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Invitan a aprender melodías para sobrellevar la cuarentena

Por La Prensa Austral jueves 26 de marzo del 2020

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Academia de Música de Christian Vila

Clases de guitarra, piano, canto y violín y un taller experimental de música para niños de 3 a 5 años, forma parte de la oferta para este año, que debió adecuarse a la pandemia mundial por el Covid-19

La pandemia por el coronavirus que se ha propagado por todo el mundo, ha causado la lógica preocupación. Una de las primeras medidas que se tomó en Chile fue la suspensión de clases, las que en principio se retomarían a fines de marzo, hasta que ayer, el Ministerio de Educación informó que la suspensión se extenderá hasta abril, anticipando las vacaciones de invierno, por lo que las actividades académicas presenciales se retomarán, si es que se controla la propagación del virus, a principios de mayo.

Es así como los establecimientos educacionales han buscado sus propias estrategias para poder impartir los contenidos a sus estudiantes, desde clases online a entrega de material didáctico. Situación que también viven academias o talleres ajenos a los establecimientos y que estaban próximos a partir cuando la pandemia llegó al país.

Y tuvieron que adecuarse sobre la marcha. Como sucedió con la Academia de Música del profesor Christian Vila Teichelmann, que iniciará sus clases la próxima semana, de manera online. Guitarra, piano, canto y violín son algunos de los cursos que se impartirán, a los que se agrega un taller experimental de música para niños de 3 a 5 años.

El profesor explica que esta academia es un centro de formación musical de excelencia con una metodología innovadora y lúdica donde niños, jóvenes y adultos tienen la posibilidad de despertar y desarrollar sus talentos artísticos musicales.

En tanto, en el taller experimental “se lleva a los niños a una experiencia musical amplia que implica acercamiento a instrumentos musicales, expresión corporal, canto, educación rítmica, desarrollo auditivo entre las más importantes. Después que viven este taller son capaces de elegir algún instrumento para poder seguir avanzando al cumplir la edad adecuada para optar (5 años en adelante)”. En principio, el taller experimental estaba programado para los viernes de 15 a 16 horas. Los distintos horarios para las clases de instrumentos se organizan directamente al matricular y a fin de año se realiza una muestra donde los alumnos muestran sus avances a la comunidad en general.

Sin embargo, esta emergencia trastocó todos los planes. Y por eso, esta semana, el profesor Christian Vila se ha organizado con los estudiantes inscritos, para organizar un calendario de clases personalizadas, a través de Skype, “donde trabajaremos las distintas partituras, abordando el repertorio de forma más remota, trabajando la parte técnica como la lectura musical”, describió Vila. “Para lograr que las clases sean efectivas, esta semana tomamos contacto con los alumnos, para ver la parte técnica de la misma plataforma Skype y para ponernos de acuerdo en los horarios, para empezar el lunes las clases con esta tecnología, que nos va a ayudar mucho durante este período complicado. Lo importante es que los niños continúen con su rutina semanal de trabajo en el instrumento y puedan seguir abordando el repertorio que estamos trabajando en clases”, añadió el docente.

En todo caso, Christian Vila es consciente de que, específicamente en la enseñanza referida a instrumentos musicales, una clase online “representa un desafío para el profesor, y hace que uno se estructure de manera distinta para poder enfrentar la clase. Así que será también, esta primera semana, de ensayo y error. La idea es ir creciendo para que podamos estar lo más óptimo posible”, concluyo Vila.

La experiencia de los alumnos

Algunos de los estudiantes que actualmente estudian en la academia han valorado positivamente su experiencia. Emilia Dellarosa, del Colegio Alemán, lleva nueve años estudiando piano con el profesor Vila, “lo que más me gusta es el modo de enseñar que tiene el profesor, y el ambiente que se genera en la clase. Me gusta la música y a través del piano puedo llegar hasta ella”.

Antonella Caro, tiene 7 años y estudia en el Liceo María Auxiliadora, lleva tres años en la academia. “Partí cantando y ahora me dedico al piano. Me gustan mucho las clases, porque el tío las hacer divertidas, y aprendo rápido. Me gusta tocar porque me relaja e invento canciones. Pretendo seguir por mucho más tiempo, porque me gusta lo que estoy haciendo”.

En tanto, Santiago Obando Ocayo, estudiante de sexto básico en el Colegio Británico, toca piano de septiembre de 2017. “Me interesó porque mis padres me lo mostraron. Me empezó a gustar y ahora lo hago por diversión. La academia es excelente, porque te enseñan bien y la recomiendo mucho”.

Sebastián Szigethi es otro promisorio pianista. Estudia en el Colegio Pierre Faure, y lleva cuatro años en la academia. “Me gusta tocar, encuentro que con el piano puedes lograr un sonido hermoso, la mano izquierda con la derecha hacen una mezcla perfecta. Comencé porque soy un porrito, no sabía nada, pero en la academia he aprendido mucho, toco la Marcha Turca, que cuando era chico pensé que nunca iba a ser capaz de tocar. He aprendido mis canciones favoritas y piezas clásicas”.

Su hermano Tomás en tanto, toca la guitarra, lleva cuatro años en la academia y confiesa que toca por hobbie. “La guitarra tiene un sonido armonioso, muy bonito, y en la academia he aprendido muchas cosas, he avanzado mucho más de lo que imaginaba”.

También toca piano Sofía Andrade, de 11 años y estudiante de séptimo básico del Colegio Cruz del Sur. Lleva un año y medio en la academia, en la que destaca al profesor Christian Vila, porque “siempre se preocupa de los alumnos y está dispuesto a enseñar más, atento a cada alumno para responder dudas. El piano me relaja, me hace sentir más confiada, siempre que estoy aburrida, lo toco, por la tranquilidad que me da”.

Y una de las más chiquititas de la academia, Anete Harris, que va en prekinder en el Colegio Charles Darwin comentó finalmente “me fascina ir porque me gusta el tío Christian, me encanta cantar y dibujar lo que escucho”.

Sin embargo, por esta contingencia, tendrán que seguir con las clases de otra manera, aunque sin dejar de aprender.