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El imaginario fantástico de Villa Tehuelches

Por La Prensa Austral viernes 12 de julio del 2019

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Por Víctor Hernández

Seguramente, cuando el Presidente Jorge Alessandri Rodríguez promulgó la primera Ley de Reforma Agraria, la Nº15.020, el 15 de noviembre de 1962, que sus detractores llamaron “de macetero” por su escasa influencia práctica, jamás pensó que ese cuerpo legal se transformaría en uno de los principales pilares de los proyectos políticos que sucedieron a su administración: los gobiernos de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) y Salvador Allende Gossens (1970-1973). Que sería, además, uno de los motivos que confrontó a la sociedad chilena y que agilizó el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y, sobre todo, luego de más de medio siglo de vida, en pleno corazón de la Patagonia, sobreviviría en perfecta conjugación con la modernidad, el último asentamiento campesino nacido de esa reforma, con la construcción de un pequeño pueblo modelo que combina, también, de manera única, historia rural, tradiciones del austro y visión futurista en la soledad de la estepa magallánica.

La inauguración de Villa Tehuelches

El domingo 16 de julio de 1967 ante una multitud apostada en las inmediaciones del palacio de La Moneda, en Santiago, el Presidente de la República, Eduardo Frei Montalva, firmaba el decreto que promulgaba la nueva Ley de Reforma Agraria, signada con el Nº16.640, que en lo medular -de acuerdo con la opinión de Rafael Moreno, uno de los ideólogos del proceso- proponía dos grandes objetivos: “terminar con el inquilinaje y el latifundio y mejorar la producción de alimentos en Chile”. El camino para llegar a este momento histórico, estuvo dividido en varias etapas, e implicó la creación de diversas organizaciones.

El Presidente de Chile, Eduardo Frei Montalva, en 1967, durante la inauguración de Villa Tehuelches.

Sólo en el período final del mandato de Jorge Alessandri, se fundaron con el propósito de profundizar en la iniciativa, la Corporación de Reforma Agraria (Cora), el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) y el Consejo Superior de Fomento Agropecuario (Confsa) y se impulsó, desde el Ejecutivo, en enero de 1963, una modificación al derecho de propiedad, la que fue aprobada en forma unánime por el Congreso, que permitió expropiar y distribuir tierras.

Este fue el panorama que encontró Frei Montalva al asumir la primera magistratura de la nación, en noviembre de 1964. De inmediato, se abocó a ampliar las posibilidades legales para avanzar con más celeridad en el proceso. En la edición especial de la revista “Mundo Rural”, Nº17, de julio de 2017, páginas 48 y 49, dedicada a los 50 años de la Reforma Agraria, se detallan los principales hitos legales promovidos en este período. “En 1966 se publicó la ley 16.240 que igualó los salarios mínimos agrícolas con los industriales y estableció la jornada de 8 horas laborales en los fundos y la Ley 16.465 que regulaba la subdivisión de las tierras agrícolas”.

Para 1967 se dictaron dos leyes trascendentales. La Nº16.611 que señala la obligatoriedad de pagar los días de lluvia a los campesinos y la Nº16.625 promulgada el 26 de abril, sobre sindicalización campesina, que permite la libertad sindical, el derecho a huelga y, a negociación colectiva. De modo, que el 7 de julio de 1967, cuando el Presidente Eduardo Frei Montalva, en su primera visita oficial a la Provincia de Magallanes, inauguró el pueblo de Villa Tehuelches, lo hacía a sabiendas que realizaba un acto experimental, simbólico y solemne, nueve días antes, de promulgarse la nueva Ley sobre Reforma Agraria, que convulsionó no sólo al campo chileno, sino al país en su conjunto. El Decreto Nº19 redactado por el intendente Mateo Martinic y el secretario René Bobadilla, decía lo siguiente:

Que los centros de población son elementos necesarios de cohesión y unidad en el desarrollo económico y social del país.

Que en Magallanes tal proceso no podrá realizarse en forma integral mientras existan enormes superficies prácticamente despobladas.

