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El negocio del siglo en el rubro automotor que tiene enfrentados a siete ex empleados de Arecheta y las empresas Nandwani

Por Poly Raín jueves 21 de abril del 2016

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Primero fue la compra de la antigua empresa Divemotor el año 2011 y hace poco la familia Nandwani cerró las negociaciones con Comercial Arecheta, conocidas firmas regionales que por largas décadas actuaron como concesionarias de la marca Chevrolet, a través de General Motors Chile.
Desde hace poco más de un año, el tradicional local de Comercial Arecheta de Avenida Colón esquina Libertador Bernardo O’Higgins, donde funcionaba su servicio técnico y venta de repuestos de la marca Chevrolet, redujo drásticamente su actividad comercial, ello como una forma de potenciar a la empresa Divemotor, controlada por la Sociedad Comercial e Inmobiliaria Ene S.A. y Transworld Supply Automotriz Ltda., de propiedad de la familia Nandwani. Resultado de lo anterior, los trabajadores fueron trasladados al local que Arecheta mantenía en Zona Franca.
Lo cierto es que las negociaciones entre Arecheta y la familia Nandwani se iniciaron alrededor de tres años antes, cuando a espaldas de los trabajadores se habría puesto en marcha un paulatino proceso de traspaso furtivo de sus instalaciones, insumos y actividad comercial a las empresas Divemotor, Transworld e Inmobiliaria Ene.
Frente a este escenario, en septiembre de 2015, el gerente de Arecheta le comunica a sus trabajadores que la empresa “no daba para más”, que perderían la concesión con General Motors, que cerrarían en dos meses más, generando un clima tenso, de inseguridad y acoso laboral.
El 3 de febrero pasado y luego de una reunión con el encargado de Arecheta y el abogado de Transworld, quienes venían instruidos a negociar con los trabajadores una salida de la empresa, se les ofreció a éstos irse por una suma de dinero que no excedía del 30 por ciento de las indemnizaciones por años de servicio, poniendo a disposición no más de 50 millones de pesos para un grupo de 7 trabajadores con una trayectoria de 30, 40 y 50 años en la empresa. Ninguno de ellos aceptó, pese a que se le señaló que no había más plata y que no sacarían nada con demandar porque perderían el juicio.
Pese a esta advertencia, el 5 de febrero los siete trabajadores -el más antiguo ingresó a la empresa en 1963 y el más reciente en 2009- optaron por el camino legal de autodespedir a su empleador Comercial Arecheta y de paso entablaron una demanda de tutela laboral por vulneración de derechos fundamentales y una demanda por presunto subterfugio, fraude y simulación en contra de Comercial Arecheta, Divemotor, Comercial Rekomotor, Transworld y General Motors Chile. Los trabajadores mantenían contratos indefinidos con Arecheta y Rekomotor.
En el litigio que se ventila ante el Juzgado del Trabajo de Punta Arenas los demandantes hacen notar que ya en el año 2012 Arecheta S.A. y Transworld habían negociado sus despidos, descubriendo que el precio de la venta de la empresa fue de aproximadamente 1.150.000.000 de pesos, suma que consideraba una rebaja de 100 millones de pesos, cantidad que estaba destinada al pago de las indemnizaciones de los trabajadores. Sin embargo, ahora se les ofrece 50 millones de pesos.
Otro antecedente que se aporta en el libelo, hace mención que el local comercial donde funcionaba Arecheta y Rekomotor desde el año 1926, en Avenida Colón esquina Libertador Bernardo O’Higgins, fue traspasado el 9 de abril del año 2015 a Comercial e Inmobiliaria Ene S.A. en la suma de 240 millones de pesos.
Negociaciones
Los trabajadores plantean en su escrito judicial que una de las razones por las que las negociaciones con Arecheta se han mantenido ocultas, obedece exclusivamente a que General Motors Chile, empresa principal que otorga las concesiones para la venta de su marca Chevrolet, no quiere ni acepta que quien controle el mercado de venta de los vehículos de su marca sea la misma que mantiene el control de la venta de gran parte de las marcas de autos en la Región de Magallanes. Y, es que es conocido por todos, que la empresa Transworld, una de las varias empresas que mantiene la familia Nandwani, se dedica a la comercialización de otras marcas automotrices, tales como Ford, Toyota, Jeep, BMW, Chrysler, Geely, Mitsubishi, Ssanyong, Dodge, Tata, Fiat, Alfa, Romeo, entre otras.
General Motors
De las seis empresas demandadas, General Motors Chile, a través del abogado local Mauricio Sandoval Romero respondió la presentación legal el pasado 18 de marzo. En síntesis, dicha compañía recalca no tener vínculo alguno ni con los demandantes ni con los demandados principales, ni menos existe un vínculo de subcontratación por lo que resultan improcedentes sus reclamaciones, solicitando el rechazo de las acciones laborales emprendidas respecto de su parte.
Arecheta y Divemotor
Este 15 de abril, las demandadas Arecheta, Divemotor, Rekomotor, Transworld Supply y Comercial Ene, actuando en bloque, aunque con abogados distintos, respondieron la demanda.
El abogado Marcos Ibacache Cortés, ligado a las empresas Nandwani, actuando curiosamente por Arecheta, negó todos y cada uno de los hechos en que se basa la demanda interpuesta en contra de su representada por no ser efectivos. Junto con reconocer en su contestación la difícil situación financiera de esta empresa, argumenta que la firma Arecheta se encuentra en un plan de reestructuración que contempla importantes cambios que favorecen su posición en el mercado, como traslado de local y otros. En otro acápite, niega asimismo que Arecheta tenga vínculo jurídico con las restantes empresas demandadas en esta causa, que hagan presumir una unidad económica.
