Necrológicas

Denuncian a abogado por abusos cometidos hace 13 años

Por La Prensa Austral domingo 12 de enero del 2020

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El movimiento feminista ha hecho que muchas mujeres que fueron víctimas de abusos o ataques de índole sexual sacaran la voz para denunciar situaciones que, si bien ocurrieron hace muchos años, no se pueden seguir permitiendo ni ocultando. Conductas que décadas atrás eran aceptadas, o bien relegadas al terreno de la anécdota, ahora ya pueden ser denunciadas o expuestas a la luz para que no vuelvan a ocurrir, gracias a este cambio en la conciencia colectiva.

Es lo que motivó a Paula Aguilar Medel, estudiante de Teatro en Santiago, a hacer una denuncia por un abuso que ocurrió hace 13 años, mientras iba en el Liceo Juan Bautista Contardi.

“Fue entre tercero y cuarto medio, entre 2006-2007. Teníamos un Acle de Naturaleza y el profesor nos llevaba a paseos. Fuimos a la Reserva Magallanes y estaba nevando mucho. Así que nos metimos en una casa con tres carpas. Me tocó dormir al lado de él, aunque ni siquiera éramos del mismo curso. No me pasé ningún rollo, pero, en ese momento, me manoseó. Lo que ocurre -y que es algo que los hombres jamás van a entender- es que nunca van a sentir lo que nos pasa, que una queda paralizada, en shock y no sabes si está ocurriendo o no. Una misma se cuestiona. Sentí que si seguía ahí iba a seguir y, a final, me quedé dormida. No dije nada a nadie, pasó esto y, en el 2009, nos juntamos con el grupo de amigos y en un espacio de intimidad conté lo que pasó y todos quedaron sorprendidos, porque él tenía imagen de piolita”, relata Paula.

Cada tanto tiempo –reconoce-, abordaban el tema con sus amistades, muchas veces en tono anecdótico “porque una igual normaliza y estás con la mentalidad machista en tu cabeza”, hasta que en diciembre del año pasado acudió a una marcha feminista en Santiago. “Cuando iba por 10 de Julio, y unos tipos me gritaron en la calle y les respondí, pero después siguieron ellos a los gritos. Eso me trajo todos los recuerdos, me sentí agredida y me di cuenta que eso no era nada de normal”.

Tras ello, decidió realizar una “funa” en Facebook hacia su ex compañero de colegio. “Yo sabía que era abogado, pero nunca supe dónde trabajaba. No tuve contacto después del liceo. Así que lo ‘funé’ en el Facebook, puse su nombre y, como igual conozco harta gente, una amiga que es abogada, me dijo: ‘Este tipo es abogado del Sernam’ y eso me dio más ganas de seguir, que no se la lleve gratis. Entonces, apenas llegué a Punta Arenas puse una denuncia en la Policía de Investigaciones, di mi testimonio y todo”.

Paula concurrió, luego, a hablar a la fundación donde sabía que trabajaba. “Me dijeron que estaba de vacaciones y que volvía el 2 de enero”.

Fue a la oficina del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género con la intención de saber qué acciones habían tomado como servicio, si hablaron con él. “Me interesa saber lo que dijo. Y lo que me quedó marcado es que la abogada me dijo que todo esto era mentira y negó todo, y la gota que rebasó el vaso fue que dijo que él era ‘piolita’”. Paula Aguilar, junto a su madre, pidieron hablar con la seremi, que también se encontraba de vacaciones.

Por segunda vez, concurrió a la fundación para contactar al denunciado, pero nuevamente le dijeron que se encontraba fuera. “Me dijeron que no, y respondí que quería ubicarlo porque había abusado de mí hace 13 años y dice que es mentira. Entonces, quería encararlo. Ahí me dijeron que no estaba, que si no tenía una causa con él no podía tener una cita, y ahí mi mamá se molestó y ofendió a las chicas, que se sintieron agredidas y yo al medio. Otra chica de la oficina me dijo que iba a tratar de hablar con él”.

Aguilar indicó que el trato fue muy distinto en la PDI, donde acogieron su caso y le dijeron que había causas de hace 15 años que igual llegaban a su fin, así como otras muy recientes que no tenían consecuencias. Mencionó además que conoció otro caso de una amiga que vivió una situación similar con la misma persona.

Paula Aguilar Medel recalca que con esta acción busca evitar que este tipo de situaciones se mantengan ocultas, “que algo se remueva, algo que pase”. Pero, también señala: “Igual pasa que, cuando una hace algo, las cosas se olvidan. Los chilenos somos muy buenos para olvidarnos de muchas cosas”.