Necrológicas
  • Ramón Leonidas Vera González
  • Fabiola Mansilla
  • María de Lourdes Muñoz vda. de Ortega

Despidieron restos de religiosa magallánica Marta Uteau Vergara

Por La Prensa Austral jueves 23 de mayo del 2019

Compartir esta noticia
1.295
Visitas

En un ambiente de recogimiento y congoja fueron despedidos ayer tarde los restos de sor Marta Uteau Vergara, quien se desempeñó durante 50 años como educadora en la congregación francesa Hermanas de la Caridad, seguidoras de San Vicente de Paul.

Familiares y amigos se dieron cita en la iglesia San Miguel Arcángel para el responso, antes de que sus restos salieran en dirección al Cementerio Sara Braun. Le sobreviven su hermano Luis Uteau, sobrinos y sobrinas.

“Yo la conocí en el colegio Santa Luisa de Marignac en Santiago entre 1975 y 1976. Estaba en el equipo directivo. Era muy dedicada a la formación de las jovencitas. Después la vi trabajando en el Hogar del Niñas de Los Angeles y después en Talcahuano. Ella se especializó en la atención de niñas en hogares”, evocó el padre Víctor Rodríguez Cancino, párroco de la iglesia San Miguel.

El religioso acotó que este camino tenía relación con el objetivo del fundador de la congregación San Vicente de Paul, quien buscó darle cobijo y educación a niños y niñas expósitas en la ciudad de París.

“Era una hermana seria y muy segura de lo que hacía. Posesionada del oficio que le correspondía y muy laboriosa. Era pequeñita, no tenía mucha altura y era muy simpática y sonriente, pero se ponía seria cuando tenía que estarlo”, destacó el párroco.

Sor Marta Inés Uteau Vergara, ejerció como directora del Hogar Miraflores en Punta Arenas a principios de la década de 2000. Nacida en esta ciudad, abandonó la capital regional para trasladarse a Santiago, donde hace aproximadamente 6 años dejó de renovar sus votos, aunque habría expresado a sus cercanos que nunca dejaría de sentirse como una hermana de la caridad. Se encontraba en la capital cuando un agresivo cáncer de hígado terminó con su vida.

En la liturgia de despedida fue acompañada por sus ex compañeras de primaria del Hogar Miraflores, ya que fue alumna de la institución cuando funcionaba como establecimiento educacional. En su colegio recibió el llamado a la vida religiosa, ingresando desde muy joven a la congregación. Dejó de existir a la edad de 77 años.