Que, en consecuencia, es urgente integrar aquellas áreas rurales y su población al desarrollo socio económico y al progreso provincial;

Que, elementales normas de sana previsión patriótica, soberanía, civilización y política social así lo hacen indispensable, y

Por convenir al interés general de la provincia, y en particular al departamento de Magallanes,

DECRETO:

1º Fúndase un pueblo en el Km. 104 de la Carretera Nacional Nº9, distrito “Laguna Blanca”, comuna-subdelegación “Morro Chico”, departamento de Magallanes.

2º El pueblo se denominará “Villa Tehuelches”, en homenaje a los antiguos aborígenes dueños seculares de la tierra.

3º Las Autoridades y Jefes de Servicios Públicos, adoptarán las medidas que sean necesarias a fin de dotar al pueblo de Villa Tehuelches, de los servicios comunitarios más indispensables y aquellos del área circundante.

En tanto, el Presidente Frei, luego de plantar a manera de símbolo, un ñirre, se dirigió a los presentes. En la parte final de su alocución expresó:

“No haremos grande el país ni transformaremos la agricultura chilena, si no probamos una mayor capacidad para hacer valioso y productivo lo que ayer no lo era, y justificar que el hombre de campo tiene derecho a ser propietario y a que sus hijos y su familia vivan en un nuevo plano de dignidad”.

Sin embargo, el proceso se había iniciado un año antes, cuando el Estado expropió en la Provincia de Magallanes cuatro complejos estancieros: Bellavista, Pecket Harbour, Punta Delgada y Wagner, que en conjunto sumaban 330.000 hectáreas, que originaron a seis grandes asentamientos campesinos. Uno de ellos, llamado “Cacique Mulato”, emplazado en las cercanías de Villa Tehuelches, nació el 1 de julio de 1966, en los sitios que otrora ocupó la Estancia Bellavista, perteneciente a la familia Arnaud con 23.000 hectáreas. En este lugar, se estableció una cooperativa compuesta de 20 campesinos: Héctor Alderete, Juan Alvarez, Clementino Agüero, Manuel Andrade, Miguel Delgado, Carlos Fajardo, Sergio Fernández, Francisco Gómez, Juan Henríquez, Manuel Ilnao, Tomás Latorre, José Latorre, Juan Miranda, Aureliano Quenti, Pedro Sánchez, José Sotomayor, Ramón Torres, Antonio Torres, Julio Vargas y José Ulloa.

Después de dos años y medio de producción y coincidente con la tercera y última visita que efectuara a la provincia el Presidente Frei en el verano de 1969, con el objeto de entregar a los campesinos sus títulos de dominio, el diario La Prensa Austral en su edición del 2 de febrero hacía un análisis comparativo sobre los alcances logrados con la Reforma Agraria. Junto con resaltar el crecimiento logrado en infraestructura, construcción de 20 casas, escuela, capilla, posta, centro comunitario, equivalentes a 2.500 metros cuadrados, se enfatizaba que el ingreso de las familias en el asentamiento de “Cacique Mulato” era de 26.000 escudos contra los 8.000 que obtenían antes de aplicarse la Ley; que se había incrementado la producción de toneladas de lana de 84% a 100% y que la masa ovina había crecido de 18.185 a 21.854 animales.

Hoy día, después de más de cincuenta años de producción ininterrumpida, los hijos de los cooperados cuentan sus anécdotas, recogidas en la Revista Rural, antes descrita. Es el caso de Carlos Fajardo, uno de los directivos:

“Nuestros padres no querían que siguiéramos, pero a nosotros nos gustó el campo y estamos orgullosos del legado que nos dejaron. Fuimos la primera cooperativa en constituir una directiva con los hijos de los socios y el bien que nos dejaron nuestros padres lo hemos mantenido e incluso mejorado con innovaciones. Gracias a Dios hoy tenemos una cooperativa saneada y sin deuda”.

