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Familia Sharp, marcando la vida musical de Magallanes

Por La Prensa Austral sábado 27 de mayo del 2017

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Por Cristian Saralegui Ruiz

 

Las tradiciones musicales de la región han sido lideradas, en su mayoría, por familias. De pasar a compartir en las casas, en no pocas ocasiones, ese entusiasmo ha trascendido y conquistado los escenarios y oídos de los magallánicos. Uno de los casos emblemáticos de esta historia ligada a las artes sonoras está representado en la familia Sharp.

Los primeros antecedentes musicales provienen de Ernest Lloyd Sharp Call, quien nació en Denver, Colorado, Estados Unidos, el 30 de marzo de 1901, falleciendo en 1944. Cultivó el amor por instrumentos como el banjo y el piano, acompañado de su esposa Raquel Corona Flores, quien se unía a él ejecutando la guitarra. Ella además, fue quien impulsó en sus hijos, el amor por la música. Así, Víctor se dedicó a la batería y al piano; Raquel Mildred se centró en el piano y el acordeón, lo mismo que Nora Inés y muy especialmente, Jorge Godofredo Sharp Corona, quien estableció un legado artístico que perdura hasta hoy. Los otros hijos del matrimonio Carlos Enrique y María Teresa no se dedicaron especialmente a la música, pero esta última sí destacó en el teatro.

“El hombre del violín”

Como ya está dicho, Jorge Sharp Corona fue quien con más entusiasmo se centró en la interpretación y estudio de la música. Fue conocido como “El hombre del violín”, ya que con sólo 9 años comenzó a asistir a clases de este instrumento, en 1937, aunque claramente sus intereses en esta área fueron variados. Prueba de ello es que en esos años se formó el Conjunto de los Hermanitos Sharp, con Carlos en el piano, Víctor en la batería, Jorge en violín y Raquel en voz. Con esta formación actuaron en programas como “La hora infantil” de Radio Austral y en el festival “Buscando una voz” organizado por Radio Polar. A ello sumaron actuaciones en los otrora teatros Prat y Politeama.

En 1942 los hermanos Carlos, Víctor y Jorge Sharp formaron la Orquesta melódica Sharp, junto a Carlos Alvarez, presentándose en distintos centros sociales de Punta Arenas. Más tarde, en 1948, Jorge Sharp Corona se unirá a la Orquesta de cuerdas de Radio Ejército.

En la década del ’50, Jorge y Víctor Sharp se unen a Rosalía y Fructuoso Comesaña para formar la Orquesta Comesaña Sharp, que trascendió las fronteras de la región, actuando en los carnavales de Ushuaia, Río Grande y Río Gallegos. En su repertorio destacaban tangos, música tropical y otros ritmos de moda. Paralelamente, Jorge Sharp Corona puso su violín a disposición de la Orquesta Benjamín Dibasson, a la que presidió entre los años 1977 y 1978, época en que configura el Cuarteto de cuerdas de la Orquesta Benjamín Dibasson, que se convirtieron en semilleros de grandes músicos para la región. Además, Jorge Sharp Corona participó en la Orquesta de cámara de la Universidad de Magallanes y el Cuarteto de cuerdas. Años más tarde, Sharp Corona ayudó a financiar la creación de la Orquesta de la Escuela Padre Alberto Hurtado.

Una afición heredable

Anteriormente, el 12 de diciembre de 1956, Jorge Sharp Corona contrajo matrimonio con María Isabel Galetovic Sapunar, con quien compartió su afición por las expresiones artísticas. Esto porque además de estudiar piano y cantar el Ave María en el Santuario María Auxiliadora, bailaba y actuó en la película regional “Iván, el pirata”.

De esta forma, no extrañó que esa afición se trasladara a los hijos del matrimonio: Jorge, Juan Carlos, Alejandro y María Isabel. De hecho, la familia completa solía reunirse para organizar shows artísticos, en la que cada uno mostraba sus habilidades, todo fruto de los ensayos en la “pieza de música”.

De ellos, Jorge Sharp Galetovic apenas siendo un niño tomó clases de violín y llegó a integrar la Orquesta Benjamín Dibasson, además de tocar la guitarra y cantar en festivales, formando el reconocido grupo Patagonia 4. En tanto, Juan Carlos animó veladas y festivales estudiantiles, y acompañó en órgano al Coro Salesiano. Alejandro, a su vez, cantaba y tocaba la batería, integrando grupos como Amsterdam y Las voces de la esperanza, además de bailar malambo y acompañar en percusión a la orquesta del Coro Salesiano. Finalmente, María Isabel cantaba y tocaba guitarra, además de representar a María Magdalena en el musical “Jesucristo Superestrella”.

Cada uno de ellos siguió distintas carreras profesionales, en paralelo a su actividad artística. Jorge es ingeniero; Juan Carlos y María Isabel, abogados; y Alejandro estudió Administración de empresas, llegando a tener un negocio de venta de pianos. Asimismo, formaron sus respectivas familias, que también, en cierta medida, continúan con la tradición, aunque solamente Mariana Cifuentes Sharp (hija de María Isabel) sigue una carrera ligada a la música, ya que estudia ejecución en piano en el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica.

Jorge Sharp Corona, quien en 2005 recibió la distinción de Ciudadano Destacado de parte de la Municipalidad de Punta Arenas, falleció el 26 de mayo de 2007, a pocos meses de cumplir 80 años.

Para preservar ese legado y estimular la formación de nuevas generaciones de músicos, Jorge Sharp Galetovic creó, en 2009, la Fundación Jorge Sharp Corona, entidad que organiza anualmente las Jornadas Culturales con fondos del FNDR, y la Semana Internacional del Jazz, además de apoyar a la Orquesta Sinfónica Juvenil. En paralelo, dirige los coros de la Universidad de Magallanes y del Club Croata.