974 vino como invitado al Festival de Viña, escenario al que volvió en varias ocasiones. El mismo año graba entre otras: “Quieres ser mi amante”, “Déjame participar en tu juego”, “Llueve sobre mojado”, “Ayudadme” (compuesta en Chile) y “Mi verdad”, otra creación conjunta con Lucía Bosé.

Para nosotros, sus canciones eran imprescindibles a la hora de los “lentos” en las fiestas juveniles. Rondábamos los 15 años y bailábamos “Sin remedio” o “Volver, volver” a las tres de la tarde, pues las fiestas partían temprano debido al toque de queda impuesto por la dictadura que gobernaba el país.

Camilo Superstar

En 1975 lanza “Amor libre”; “Melina” en homenaje a la actriz griega Melina Mecouri, “Piel de Ángel (a escondidas)”, y el clásico “Jamás”, utilizado en los cánticos de las barras futbolísticas (“…campeón, campeón, campeón hay uno solo…”). El mismo año protagoniza y adapta la versión española de la ópera rock “Jesucristo Súper Estrella”, lo acompaña en la puesta en escena y en la grabación del álbum la cantante centroamericana Ángela Carrasco. Después de la ópera rock, se habla de “Camilo Superstar”, en tanto entre 1976 y 1977 impacta con: “Si tu te vas”, “Con el viento a tu favor”, ”Vístete de blanco” (grabada paralelamente por el nicaragüense Hernaldo), o “Mi buen amor”. El año siguiente registra “El amor de mi vida”, que en la opinión de algunos es su mejor canción, y parece que en la opinión de él también, ya que al final del tema “Era tu voz”, grabado en 1983 incluye una frase del estribillo de “El amor de mi vida”, con la melodía original. También en 1978 lanza “Vivir así es morir de amor”, quizás su canción más conocida. (“…y ya no puedo más, siempre se repite la misma historia…”).

También en 1978 año apoya a Angela Carrasco componiendo las canciones de dos álbumes; destaca el primer gran impacto de Ángela; “Quererte a ti”. En 1979 Camilo Sesto cosecha triunfos con “Quien Será”, “Has nacido libre”, “La culpa ha sido mía”, y “Si me dejas ahora” registrada también por el mexicano José José. En 1980 no graba (lo había hecho todos los años a partir de 1972). Entre 1981 y 1986 sus mayores sucesos son: “Amor no me ignores”, “Que más te da”, “Perdóname”, “Vivir sin ti”, “Donde estés, con quien estés”, y “Mi mundo tu”. Destacable es en este período el álbum “Amanecer/84”, compuesto en colaboración con Sergio Fachelli, producción que incluye entre otros: “Amor de mujer”, “Ladrón de amor”, “Paloma blanca, paloma mía”, y “Cómplices”.

El retorno

En 1983 nació Camilo, su único hijo. El cantante se retiró de escena entre 1986 y 1991, año en que retorna al disco (a pedido de su hijo) con el álbum “A voluntad del cielo” que contiene éxitos notables: “Amor mío ¿que me has hecho?”, “Pecado original” o “Bienvenido amor”. Al año siguiente lanza “Huracán de amor” donde destaca la canción que le da el título al álbum y en 1994 graba “Amor sin vértigo”, que contiene el éxito “Héroes de amor”.

El año 2000 tradujo y preparó el montaje de la obra «El fantasma de la ópera», donde compartiría roles con Pablo Abraira, Isabel Patton y Andrea Bronston. Al cantante, le negaron los derechos y no pudo presentar la obra. El CD con la grabación fue retirado del mercado, no obstante, algunas copias alcanzaron a venderse y, además, parte de las canciones del musical las incluyó en las dos versiones de su álbum “Alma” (2002 y 2003).

En 2001 el artista fue sometido a un trasplante de hígado y en 2016 vuelve a los estudios para grabar la canción » Padre Nuestro «, en la que se intercala la voz del Papa Francisco. Finalmente, en 2018 lanzó “Camilo Sinfónico”, una selección de sus mejores éxitos con la voz de los registros originales ensamblados con el sonido de orquesta sinfónica.

Algo más…

Camilo Sesto nos regaló por más de 40 años sus canciones de amor. amor en crisis, amor imposible, o amor prohibido, pero al amor, al fin y al cabo. Resulta una constante las ligazones explícitas que hace muchas veces entre amor y vida, ruptura y muerte, implantando un estilo único en el género romántico. No tuvo imitadores cercanos, sus éxitos no eran grabados por otros artistas (salvo las excepciones de Hernaldo y José José ya señaladas). Razones sobran para que mantenga la fidelidad de sus seguidores, que valorizan sus condiciones como cantante y compositor, y lo aprecian en su dimensión humana. En lo personal, no tengo recuerdos de tantas muestras de cariño frente a la partida de un artista, como de las que fuimos testigos el lunes siguiente al día de su muerte: reportajes en televisión, sus canciones en las radios; no hubo hogar, oficina, micro o colectivo donde no se escuchara su música a manera de despedida.

Para nuestra generación Camilo Sesto es un referente. Comprábamos y escuchábamos sus discos que aún conservamos, nos identificábamos con las letras de sus canciones, y si era del caso se las dedicábamos por radio a las chicas que adornaban nuestros sueños de juventud. Resulta difícil despedirlo, pues su música vivirá por siempre en nosotros. Como sea, creemos y esperamos con esta humilde reseña, interpretar a todos (as) quienes a los 15 años bailábamos “Volver, volver” a las tres de la tarde…para que no nos pillara el toque de queda.

Nota: en la revisión discográfica dejamos fuera las grabaciones en idiomas distintos del español, sencillos no incluidos en álbumes, registros en vivo, algunos duetos y las recopilaciones.

Fotos José Villarroel