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Recinto médico recurrió a la justicia ante fallo que lo obliga a dar tratamiento médico al menor

Hospital Clínico asegura que traslado de niño con cáncer es imperativo

Por Nicolás Ulloa sábado 6 de febrero del 2016
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Recurso de reposición atribuye responsabilidad a la madre del pequeño, indicando que “su decisión sólo ha generado un riesgo para el pequeño Joaquín (Campos), quien requiere de manera inmediata una solución realista y factible”.

Nueve días se cumplen hoy desde que el pequeño Joaquín Campos Garrido, de 12 años, dejó de recibir la quimioterapia con la que se combate el glioma al nervio óptico que lo afecta. En tanto, y tras la resolución judicial que le ordenó al Hospital Clínico brindarle el tratamiento médico, se interpuso un recurso de reposición a esa resolución, solicitando que se atiendan las razones administrativas que impiden que sea atendido acá, pidiendo además que se ordene el traslado del pequeño a Valdivia.

La resolución de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas había sido clara dando la orden de no innovar que obligaba al Hospital Clínico de Magallanes a velar porque Joaquín recibiera su tratamiento farmacológico. Eso, ante el recurso que Verónica Garrido, madre del menor, interpuso, luego que se dispusiera su traslado a la Región de Los Ríos, tras la repentina renuncia de Fernando Bracho, médico cirujano con especialidad en pediatría y título en hematología oncológica pediátrica, cabeza del programa Programa Nacional de Drogas Antineoplásicas (Pinda) a nivel local.

Se argumentó en el recurso interpuesto por el centro médico, representado por la abogada Paula Avello, que tras la partida del facultativo, y de acuerdo a los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud respecto del tratamiento de menores de 15 años de edad con cáncer, el Hospital Clínico de Magallanes perdió su categoría de centro Pinda parcial, condición que lo que lo habilitaba para realizar ciertos diagnósticos y algunos tratamientos oncológicos, quedando en el rango de centro de apoyo, por lo que el referente técnico de Valdivia informó que no era seguro ni prudente continuar con el tratamiento de niños en este hospital, según detalla el recurrente.

La salida de Bracho

Poco se sabe sobre la salida del médico especialista, con hermetismo se han cerrado las filas del gremio médico respecto de los reales motivos de su renuncia, aludiendo siempre a causas personales.

Lo concreto es que, el recinto médico, al recibir la carta de renuncia del profesional, no tuvo otra opción que aceptarla, ya que, según se plasma en la acción judicial presentada, “no existía motivo legal alguno para no hacerlo. Toda vez que sólo puede retenerse por la autoridad la renuncia de un funcionario público, cuando el funcionario se encontrare sometido a sumario administrativo, del cual emanen antecedentes serios de que pueda ser alejado de la institución por aplicación de la medida disciplinaria”.

A lo anterior, se suma el oficio que la dirección del Hospital Clínico habría enviado al Servicio de Salud de Magallanes, en el que se solicitaba gestionar, por medio de la red asistencial, la posibilidad de contar con un médico especialista hémato oncólogo pediatra para reemplazar al saliente, remarcando en el recurso que “la obtención del reemplazo solicitado no depende de este hospital, ya que dicha decisión debe ser tomada a nivel central, con todos los tiempos que ellos requieren”.

Respuesta negativa

No obstante, dicha solicitud recibió una negativa de parte de Salud, por medio de una misiva en la que se indicaba que: “Si bien este servicio acoge su solicitud, reconociendo y compartiendo la necesidad de formar un nuevo especialista como el requerido, debe manifestarle desde ya que, lamentablemente, no es posible acceder a ella por las características del contexto en que la petición se inserta, pues debe considerarse, además de lo expuesto precedentemente, que el recurso humano solicitado se trata de una subespecialidad, siendo necesario primeramente disponer de un profesional pediatra interesado en formarse en esta disciplina, el que a su vez se proyecte como subespecialista en la Región de Magallanes.

“Sin embargo, de manera paralela se le comenta que esta dirección asume la responsabilidad y se encuentra actualmente gestionando con el nivel central, un cupo de formación en el centro de referencia nacional (…) por todo lo anterior, se hace hincapié en que, considerando las condiciones actuales del equipo humano con el que cuenta nuestro nosocomio, no puede otorgarse atención de quimioterapia endovenosa, a menores de 15 años en Punta Arenas, esto mientras no se cuente con especialista permanente en la región”, concluye el oficio que respondió al requerimiento… no dando luces próximas a dar solución al problema.

Argumentos finales

Destaca en el requerimiento judicial la afirmación que se hace sobre los cuatro pacientes que están en el programa, de los cuales tres ya estarían reubicados en Valdivia, salvo el pequeño Joaquín, indicando que “lo cierto es que la decisión de la recurrente de no permitir la derivación de su hijo, es contraría a lo recomendado por el equipo médico de este hospital. Su decisión sólo ha generado un riesgo para el pequeño Joaquín, quien requiere de manera inmediata una solución realista y factible para continuar con su tratamiento”.

Finalmente, la reposición pide que, en virtud de los antecedentes expuestos en las 12 carillas que lo componen, y asegurando que el hospital adoptó todas las acciones posibles para garantizar el tratamiento del niño, están imposibilitados de cumplir el requerimiento sin poner en riesgo la salud del paciente, por lo que debería dejarse sin efecto la orden de no innovar que pronunció el tribunal de alzada el pasado 1 de febrero, y en virtud de la premura que reviste el estado de salud del niño, se pronuncie a la brevedad sobre la materia.