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Comandante en jefe de la III Zona Naval ante postura “¡Nada qué celebrar!”:“Sería una pena que eventos de la contingencia afectasen la conmemoración de los 500 años”

Por Elia Simeone domingo 2 de febrero del 2020

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El contraalmirante Ronald Baasch Barberis también informó que la Armada entregó al Fiscal Eugenio Campos el informe del sondaje submarino que los busques del Reino Unido, Brasil y de la marina chilena realizaron del fondo del Mar de Drake, donde se realiza la rebusca del siniestrado C-130 de la Fach.

Al contraalmirante se le ilumina el rostro cuando, desde la perspectiva de un hombre de mar, habla de la travesía de Hernando de Magallanes y Sebastián Elcano, que tendrá este octubre uno de sus primeros hitos: la conmemoración de los 500 años del hallazgo, por parte de los europeos, del Estrecho que hoy lleva el nombre del navegante portugués.

Por ello y sin que sea un juicio político ni un cuestionamiento a las decisiones que tomen las autoridades, plantea:

“Sería una pena que eventos de la contingencia, de alguna manera, afectasen a una conmemoración que no solamente tiene características magallánicas, sino que engloba al país y al mundo entero como parte de la globalización y de la conmemoración de un acto que cambió el devenir del hombre en el globo”.

Esta es la opinión franca de Ronald Baasch Barberis, quien en 2018 fue ascendido al grado de contraalmirante y el año pasado asumió como comandante en jefe de la III Zona Naval.

En este cargo, no sólo tiene mucho qué decir respecto a lo que él califica de “epopeya”, sino que también cobró protagonismo por el rol que le ha tocado jugar a la Armada en la rebusca de los restos humanos y del fuselaje del siniestrado C-130 Hércules de la Fuerza Aérea.

De estos temas y de la campaña antártica, habló el contraalmirante con El Magallanes.

Dijo que, como Armada, están expectantes de la definición de la forma en que Magallanes, en particular, y Chile, en general, van a encarar los 500 años.

“Esta conmemoración tiene características épicas desde el punto de vista de poder volver en la línea del tiempo cuando hombres, de esa magnitud y esa talla, exploraron el planeta para buscar nuevos desafíos y pusieron en el escenario del mundo un término del cual nos creemos dueños ahora que es ‘globalización’, es decir, un fenómeno antiguo con nombre nuevo. Ellos, en pos de esa globalización, de expandir el comercio, de buscar nuevas fronteras, respondiendo al apetito humano de ir más allá de las fronteras, exploraron el mundo buscando nuevas rutas para el comercio, para el desarrollo y el desarrollo de la vida humana, en general”, apuntó.

Señaló que, por lo tanto, se siente muy contento de estar en este momento de la historia “pudiendo ser parte de esta conmemoración que pone a Punta Arenas, a Magallanes y a la Marina, en particular, en el año 2020 para ser testigos y agradecer a esos visionarios que, hace 500 años, dieron mucho no sólo por un país, por la globalización, por el mundo entero”.

FF.AA. e
infraestructura crítica

– ¿Cómo ve la Armada el proyecto que faculta al Presidente para, sin Estado de Excepción, pedir a las FF.AA. que custodien la infraestructura crítica?

– “Yo no soy el vocero institucional para esos efectos. El Comandante en Jefe de la Armada es la persona responsable a nivel institucional de tener una postura -porque usted me está pidiendo una opinión política- respecto de un proyecto de ley que el Ejecutivo ha ingresado al Parlamento. Por lo tanto, yo no tengo opinión política al respecto. Yo estoy disponible para cumplir aquellas instrucciones que emanen de las autoridades competentes…”.

Pero, eventualmente pueden ser hombres suyos los que tengan que estar custodiando, por ejemplo, las instalaciones de Edelmag, la fibra óptica.

“En caso de que tengamos que hacerlo, estamos preparados, así como estamos preparados para la Antártica, para operaciones de rescate, para operaciones de ayuda humanitaria y todas aquellas que la comunidad y el Estado de Chile requiera de nosotros”.

Conmemoración
de 500 años

– Como hombre de mar, ¿se ha puesto usted en el lugar de Magallanes y sus hombres? ¿Qué complejidades, qué riesgos tuvieron que afrontar?

