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  • Raúl Sergio Miguez Quinán

En diciembre de 2019 se proyecta inauguración del Centro Subantártico Cabo de Hornos

Por La Prensa Austral miércoles 3 de octubre del 2018
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Con miras a convertirse en un polo de desarrollo que permita identificar a la capital provincial como “Puerta de entrada a la Antártica”, la empresa Salfa inició las faenas de movimiento de tierra del predio fiscal donde se emplazará el Centro Subantártico Cabo de Hornos, en la ciudad de Puerto Williams. La inauguración de la obra se proyecta para diciembre de 2019.

El proyecto considera una superficie de 2.500 metros cuadrados construidos sobre un terreno de dos hectáreas, ubicado en el centro de Puerto Williams, frente al Hospital Comunitario Cristina Calderón. Es un espacio físico destinado a albergar el centro universitario más austral del mundo, generando así un establecimiento científico de excelencia en ecología, biodiversidad subantártica, cambio ambiental global, ética ambiental y conservación biocultural. Además considera incorporar carreras de formación técnica acordes a los requerimientos e identidad de la zona, y un centro de visitantes para el turismo sustentable.

El director del proyecto, Rodrigo Vera Maldonado, destacó que el diseño ha sido realizado bajo los criterios de certificación Leed (Leadership in Energy & Environmental Design). Es así como el edificio destacará por su sustentabilidad ambiental, pues se alimentará energéticamente de fuentes eólicas y fotovoltaicas, además de la electricidad convencional tomada de la red, y contará con un completo sistema de aislación térmica que garantizará el aprovechamiento de toda la energía en su interior. Una vez construido, podrá obtener la certificación Leed para edificios sustentables.

“Es una construcción envolvente y tiene un alto nivel de aislación térmica. No va a tener ventanas que se abran y para mantener la calidad del aire, se operará con manejadores de aire. Las calderas también son de última tecnología, incorporando, además, el tratamiento de aguas servidas, es decir, todas las aguas servidas serán tratadas antes de ser desechadas”, expresó.

Igualmente contará con un salón principal multiuso para 160 personas, una biblioteca y centro de documentación audiovisual, salas de clases para 60 alumnos, salas de profesores, estar, lectura, estudios, exhibiciones y computación, Laboratorios de docencia e investigación, húmedos y secos, laboratorio gastronómico, departamento de alojados para visitas e investigadores.

La obra representará una inversión de 10 mil 137 millones de pesos, aportados por el gobierno regional de Magallanes. El proyecto comenzó a gestarse hace casi dos décadas por iniciativa de la Universidad de Magallanes, el Instituto de Ecología y Biodiversidad y la Fundación Omora, en colaboración con la Universidad de North Texas, con la intención de consolidar un centro internacional de estudios científicos en la reserva de la biósfera más austral del mundo.

Edificio icónico

Rodrigo Vera Maldonado señala que el edificio se emplazará en un punto icónico. “Ya sea por tierra, mar o aire, podrá ser visto por la gente que visite Puerto Williams. Eso es parte del diseño arquitectónico, pero además no es disruptivo, ni con el medio ambiente, ni con la estética general de la ciudad. Esperamos que quienes visiten la ciudad quieran tomarse una foto en el edificio”, complementó.

Morfológicamente la construcción se situará sobre una loma, tendrá un acceso peatonal y vehicular, por lo que estará en una ubicación privilegiada.

Desarrollo turístico

El ingeniero espera que la obra además tenga un impacto en el turismo. “Tendrá un auditorio para albergar a más de 160 personas, con una vista privilegiada a la cordillera de Darwin. En Puerto Williams no hay auditorios de ese tamaño, por lo que si uno quiere hacer una presentación no hay dónde hacerla. No existe un espacio para eso y las reuniones masivas se realizan en el liceo o en el Cuerpo de Bomberos que gentilmente facilitan los espacios”, acotó.

Asimismo, procura albergar una escuela técnica superior que permita formar personas en gastronomía regional, como guardaparques o como guías. Igualmente, se cree que la mayor circulación de personas y de investigadores generará un impacto en la economía local, al haber una mayor demanda por servicios.