Necrológicas
Su primera recalada la hizo en Punta Arenas

Emotivo regreso del buque Escuela Esmeralda a Chile

Por Analía Vázquez sábado 21 de noviembre del 2015
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Familiares viajaron de distintos puntos del país para abrazar a sus seres queridos.

El muelle Arturo Prat de Punta Arenas se vistió de fiesta este viernes en la mañana con la llegada del buque Escuela Esmeralda, el crucero de instrucción que trajo de vuelta al país a un centenar de jóvenes egresados de la Escuela Naval. Como es tradición, familiares y amigos de distintas partes de Chile viajaron a Magallanes para recibirlos.

Con una tripulación de 310 marinos comandada por el capitán de navío Carlos Fiedler, el barco navegó durante 172 días, en un periplo que abarcó nueve países: Curazao, Francia, Alemania, Holanda, Reino Unido, Portugal, España, Brasil y Argentina.

La principal misión del buque es la instrucción de los jóvenes oficiales, que se embarcan como guardiamarinas, quienes estudiaron durante cuatro años en la Escuela Naval y egresaron en diciembre pasado. “Es una tarea importante porque estamos formando a los futuros profesionales de la marina quienes van a estar durante los próximos treinta años trabajando al servicio de la Armada, directamente con el mar”, explicó en conferencia de prensa el capitán Fiedler. Además, destacó con orgullo que tuvieron la oportunidad de participar en el Sail Amsterdan 2015, uno de los eventos más grandes de los Países Bajos navegando a lo largo del Canal del Mar del Norte acompañados por 800 embarcaciones. Dentro de la competencia, la dotación del buque se destacó en distintas disciplinas deportivas como fútbol, básquetbol, vóleibol, tenis de mesa, y ajedrez, obteniendo en todas los primeros lugares, que los hizo merecedores del trofeo “Overall Winners Sports Sail 2015”. 

La larga y emotiva espera de los noveles marinos

Este viernes, desde muy temprano los familiares que arribaron a la ciudad de Punta Arenas desde distintos puntos del país, esperaban ansiosos estrechar entre sus brazos a hijos, nietos, sobrinos y hermanos. 

Nora León llegó desde Valparaíso para recibir a su hija Melisa Araya León, una de las cinco mujeres guardiamarina. “Este es el primer puerto en Chile y no perdimos la oportunidad de venir a verla. La echamos mucho de menos, le fue bien, está contenta”, expresó la mamá ya con lágrimas unos minutos antes de que el buque atracara en el muelle.

Jacqueline Lillo Fernández, llegó desde Quillota junto a su marido y su hija mayor. “Estamos muy emocionados, hicimos este viaje para recibir al más chico de la familia, nuestro orgullo”, señaló. Su hijo se llama Manuel Cruz Lillo y llegó justo el día de cumpleaños de su papá, por eso el mejor regalo para don Manuel Cruz Godoy era viajar a Punta Arenas y compartir todos juntos en familia. A su vez la hermana del joven marino está embarazada de seis meses, justo el tiempo que él estuvo de viaje así que se suman muchos motivos para festejar. “Como hermana mayor es un orgullo primero que todo, mi otra hermana y yo ya somos profesionales, faltaba el “conchito”, y él ahora culmina un proceso súper largo de esfuerzo, dedicación y perseverancia. Es un momento especial en el cual concluyen muchas etapas y el principio a su vez de lo más grande que viene en cuanto a desarrollo y crecimiento personal”, cuenta emocionada justo cuando el altoparlante anuncia que el buque Esmeralda está por recalar.

A los sones de la banda instrumental de la Tercera Zona Naval que desde temprano se instaló en el muelle Prat, los marinos correctamente formados a bordo del buque Esmeralda, entonaron el Himno de Punta Arenas”.

“Venimos a buscar a nuestro sobrino Osvaldo Rocha, es algo que tenemos que hacer todos los chilenos como compatriotas, ellos son nuestros relacionadores públicos en Europa y en todo el mundo. Valió la pena pasar frío es un hermoso viaje”, cuentan Ana Miriam González y Raymundo Castro oriundos de Viña del Mar quienes vinieron especialmente a encontrarse con su sobrino.

“Cuando hay
amor todo se puede”

Alejandra Haro, estaba esperando a su pololo Patricio Acevedo, ella nació en Punta Arenas pero desde hace tres años reside en Viña del Mar. “Hace un mes que no nos vemos, porque fui a verlo a Brasil, y también estuve en Francia, Alemania y Amsterdam, la emoción que siento ahora es indescriptible, estoy esperando que baje pronto para abrazarlo. Cuando hay amor todo se puede”, comenta la joven que siguió a su pareja por distintos puertos y pudo compartir junto a él la estadía en cada uno de los sitios que visitaron. 

Elena y Juana Catalán son las tías de Héctor Martínez, emocionadas cuentan que viajaron a esperarlo ya que la mamá de Héctor falleció hace un año.

Mientras se estrechaban en abrazos y derramaban lágrimas de emoción, los integrantes del grupo folclórico Arturo Prat enfrentaron el frío con sus trajes típicos y bailaron un pie de cueca, invitando también a participar a los marinos.

Mujeres a bordo

De una tripulación de 310 personas, 34 son mujeres, y sólo 5 de la nueva generación de marinos. Nicole Zapata cuenta que su experiencia fue fantástica, sus papás fueron a encontrarse con ella en Francia, una prima en Buenos Aires, y aquí la esperaba su primo. “Llegando a cada puerto el objetivo es recorrer y conocer, ya que el trabajo lo vivimos a bordo”, señala.

Ivonella Muñoz es cabo Segundo, si bien ya tiene una experiencia de varios años en la marina, es la primera vez que le tocó viajar en este buque Escuela. Comentó que fue una experiencia muy enriquecedora. Su marido César Acevedo, también marino, viajó desde Santiago para esperarla con un gigantesco ramo de flores.

Visitas a la
“Dama Blanca”

Desde hoy sábado hasta el lunes, inclusive, se podrá visitar la Esmeralda en el horario de 14 a 19 horas.