Veintiséis mil ovinos, procesos de certificación de la lana y ventas de más de 120 mil kilos de vellones consolidan el éxito de la última cooperativa de la Patagonia magallánica que se mantiene del período de la Reforma agraria. El éxito del proceso lo ratifica otro asociado, Juan Quezada:

“En estos tiempos que corren, cuesta mucho que algo así vuelva a suceder. Los viejitos nunca imaginaron que sus hijos iban a seguir. Ellos no querían que sus hijos trabajaran acá, querían que tuvieran estudios. Hoy la paradoja es que tienen estudios y trabajan acá”.

Creación de la comuna de Laguna Blanca

La cooperativa ganadera Cacique Mulato, emplazada en las cercanías de Villa Tehuelches, nació el 1 de julio de 1966.

Lo más sorprendente de todo, es que la Contrarreforma llevada adelante por el general Pinochet y su gobierno, (1973-1990) en que un tercio del total de las tierras expropiadas fueron devueltas a sus antiguos propietarios y las restantes repartidas entre organizaciones públicas o entregadas en forma de parcelas a nuevos campesinos, no consiguió aplacar los avances alcanzados por la Cooperativa “Cacique Mulato”. Muchas de estas historias y anécdotas, fueron recopiladas por el actor y editor oriundo de Valparaíso, Cristóbal Valenzuela, y plasmadas en el libro: “Cuatro mil, relatos de una vida anónima en Villa Tehuelches”, texto publicado en mayo de 2018, en honor a Javier Delgado Alarcón, uno de los fundadores de la Cooperativa.

Como paradoja, el nuevo proceso de regionalización impulsado durante la dictadura cívico-militar, originó el 15 de octubre de 1980, la fundación de la comuna de Laguna Blanca, con todos los servicios básicos y administrativos. A fines de la década siguiente, la Ilustre Municipalidad de esta comuna recuperó una tradición rural, para convertirlo en un “Festival de la Esquila”, consagrado a resaltar las actividades campesinas y que incluye muestras de gastronomía local, nacional y chilota; jineteadas, movimientos de perros ovejeros y corridas de galgos. Esta celebración popular anual, que atrae a miles de visitantes, de la que se han realizado 29 ediciones, constituye una de las mayores festividades de su tipo que se realizan en Chile.

Futurismo en el austro

De las primeras conversaciones efectuadas en 1998 entre el municipio de Laguna Blanca y el superintendente del Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas, Gerardo King, nace la idea de contar con una brigada especializada en el combate de incendios con domicilio en la comuna. La materialización de la iniciativa se obtiene, luego del acuerdo firmado por el alcalde de la comuna, Ricardo Ritter y el directorio de la Sexta Compañía, que incluyó la entrega en comodato, previo aporte único y de $15.00.000 de pesos, de un carro bomba Camiva Berliet, año 1978, y el compromiso municipal de construir un cuartel para los voluntarios y de capacitar al personal bajo la dirección de miembros de la Bomba España. Así nació el 4 de enero de 2001, la Brigada de Bomberos de la comuna de Laguna Blanca, a cargo del teniente 1º Carlos Arturo Fajardo Cauñán y 8 voluntarios. La especialidad en el rescate vehicular y el éxito en el control de siniestros forestales, motivaron la decisión de parte del Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas, con fecha 17 de marzo de 2012 de otorgarle una nueva categoría, creándose la Novena Compañía de Bomberos de Punta Arenas, compuesta de 23 voluntarios pobladores, 15 de ellos con asiento en Laguna Blanca y otros 8 domiciliados en Río Verde.

Como si fuera poco, desde 2015, gracias a una iniciativa del alcalde Ricardo Ritter y su cuerpo de concejales, imprenta Latina y la Caja de Compensación Los Andes, se organiza el Magistral de Ajedrez de Villa Tehuelches, con participación de los más importantes jugadores de América, y que entrega puntos para el ranking mundial de esta categoría. Esta fiesta intelectual es seguida por los internautas de todo el mundo. Como aseveró Alejandro Gallardo, organizador del certamen: “Esperamos que algún día la autoridad regional declare a este torneo como una actividad emblemática de la Región de Magallanes”. En este 52 aniversario, sin lugar a dudas, Villa Tehuelches se lo merece.