Necrológicas
  • Carlos Muñoz Almonacid
  • Tito Hiliberto Altamirano Altamirano
  • Eduardo Gómez Formantel

Camioneros compartieron la pesadilla vivida en su paso por ruta argentina

Por La Prensa Austral jueves 26 de marzo del 2020

Compartir esta noticia
Visitas

Más de 30 máquinas chilenas fueron retenidas. Dos de los protagonistas contaron cómo fue vivir en medio del temor y la incertidumbre.

Temor, malestar y un ¡basta ya! Sentimientos y expresión en la que coincidieron los camioneros chilenos que vivieron una verdadera pesadilla en su paso por la provincia argentina de Chubut, experiencia que, incluso, lleva a muchos a pensar en dejar la actividad del transporte.

Sus testimonios justifican lo anterior, más cuando cuentan que todo comenzó cuando fueron despertados de madrugada, de manera violenta y trasladados a un destino incierto.

Fueron más de 30 los camiones “secuestrados” (como les llaman los argentinos) por -a juicio de las autoridades del Chubut- no haber respetado las normas impuestas en esta provincia ante la emergencia sanitaria.

Héctor Uribe Barría llegó ayer a Punta Arenas. En su relato señala que respetando el instructivo decidió no transitar por la ruta y detenerse a dormir. Sin embargo, cerca de la 1 de la madrugada del domingo su sueño se vio alterado por un grupo de personas armadas y encapuchadas. “Lo vamos a llevar escoltado porque no puede parar acá. Fue conducido a Esquel, me quitaron las llaves del camión y me dejaron en una residencial (que debió pagar la empresa para la que presta servicio) junto a otros dos choferes. En todo momento estuvimos custodiados por policías, recibiendo muy poca información de cuál era y sería nuestra situación”.

Recién el lunes a las 18 horas fueron liberados.

Uribe señala que todo fue rápido, confuso e incierto, “porque al principio ni siquiera teníamos claro si eran policías. Además fueron muy prepotentes”.

Su camión transportaba a Punta Arenas encomiendas, alimentos no perecibles y material de construcción.

Aún peor

El caso de su colega Marcelo Carrasco Arismendi fue incluso más complicado, porque debió permanecer dos días custodiado sin poder bajar de su camión.

En su caso la detención se produjo en Gobernador Costa, también ciudad de la provincia de Chubut. La situación tuvo el mismo génesis, detenerse a dormir y despertado abruptamente de madrugada.

Claro que esta vez la policía le conminó a dirigirse al control bajo escolta, cosa que finalmente no ocurrió y “debí entregarme como corderito”.

Prepotencia, malos tratos, y la amenaza constante de que sería llevado a un lugar desconocido para ser puesto en cuarentena y su camión “secuestrado” fue sólo parte de aquellas horas. Más aún, se le aseguró que había sido imputado por no respetar las normas establecidas ante la emergencia sanitaria. “A nosotros se nos informó que en ese horario no podíamos transitar. Acatamos lo informado y luego nos dicen que ahora no nos podíamos detener. ¿Entonces?”.

Finalmente, en medio de mínima información fue liberado y pudo seguir en tránsito.

“Como chileno en otro país es desagradable pasar por esto, pero ya ¡basta! No se puede seguir aguantando los malos tratos, las autoridades y los dirigentes deben hacer algo, porque esto no ha sido sólo ahora. Cada vez que uno pasa por Argentina se encuentra con algún problema, mientras ellos acá son bien tratados”.

Agrega que ahora no quiere volver a la ruta argentina, “sólo quiero llegar a mi casa (en Chillán) y ver otra posibilidad de trabajo. Uno se cansa de todo esto”.