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Estudiantes intentan frenar el cierre del semestre

Por La Prensa Austral miércoles 27 de julio del 2016

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Hoy es el día en que la rectoría de la Universidad de Magallanes marcó como plazo para cerrar el primer semestre, debido a la “toma” del campus principal y que ya se extiende por más de un mes. Y aunque se han firmado acuerdos, la relación entre los estudiantes y autoridades no es tan fluida como para pensar en una pronta solución. Prueba de ello es esta suerte de ultimátum, que busca ser detenido por los dirigentes de la Mesa Ejecutiva de la Federación de Estudiantes (Feum).
“El lunes me lo informaron en Consejo Académico, para cerrarlo mañana (hoy), por lo tanto nos reunimos con el Consejo Estudiantil y decidimos llamar a las autoridades para negociar el jueves (mañana) a las 10 horas, un último intento y ver en qué podemos quedar, si existe la posibilidad de seguir trabajando este punto que es el que aún está en disputa y poder terminar la movilización con el mayor acuerdo posible”, declaró la presidenta de la Feum, Pamela Contreras.
Una de las principales trabas es la solicitud de los estudiantes, que está relacionada con el estancamiento de aranceles y la rebaja de matrículas, el resto está prácticamente acordado: “El petitorio de (Ciencias de la) Salud e Ingeniería ya están casi listos, el de Ingeniería tiene unos detalles que arreglar para poder firmarlos, y en Humanidades hay acuerdos, consensos en el petitorio, sólo faltaría este punto, que es universal y que se trabaja a nivel de universidad y que queremos conversarlo, discutirlo”, indicó Contreras.
De acuerdo al documento presentado el 20 de julio, primero se plantea la disminución del valor de las matrículas, realizando un cobro de $100.000 durante tres años, con un reajuste de $5.000 en los dos años posteriores, o bien, un cobro de $110.000 por cinco años, con un reajuste de 5 mil. En ambos casos, piden que el tope máximo sea de $130.000. En cuanto al estancamiento de los aranceles, solicitan que se aplique el IPC cada dos años, o la mitad del IPC anualmente, y que se ponga fin al funcionamiento del Centro Universitario de Porvenir.
Pero dos días después, Rectoría respondió que no podía acoger esa propuesta ya que tras hacer los análisis financieros correspondientes, “la institución no tiene condiciones de asumir dichos costos, debido a la situación de financiamiento actual de las universidades estatales, y el efecto de arrastre que esto tiene en el tiempo”, esto porque de acuerdo a sus estimaciones preliminares, el déficit alcanzaría los “2.500 millones de pesos al tercer año”.
Lo que sí ofrecieron tanto el rector como la Junta Directiva, fue “flexibilizar los mecanismos de cobros de matrículas a los estudiantes antiguos y, en aquellos casos pesquisados como situaciones complejas económicamente, buscar los mecanismos de financiamiento pertinentes”.
La situación de Porvenir
Con respecto al pedido de cierre del Centro Universitario de Porvenir, la presidenta de la Mesa Ejecutiva de la Feum, aclaró que “fue un planteamiento que surgió de las negociaciones, dadas las informaciones que la misma autoridad nos dio. Nos comunicaron que la sede de Porvenir y Natales dejan un déficit importante en la universidad y que no existe proyección alguna de que en algún momento dejen de provocar estos déficit. Entendemos el rol social que tiene la Umag para con la comunidad, tanto en Natales como en Porvenir, Puerto Williams y ahora también en Coyhaique, pero nosotros hacíamos también un llamado a que antes de insertarse a activar roles sociales fuera de la sede central, se concentraran en cuidar, mantener y procurar el bienestar de la casa matriz”, recalcó Pamela Contreras, añadiendo que “esta sede, la casa central, tiene muchas falencias, tanto administrativas como de infraestructura y nos parece que debiese procurarse primero ordenar primero la casa y después salir a generar un rol social (…) pero que quede muy claro, que nosotros no queremos que la universidad no llegue a otros lugares, muy por el contrario, nos parece muy pertinente que pueda llegar a lugares que la gente no puede salir”.
Para dar una muestra de las condiciones en que se encuentra el campus principal, particularmente el edificio de la Facultad de Humanidades, Pamela Contreras y la representante de Derecho, Silvia Navarrete, dieron a conocer el estado en que se encuentran las salas, baños y la infraestructura en general. Ahí se puede apreciar que estos problemas no han tenido más que soluciones parche y que por años han sido reclamados por los estudiantes. Y en estas últimas negociaciones lo que han logrado de parte de las autoridades es firma de protocolos de gestión para poder subsanar estas fallas, en plazos que van de los 15 días hasta los 45, eso sí, una vez que se levante la “toma”.
La firma de Derecho
En ese sentido, la carrera de Derecho, que fue una de las primeras en iniciar esta movilización, en mayo, firmó el lunes un acuerdo con el rector, teniendo como ministro de fe al intendente Jorge Flies. Sin embargo, como indicó su representante, Silvia Navarrete, eso no significa que se desliguen de la “toma”. “Tuvimos una buena disponibilidad tanto de la dirección de la carrera como de las autoridades, y lo que se llegó a acuerdo fue un 90% del petitorio y se firmó el acuerdo teniendo como ministro de fe al intendente. No obstante, Derecho respeta la decisión de la mayoría del edificio de Humanidades, donde se encuentran albergados la Facultad de Ciencias Sociales y Educación, y la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas. Respecto a ello, en asamblea por mayoría se decidió seguir en ‘toma’.
Por ello, la reunión que los estudiantes esperan tener mañana con el rector (si es que éste la acepta) sería clave para determinar el fin de la “toma”, ya que incluso se evalúa establecer un protocolo gradual de “baja” de la movilización. “No queremos que el diálogo se cierre, vemos que se está cerrando; las autoridades de la universidad ya no quieren dialogar con nosotros, a menos que bajemos la “toma” y nosotros sí queremos continuar el diálogo, fue algo que nos solicitaron desde el comienzo de la movilización, entonces también sería un poco contradictorio que ahora vengan a cerrar el diálogo si fue lo que nos pidieron desde un inicio”, finalizó Pamela Contreras.