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Ex sargento que sufrió grave accidente acusa que lleva casi un año sin recibir pensión del Ejército

Por R Martinez viernes 16 de noviembre del 2018

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Dolido y con una evidente intranquilidad que se transmite a su familia y a sus más cercanos se encuentra Juan Guido Toledo Tripailaf, quien hasta hace tres años se desempeñaba como sargento primero de la Brigada Acorazada Chorrillos, de la Quinta División del Ejército, debido a que se cumplirá un año sin recibir ningún tipo de remuneración luego de haber sufrido un grave accidente cuando se dirigía a su trabajo, quedando impedido de volver a caminar.

El hecho que marcó su vida ocurrió a las 7,50 horas del 26 de junio de 2015, cuando el funcionario castrense se desplazaba en un automóvil conducido por un compañero de labores hacia su unidad militar y al llegar al kilómetro 10 de la Ruta 9 Norte el conductor perdió el control del móvil, producto de la mala maniobra realizada por otro chofer, además del mal estado en el que se encontraba la calzada, volcándose a un costado del camino y resultando con una fractura cervical.

Tras una investigación sumaria, se determinó que efectivamente se trató de un accidente de trayecto recibiendo su última remuneración en noviembre de 2017, siendo dado de baja ante sus secuelas permanentes y correspondiéndole los pagos de su pensión de retiro y de desahucio por los casi 25 años de servicio. Sin embargo, la situación actual dista bastante de lo resuelto, teniendo que lidiar con innumerables problemáticas de carácter financieras sin que a la fecha haya recibido un peso por parte del Ejército.

“Me dijeron que iba a ser dado de baja con una muy buena pensión, pero que iba a estar sin sueldo dos o tres meses, pero transcurrió el tiempo y no pasó nada. El 4 de octubre de este año vino el coronel Duarte y me dijo que iban a hacer todas las gestiones para ver esta situación, pero hasta ahora no he recibido ninguna respuesta de por qué no me están pagando”, relató.

Su mayor preocupación radica en su familia y en la gran cantidad de deudas con las que debe lidiar mes a mes, ya que él era el principal sustento económico del hogar. Afortunadamente, el apoyo de sus más cercanos y de los liceos Juan Bautista Contardi y María Auxiliadora, donde estudian sus hijos ha ayudado a aminorar la carga en un camino cuesta arriba que hasta ahora no ha tenido una solución concreta.

“Todo esto me ha afectado más que nada por mis hijos. Yo he recibido ayuda de los colegios, me vienen a dejar canastas familiares, porque no tengo sueldo como para sustentar el hogar. El liceo de mi hija supo de esta situación y la becaron porque no tengo para pagar. Estuve a punto de perder la casa, pero de a poco pudimos solucionar este tema. Tengo muchas deudas porque hay que pagar la luz, el agua, el gas y yo era el único sustento de la casa”, expresó con evidente angustia.

Ante esta realidad, el ex sargento interpuso un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, con la finalidad de que se le paguen las remuneraciones correspondientes a los meses que dejó de percibir, y que se regularice este desesperante escenario.

“A él le corresponde una jubilación y un desahucio por haber cumplido más de veinte años en la institución, pero no está recibiendo nada y está en la miseria, no tiene cómo subsistir, necesita remedios, ha vivido de la caridad de familiares pero al día de hoy ya está en una situación desesperada”, puntualizó el abogado Marcos Ibacache.