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David Alday Chiguay y la inspiradora causa de la comunidad yagán

Por La Prensa Austral martes 31 de diciembre del 2019

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Personaje destacado 2019

Es una comunidad pequeña, pero ya se sabe de ella alrededor del mundo. Es que han sido varias las imágenes que han dado de qué hablar y que han levantado polémicas. Una de ellas fue la de la abuela Cristina Calderón, última hablante nativa de la lengua yagán, sentada frente a un muro que casi le conculca el derecho de ver las aguas del canal Beagle, hábitat natural de su etnia.

“Territorio yagán sin salmones” rezaba una de las pancartas que se exhibió en la protesta realizada cuando los reyes de Noruega visitaron Puerto Williams, a quienes se les dio la bienvenida, pero “no a sus salmones”. Esta manifestación fue otra postal atípica que concitó la adhesión de muchos magallánicos, pero también de diferentes organizaciones y grupos no gubernamentales de todo el mundo.

Desde la remota localidad de Puerto Williams y como presidente de la Comunidad Yagán de Bahía Mejillones, David Alday Chiguay ha salido al mundo a explicar y difundir a esta etnia primigenia y sus causas.

Aunque estudió en algún momento en Punta Arenas, no logró acostumbrarse a la ciudad y decidió regresar a Puerto Williams, donde nació y donde vive con sus familiares y los otros exponentes de los yaganes en Villa Ukika. Ha tenido varios empleos –incluso se fue “a la pesca”, señala orgulloso-, pero en los últimos años funge de trabajador de Edelmag.

Sin embargo, algún bichito llevaba adentro este hombre que terminó, sin proponérselo, presidiendo al referido grupo étnico. En tal cargo, ejerce un liderazgo positivo y dialogante, que ha permitido aunar voluntades al interior de su comunidad y levantar banderas de luchas tan sentidas como la recuperación de su lengua nativa, el derecho que tienen los yaganes de ver y disfrutar del mar y de salvaguardar su hábitat de la industrias depredadoras. Se trata -enfatiza Alday- de un territorio ancestral que es, además, Reserva Mundial de la Biósfera.

Entre otros reparos que ha expresado Alday (37 años) es que su comunidad no fue informada cuando se realizó el intento por instalar la salmonicultura en la comuna de Cabo de Hornos, consulta indígena que está reglada por el Convenio 169 que suscribió el Estado chileno con la Organización Internacional del Trabajo (Oit).

En su discurso, se aprecia un enorme cariño por la abuela Cristina, declarada Patrimonio Humano Vivo, quien se ha constituido en un ícono. Celebra que su imagen y testimonio son tan potentes que concitan interés internacional.

Viene llegando de la COP25, donde pudo exponer su exitosa lucha contra las salmoneras. Allí conoció otras experiencias y se dio cuenta de que tienen que avanzar mucho más en términos de organización y capacitación. Acota que necesitan gente más preparada y que ese es uno de los desafíos que tienen los jóvenes descendientes.

“A veces ni dormimos”, confidencia al hacer ver que son tantas las causas y el esfuerzo que deben desplegar para sacarlas adelante. Este 2019 fue el Año Internacional de la Lengua Indígena -recuerda-. Es precisamente la recuperación de su lengua uno de los grandes desafíos que deben acometer con mayor fuerza como comunidad yagán, reflexiona David Alday. También tienen en la mira su preparación y coordinación con otros representantes de pueblos originarios de Magallanes, con la finalidad para participar en el proceso constituyente que se avecina.

Foto José Villarroel