– “¡Los riesgos infinitos! Los riesgos infinitos a partir de cuando uno señala: ‘No sé dónde voy’. Puesto en los tiempos actuales, alguno diría: ‘¿Alguna vez saldré yo de mi casa a un lugar donde ni siquiera sé a dónde voy ni cómo voy a volver?’. Para un marino, lo más preocupante, cuando uno inicia una singladura en el mar o cuando uno va a un lugar inexplorado, más que cómo voy a entrar es saber cómo voy a salir, cómo voy a volver. Porque, de alguna manera, los capitanes de ayer y los de hoy tenemos la misma preocupación… Un capitán se debe a su tripulación, se debe a sus hombres y a la misión que tiene encomendada. De alguna manera, uno se pone en los zapatos de Magallanes de haber zarpado sin siquiera saber si el mundo terminaba dónde él creía ni qué había más allá. Por eso tiene ribetes de epopeya”.

– Algunos postulan, sin embargo, que Magallanes no partió tan a la desconocida, sino que tenía bajo su manga mapas de otros navegantes que habían bordeado estas zonas.

– “Mateo Martinic es el más experto para referirse al debate respecto de la cartografía. Efectivamente, había una cartografía que databa de 1502, prácticamente veinte años antes, de algunos marinos de otras nacionalidades que habían bajado más al sur del Río de la Plata, que era lo que tradicionalmente se decía que eran tierras hasta ahí conocidas. Pero, si bien podía haber tenido una intuición, él no sabía a qué se enfrentaba. Eso está ratificado en los relatos de Pigafetta… Uno se da cuenta de que no sabía lo que había más allá y mandó una expedición, primero, a ver si había cruce; luego, mandó a otras más. Los hechos demuestran que él no sabía si iba a encontrar el cruce entre los dos océanos y no sabía siquiera que existía el otro océano. Por lo tanto, yo siempre he comparado la epopeya de Magallanes con el equivalente de la época actual que sería la expedición a Marte. Nos vamos como seres humanos a aventurar a ir a otro planeta e, incluso, habitarlo sin saber mucho de aquello. De esa magnitud, de esa escala humana estamos hablando cuando pensamos en la epopeya de Magallanes, Elcano y sus, prácticamente, 250 hombres”.

– En ese contexto, ¿qué siente cuando, por diversos motivos, hay gente que plantea que no hay nada qué conmemorar y asocian esta efeméride a otros hechos, como que la presencia del hombre europeo en estas tierras, significó exterminio de etnias?

– “Me da pena, me da tristeza porque, en el fondo, sin desmerecer ni desconocer de que alguien pudiese tener una opinión propia de ese período de la historia, honestamente no tiene ninguna conexión con lo que hace 500 años hizo Magallanes. No hay conexión desde el punto de vista de la línea del tiempo, salvo el que efectivamente el que Magallanes pasara por acá, pero Colón ya había llegado a América el año 1492 y también podríamos culpar a Colón. Hay una desconexión temporal total y cualquier poblamiento humano pudiera ser vinculado a la afectación de otro que previamente hubiera estado antes… Es entrar en una dinámica que le hace mal a esta conmemoración que, con muy buena fe, se está intentando recordar porque, de alguna manera, marcó un cambio en la historia de la humanidad. Con esa perspectiva hay que verlo, con el vaso medio lleno, respecto de que el mundo que tenemos ahora, de alguna manera, se lo debemos a aquellos valientes y esforzados –en este caso navegantes y marinos- que se atrevieron a explorar el globo”.

– ¿Qué pasa si, por esas visiones, terminamos como comunidad magallánica minimizando los actos que inicialmente se habían previsto? Hace poco el intendente dijo que se estaba revisando la presencia de dignatarios extranjeros porque se está temiendo eventuales protestas. ¿Sería un error?

– “Yo no soy el encargado de pronunciarme sobre las decisiones políticas del gobierno de Chile. Pero, sí le puedo decir que sería una pena que eventos de la contingencia, de alguna manera, afectasen a una conmemoración que no solamente tiene características magallánicas, sino que engloba al país y al mundo entero como parte de la globalización y de la conmemoración de un acto que cambió el devenir del hombre en el globo”.