Igualmente, Ibacache rechaza que haya un acuerdo comercial o empresarial, legal o ilegal, a espalda de los trabajadores con la finalidad de que a futuro se perjudique a éstos, no siendo efectivo que su representada sea autora de los delitos de subterfugio, fraude y simulación alegadas por los demandantes, como tampoco es cierto que Arecheta sea controladora o dueña a la sombra de la empresa comercial Rekomotor Ltda.
Paradojalmente, es el mismo abogado Ibacache, ahora actuando por Rekomotor, quien contesta en los mismos términos la demanda, reproduciendo prácticamente los mismos argumentos contenidos en la respuesta anterior, negando que Rekomotor tenga algún vínculo comercial con Comercial Arecheta S.A.
Por Divemotor S.A., otras de las demandadas, respondió el abogado Germán Segura Valenzuela, vinculado también al staff jurídico de las empresas Nandwani, quien pidió rechazar la presentación legal, negando que Divemotor tenga relación con los trabajadores demandantes, desconociendo absolutamente la existencia o veracidad de los dichos de los trabajadores, particularmente en lo que concierne a las malas prácticas societarias y comerciales, que tuvieran por pretensión cualquiera alteración de mala fe, como la de realizar a través del establecimiento de razones sociales distintas, la creación de identidades legales diferentes, la división de la empresa Divemotor u otras que signifiquen para los trabajadores la disminución o pérdida de derechos laborales individuales o colectivos.
Por último, el abogado Juan Orlando Bahamonde, actuando por Transworld Supply y Comercial Ene, negó que sus representadas hayan incurrido en la clase de conductas denunciadas (subterfugio, fraude y simulación), reconociendo que ambas empresas pertenecen a la familia Nandwani, arraigada en el factor comercio de esta ciudad desde 1950, liderada en la actualidad por Dwarkadas Nandwani y Laju Nandwani Vaswani. Al contestar la demanda, el abogado deja por sentado que la familia Nandwani no tiene ingerencia alguna respecto de Comercial Arecheta y Divemotor. “En ese sentido, los representantes legales de estas últimas, no dependen jerárquicamente de los señores Nandwani, y menos que sus contratos de trabajo hayan sido suscritos por ellos”, sentencia la respuesta.
En consecuencia, desmiente que exista una unidad empresarial y que si bien es cierto existen relaciones comerciales entre sus representadas (Transworld y Comercial Ene), niega tajantemente que ambas hayan incurrido en contratos simulados o maniobras tendientes a absorber a Comercial Arecheta y Divemotor, para con ello provocar una indeterminación del empleador, y a la postre no responder respecto de las obligaciones laborales de los trabajadores.
En lo concreto, los siete ex trabajadores aspiran a que se declare para efectos laborales y previsionales, que Comercial Arecheta, Rekomotor, Comercial Divemotor, Transworld y Comercial Ene constituyen un solo empleador.
Las prestaciones laborales reclamadas por el grupo de ex trabajadores ascienden a los 317 millones 634 mil 678 pesos.
Sobre los mismos hechos, en agosto del año pasado, ante el Juzgado del Trabajo de Punta Arenas, se ventiló una demanda similar, también por autodespido contra Arecheta, por parte de una ex secretaria administrativa y comisionista. La estrategia legal de la demandada giró en torno a los mismos argumentos esgrimidos en esta demanda grupal, desconociendo que la familia Nandwani sea la controladora de dicha empresa. En esta causa, la demandante consiguió que el Tribunal decretara la retención de fondos por más de 17 millones de pesos desde dos cuentas corrientes del BancoChile de Comercial Arecheta. El 12 de diciembre pasado, en medio de la audiencia preparatoria de juicio, la demandada aceptó poner fin al litigio, acordando pagar más de 10 millones de pesos a la ex funcionaria, aunque sin reconocer los hechos en que se fundaba el pleito.
Mañana es la audiencia
La jueza del Trabajo, Claudia Ortiz Quinteros, fijó para este viernes 22 de abril, a las 9,20 horas, la audiencia preparatoria de juicio respecto de la demanda de los ex trabajadores de Arecheta y Rekomotor. En esta oportunidad, las partes deberán señalar los medios probatorios que harán valer durante el juicio.
En el libelo, se plantea que pese a que tanto Arecheta como Divemotor son controladas por la familia Nandwani, hasta finales del año pasado y como una forma de aparentar aún su participación en el mercado de la marca Chevrolet, los señores Mario Arecheta y Alejandro Iglesias habrían asistido a las reuniones con General Motors en Santiago, el primero en representación de Comercial Arecheta y Rekomotor, y el segundo, por Divemotor. Asimismo, se hace presente que la empresa Transworld habría designado a Ricardo Audicio, gerente de Arecheta y Rekomotor, y a Eduardo Unnasch Grace, en Divemotor, debiendo ambos dar cuenta de sus gestiones y administración a Sunil Nandwani Vaswani, socio de Transworld Supply Ltda.
Años antes, el imperio Nandwani había adquirido los derechos para la comercialización de la marca Peugeut a Automotora Magallanes, y la marca Ford, a la Automotora Sadem.